3. Caminos para la transformación social

Foto: Marcos de Madariaga
Foto: Mar­cos de Mada­ria­ga

El MTS pre­ten­de hacer notar que cada quien lucha por sí mis­mo cuan­do bus­ca una vida mejor para todos. Impul­sa en cada per­so­na la sen­si­bi­li­dad y el com­pro­mi­so con los colec­ti­vos en los que par­ti­ci­pa, así como tam­bién pro­mue­ve que los colec­ti­vos y las ins­ti­tu­cio­nes se invo­lu­cren en las nece­si­da­des indi­vi­dua­les. Es de carác­ter amplio, res­pe­tuo­sos de las ideas, de libre par­ti­ci­pa­ción y com­pro­mi­so. Se tra­ta de pro­pi­ciar la par­ti­ci­pa­ción y la con­fian­za de par­ti­ci­par, pro­cu­ran­do que todo sea toma­do en cuen­ta, bus­can­do inte­grar las ideas y eje­cu­tar los pro­yec­tos. Invi­ta­mos a todos a inte­grar­se a una nue­va for­ma de hacer polí­ti­ca sus­ten­ta­da en la éti­ca. El MTS evi­ta caer en los esque­mas tra­di­cio­na­les de la polí­ti­ca que pre­ten­den enca­si­llar y estig­ma­ti­zar pos­tu­ras, par­ti­dos y orga­ni­za­cio­nes polí­ti­cas. Que­re­mos expre­sar los con­cep­tos direc­tos acer­ca de lo que pre­ten­de­mos lograr. El MTS es fle­xi­ble y con­ver­gen­te en su orga­ni­za­ción. Podrá haber par­ti­ci­pa­ción indi­vi­dual, gru­pal y masi­va median­te una estruc­tu­ra­ción orga­ni­za­ti­va que inte­gre posi­bi­li­da­des de par­ti­ci­pa­ción diver­sas. Quie­nes par­ti­ci­pen en el MTS ten­drán liber­tad para expre­sar­se y pro­po­ner. Nadie debe sen­tir­se obli­ga­do o pre­sio­na­do más que por su pro­pia con­cien­cia y su com­pro­mi­so ante los demás, libre­men­te asu­mi­do. La trans­for­ma­ción social invo­lu­cra a la trans­for­ma­ción per­so­nal y fami­liar tan­to como a la trans­for­ma­ción de las estruc­tu­ras eco­nó­mi­cas y polí­ti­cas nacio­na­les y mun­dia­les. El MTS se expre­sa en los nive­les local, regio­nal, nacio­nal e inter­na­cio­nal y valo­ra espe­cial­men­te la paz y la con­cor­dia sobre la base de la jus­ti­cia y la equi­dad. El MTS Pro­mue­ve cam­bios en la legis­la­ción para con­so­li­dar y ampliar pro­gre­si­va­men­te los dere­chos indi­vi­dua­les y colec­ti­vos.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *