Camila Vallejo, la bella líder comunista de los estudiantes chilenos

Su belle­za, caris­ma, capa­ci­dad ora­to­ria y su carac­te­rís­ti­co pier­cing en la nariz lla­ma­ron de inme­dia­to la aten­ción de la pren­sa y cuan­do esta­lló el masi­vo movi­mien­to estu­dian­til, en junio pasa­do, ella se con­vir­tió en la diri­gen­te más visi­ble y reque­ri­da por los medios.

Con cla­ri­dad y elo­cuen­cia, Cami­la ha con­tri­bui­do a que las prin­ci­pa­les deman­das de los estu­dian­tes –mayor finan­cia­mien­to esta­tal a la edu­ca­ción y el fin del lucro en el sis­te­ma— se ins­ta­len como temas prio­ri­ta­rios en la agen­da polí­ti­ca y social del país.

En entre­vis­ta con Noti­mex, la diri­gen­te seña­ló que el pro­ble­ma de fon­do de la edu­ca­ción chi­le­na es que duran­te la dic­ta­du­ra mili­tar de Augus­to Pino­chet (1973–1990) “el Esta­do tras­la­dó al mer­ca­do la res­pon­sa­bi­li­dad de edu­car” a los jóve­nes chi­le­nos.

En Chi­le se ins­tau­ró el mode­lo neo­li­be­ral en la edu­ca­ción y el Esta­do redu­jo sus apor­tes. Hoy el cos­to de la edu­ca­ción supe­rior des­can­sa en las fami­lias, que tie­nen que endeu­dar­se para edu­car a sus hijos. Lo que bus­ca­mos es recu­pe­rar la edu­ca­ción públi­ca”, indi­có.

Cami­la habla con una repo­sa­da vehe­men­cia que la ale­ja del cli­ché de diri­gen­te estu­dian­til incen­dia­rio. Ella inclu­so deno­ta una leve timi­dez que la carac­te­ri­za des­de el Cole­gio Rai­ma­pu, un cen­tro alter­na­ti­vo de ense­ñan­za media que pro­mue­ve el “pen­sa­mien­to crí­ti­co”.

El direc­tor del cole­gio, Juan Colil, la recuer­da como una alum­na refle­xi­va, agu­da y muy res­pon­sa­ble. Enton­ces tenía una incli­na­ción al tea­tro y pen­só estu­diar Dise­ño Tea­tral, pero se deci­dió por Geo­gra­fía y hoy sólo le fal­ta pre­sen­tar su tesis para titu­lar­se.

Ele­gí Geo­gra­fía des­pués de leer la malla curri­cu­lar (plan de estu­dios). Vin­cu­la­ba dos áreas, físi­cas y huma­nas, que me pare­cían intere­san­tes. El terri­to­rio es un libro abier­to a tra­vés del cual se pue­de hacer una lec­tu­ra de los acon­te­ci­mien­tos”, dijo.

Los papás de Cami­la, Rei­nal­do Valle­jo y Marie­la Dow­ling, son dos anti­guos mili­tan­tes del PC que mane­jan una peque­ña empre­sa de aire acon­di­cio­na­do. El estu­dió tea­tro e inge­nie­ría mecá­ni­ca y lle­gó a par­ti­ci­par en tele­se­ries en los años 80. Ella cur­só car­to­gra­fía.

Ade­más de comu­nis­tas, ambos son bien pare­ci­dos, lo que deja cla­ro que Cami­la tie­ne pedi­gree revo­lu­cio­na­rio y una pre­dis­po­si­ción gené­ti­ca a la belle­za. Ser una mujer her­mo­sa lo tie­ne bien asu­mi­do pero le moles­ta que esa carac­te­rís­ti­ca pre­va­lez­ca sobre su per­so­na­li­dad.

Dar expli­ca­cio­nes sobre mi pro­pia apa­rien­cia es absur­do. Me han pre­gun­ta­do inclu­so si yo gané (la pre­si­den­cia de la Fech) por el “voto hor­mo­nal”. Eso no se lo pre­gun­tan a un hom­bre. Detrás de esa pre­gun­ta hay razo­nes que pue­den lle­gar a ser muy vul­ga­res”, seña­ló.

A Cami­la le gus­ta bai­lar y escu­char todo tipo de músi­ca, des­de rock has­ta cum­bia, sin menos­pre­ciar el pop, y de su ado­les­cen­cia recuer­da con espe­cial afec­to a la ban­da ingle­sa de rock alter­na­ti­vo Radio­head, cuyo álbum “Kid A” tie­ne en case­te.

Renuen­te a pro­fun­di­zar en su vida per­so­nal, sus cer­ca­nos han dicho que en estos momen­tos no tie­ne novio pero que polo­leó (como lla­man en Chi­le al noviaz­go) con el tam­bién comu­nis­ta y diri­gen­te estu­dian­til de la Uni­ver­si­dad de Chi­le, Julio Sar­mien­to.

Aun­que pro­vie­ne de una fami­lia comu­nis­ta, ella ingre­só a las juven­tu­des del PC has­ta los 19 años edad, lue­go de tener acer­ca­mien­tos con otras corrien­tes ideo­ló­gi­cas. Su pri­me­ra lec­tu­ra polí­ti­ca fue el ideó­lo­go anar­quis­ta Mik­hail Baku­nin.

Entre sus refe­ren­tes polí­ti­cos con­tem­po­rá­neos se cuen­ta el pre­si­den­te boli­viano Evo Mora­les y el diri­gen­te sin­di­cal chi­leno Cris­tian Cue­vas, quien tam­bién es comu­nis­ta y homo­se­xual. Del pre­si­den­te vene­zo­lano Hugo Chá­vez pien­sa que “es más figu­rín”.

Cami­la es una expo­nen­te moder­na de la lar­ga tra­di­ción del PC chi­leno en la vida polí­ti­ca de este país, don­de los comu­nis­tas han hecho polí­ti­ca en el mar­co ins­ti­tu­cio­nal des­de siem­pre, con excep­ción de la dic­ta­du­ra de Pino­chet, cuan­do ope­ra­ron en la clan­des­ti­ni­dad.

Cami­la jue­ga un rol mode­ra­dor en el movi­mien­to estu­dian­til, don­de otros
diri­gen­tes están en la izquier­da radi­cal, lo que recuer­da el papel cen­tris­ta del PC en el gobierno de Sal­va­dor Allen­de (1970–1973), cuya ala radi­cal pro­ve­nía de su pro­pio par­ti­do, el Socia­lis­ta.

Ella logró ubi­car­se en el ima­gi­na­rio colec­ti­vo de Chi­le, don­de su gran popu­la­ri­dad irri­ta a la dere­cha radi­cal, que la ame­na­za y la insul­ta en las redes socia­les. Una fun­cio­na­ria del Minis­te­rio de Cul­tu­ra twi­teó “Muer­ta la perra, se aca­ba la leva” y fue san­cio­na­da.

Cami­la es por­ta­da de dia­rios, acu­de a pro­gra­mas de tele­vi­sión, par­ti­ci­pa en las mara­tó­ni­cas asam­bleas estu­dian­ti­les y su copa­da agen­da la obli­gó a racio­na­li­zar al máxi­mo las cien­tos de entre­vis­tas que le soli­ci­tan medios de comu­ni­ca­ción de Chi­le y todo el mun­do.

Es el ros­tro más visi­ble de un pode­ro­so movi­mien­to social que aspi­ra a devol­ver al Esta­do la res­pon­sa­bi­li­dad prin­ci­pal de edu­car a los jóve­nes en un país don­de las cole­gia­tu­ras en las uni­ver­si­da­des públi­cas supe­ran los 400 dóla­res men­sua­les.

Cami­la –cuyo pier­cing en la nariz, su lar­go cabe­llo cas­ta­ño leve­men­te des­ali­ña­do y sus peque­ños y car­no­sos labios le dan un aire de diva alter­na­ti­va— ha comen­za­do a tran­si­tar por un camino cuyo nor­te tie­ne cla­ro. “Siem­pre voy a estar meti­da en la polí­ti­ca”, pun­tua­li­zó.

NTX/RC/JWN/JGN/

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