Caminos de Michoacán

¿Cuán­do ini­ció el pro­ble­ma? Hace muchos años, en la era del auge priís­ta. ¿Cuán­do se agra­vó? Pare­ce que cuan­do en Michoa­cán gober­na­ba un junior – los hijos de papi, siem­pre son juniors -, Láza­ro Cár­de­nas Batel, pues fue él quién dio la voz de aler­ta. En las pos­tri­me­rías de su gobierno, se acer­có al enton­ces nue­vo Pre­si­den­te de la Repú­bli­ca, y al oído le dijo: “Oye Feli­pe, écha­nos la mano. Por acá, nada pode­mos con­tra el cri­men orga­ni­za­do”. Y Cal­de­rón deci­dió empe­zar ahí, la gue­rra con­tra esa delin­cuen­cia. Pero ya no hubo ni siquie­ra coor­di­na­ción entre las ins­tan­cias esta­ta­les y fede­ra­les, pues ya se ges­ta­ba el naci­mien­to del nue­vo gobierno de esa enti­dad.

Des­de la mis­ma cam­pa­ña inter­na del PRD para ele­gir can­di­da­to a gober­na­dor, se vis­lum­bra­ba que el pro­ble­ma cre­cía y cre­cía. Uno de los pre­can­di­da­tos a tan alto car­go, Cris­tó­bal Arias, se des­ga­ñi­ta­ba acu­san­do que en el equi­po de su con­trin­can­te, Leo­nel Godoy, había infil­tra­dos del nar­co. Lo tira­ron de a loco. Y Godoy ganó la can­di­da­tu­ra y la guber­na­tu­ra. Lue­go se supo que uno de aque­llos infil­tra­dos — ¡cer­cano del mero líder de los lla­ma­dos Caba­lle­ros Tem­pla­rios, antes cono­ci­dos como La Fami­lia Michoa­ca­na, “la Tuta”! — era el pro­pio medio her­mano del Gober­na­dor Godoy, Julio Cesar, a quien su Par­ti­do, el PRD, hizo Dipu­tado Fede­ral y el pro­pio Coor­di­na­dor del Gru­po de esos legis­la­do­res, Ale­jan­dro Enci­nas, escon­dió en su ofi­ci­na, para que pudie­ra tomar pro­tes­ta como tal, pues lo PGR ya anda­ba tras de sus pasos. Hoy sigue pró­fu­go.

Qui­zá por ello, el nue­vo Gober­na­dor, Faus­to Valle­jo, resul­tó ser del PRI. Pero el cri­men orga­ni­za­do ha segui­do cre­cien­do, a tal gra­do, que aho­ra hay otros invo­lu­cra­dos, civi­les que dicen defen­der­se, auto­de­no­mi­na­dos Auto­de­fen­sas, cuya orga­ni­za­ción, emu­lan­do el ejem­plo, de gru­pos simi­la­res del vecino, Gue­rre­ro, tam­bién ha cre­ci­do y al pare­cer con mayor éxi­to que los gobier­nos.

¿Ampa­ra la ley a estos Auto­de­fen­sas, sean de Michoa­cán o de Gue­rre­ro o de don­de sea? Sí, por­que ale­gan la defen­sa pro­pia. No, por­que tien­den a prac­ti­car ó, de plano, prac­ti­can la jus­ti­cia por pro­pia mano.

Por­que una cosa es la “defen­sa pro­pia” y otra muy dife­ren­te, es la “jus­ti­cia por pro­pia mano”. La pri­me­ra es tole­ra­da por la ley. Cual­quier ciu­da­dano mexi­cano pue­de tener armas, debi­da­men­te regu­la­ri­za­das, en su domi­ci­lio. Y si tie­ne que usar­las para su defen­sa pro­pia y en deter­mi­na­do pro­ce­so judi­cial así lo com­prue­ba, es un ate­nuan­te. Pero la segun­da – jus­ti­cia por pro­pia mano – está prohi­bi­da por la Cons­ti­tu­ción, en su artícu­lo 17.

De tal mane­ra que aho­ra los gobier­nos muni­ci­pa­les y esta­tal de Michoa­cán y fede­ral, por su inca­pa­ci­dad en mate­ria de inse­gu­ri­dad, tie­nen un pro­ble­ma agra­va­do: Por una par­te, el cri­men orga­ni­za­do se ha for­ta­le­ci­do en todos sen­ti­dos, al gra­do que dispu­ta al tú por tú, al Esta­do y a la socie­dad civil, los pro­pios espa­cios de éstos. Y por otra, sec­to­res de esa socie­dad civil, se han orga­ni­za­do para defen­der­se (bien hecho) y para hacer jus­ti­cia por pro­pia mano (ile­gal­men­te hecho).

Lo peor es que la estra­te­gia de esos gobier­nos no solo no está dan­do resul­ta­dos para resol­ver tan gra­ve situa­ción, sino que ni siquie­ra es cla­ra y, qui­zá, ni legal; pues para cer­car con el ejér­ci­to, como se está hacien­do, algún muni­ci­pio o algu­na región del país, se requie­re decla­rar la sus­pen­sión de garan­tías. No se hizo. O decre­tar la des­apa­ri­ción de pode­res de Michoa­cán. Tam­po­co se hizo. O, al menos que el Con­gre­so Local, soli­ci­ta­se for­mal­men­te, el apo­yo del gobierno fede­ral. Tam­po­co se hizo. Y si las auto­ri­da­des legal­men­te cons­ti­tui­das, no res­pe­tan la ley, ¿cómo piden que los gober­na­dos  lo hagan?

A ver si no, estos gobier­nos, como los ante­rio­res, tam­bién entre­gan malas cuen­tas, en los cami­nos de Michoa­cán.                        

Noti­tas: Una.- Que muchos se que­jan del dis­pen­dio en pro­pa­gan­da del
Gober­na­dor de Chia­pas, con el pre­tex­to de difun­dir su “1er. Infor­me de gobierno”. Pero nada dicen, de que simi­lar dis­pen­dio hacen los Jefes Dele­ga­cio­na­les y Dipu­tados del DF. Y es que todos son igua­les. Dos.- Que ya saben mis esti­ma­dos: para este 2014, a seguir hacien­do ejer­ci­cio coti­dia­na­men­te y a sem­brar, aun­que sea, un árbol. Son dos mane­ras de cui­dar la natu­ra­le­za, ¿va?     

Correo E   hernandez-jimenez2012@hotmail.com

Méxi­co D. F. a 15 de enero del 2014.

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