Ciudadanos en libertad. Documento base

  1. Decla­ra­ción de prin­ci­pios

  1. Todo ser humano tie­ne dere­cho a una vida dig­na ple­na y libre, cual­quie­ra que sea el lugar don­de viva, e inde­pen­dien­te­men­te de su raza, géne­ro, reli­gión, ideo­lo­gía, posi­ción eco­nó­mi­ca o pre­fe­ren­cia sexual.

  2. Los hom­bres y las muje­res mexi­ca­nas tie­nen dere­cho a que todos sus hijos dis­fru­ten de igua­les opor­tu­ni­da­des para desa­rro­llar al máxi­mo sus capa­ci­da­des.

  3. Un Esta­do que haga via­ble que el pue­blo mexi­cano se haga due­ño de su tiem­po y su des­tino, debe garan­ti­zar la pro­pie­dad nacio­nal sobre los recur­sos natu­ra­les para su admi­nis­tra­ción, uso y man­te­ni­mien­to; debe eri­gir­se sobre valo­res como la equi­dad, la liber­tad, la tole­ran­cia, el diá­lo­go, el res­pe­to a la dig­ni­dad huma­na, la corres­pon­sa­bi­li­dad, y la ren­di­ción de cuen­tas.

  4. La vida demo­crá­ti­ca del país, no se cons­tri­ñe a la emi­sión del voto, sino a la demo­cra­cia eco­nó­mi­ca, social y cul­tu­ral, que debe expre­sar­se en todos los aspec­tos de la vida coti­dia­na y mate­ria­li­zar­se en mayo­res nive­les de bien­es­tar mate­rial, así como en el enri­que­ci­mien­to cívi­co y cul­tu­ral de la socie­dad.

  5. Más allá de las nece­sa­rias refor­mas demo­crá­ti­cas que per­fec­cio­nen la rela­ción entre gober­nan­tes y gober­na­dos, es nece­sa­rio socia­li­zar la par­ti­ci­pa­ción en la toma de deci­sio­nes públi­cas.

  6. Las garan­tías indi­vi­dua­les y socia­les que la Cons­ti­tu­ción con­sa­gra son irre­nun­cia­bles y deben ser res­pe­ta­das.

  7. El pleno res­pe­to a los dere­chos huma­nos de los mexi­ca­nos y la corres­pon­sa­bi­li­dad, deben cons­ti­tuir la base pri­mor­dial para una rela­ción entre gober­nan­tes y gober­na­dos.

  8. La ins­tau­ra­ción de un régi­men polí­ti­co demo­crá­ti­co exi­ge el desa­rro­llo de la cul­tu­ra de la corres­pon­sa­bi­li­dad, la trans­pa­ren­cia y de la ren­di­ción de cuen­tas, que supere las opre­si­vas for­mas de pater­na­lis­mo, clien­te­lis­mo y corrup­ción que han per­ver­ti­do a la polí­ti­ca mexi­ca­na.

  9. La par­ti­ci­pa­ción ciu­da­da­na, infor­ma­da y ape­ga­da a la ley, debe con­ver­tir­se en el sus­ten­to fun­da­men­tal para la toma de deci­sio­nes del poder públi­co.

  10. El for­ta­le­ci­mien­to del Esta­do tie­ne que sur­gir del estric­to cum­pli­mien­to de la nor­ma cons­ti­tu­cio­nal y del reco­no­ci­mien­to del carác­ter plu­ri­ét­ni­co y mul­ti­cul­tu­ral de la Nación mexi­ca­na. Toda polí­ti­ca públi­ca debe estar orien­ta­da a la equi­dad, con reco­no­ci­mien­to a las dife­ren­cias.

  11. Los tra­ba­ja­do­res manua­les e inte­lec­tua­les del cam­po y de la ciu­dad, asa­la­ria­dos y no asa­la­ria­dos, tie­nen dere­cho a que su tra­ba­jo les per­mi­ta vivir con dig­ni­dad, y a trans­for­mar el régi­men en el que vivi­mos, por otro en el que haya una jus­ta dis­tri­bu­ción de la rique­za.

  12. El Esta­do debe garan­ti­zar que la expre­sión cul­tu­ral y artís­ti­ca se reali­ce con ente­ra liber­tad, y debe reco­no­cer, res­pe­tar, res­ca­tar, man­te­ner y difun­dir las tra­di­cio­nes y valo­res cul­tu­ra­les de nues­tro pue­blo.

  13. Las muje­res deben gozar de igua­les opor­tu­ni­da­des que los varo­nes en el tra­ba­jo, en el hogar y en el estu­dio. El Esta­do debe ofre­cer­les apo­yos pres­ta­cio­nes y bene­fi­cios ade­cua­dos duran­te la mater­ni­dad.

  14. La niñez mere­ce res­pe­to y pro­tec­ción ple­na del Esta­do y de la socie­dad. Ten­gan o no a sus padres, deben reci­bir ali­men­ta­ción, habi­ta­ción, ves­ti­do y edu­ca­ción. Debe com­ba­tir­se toda for­ma de explo­ta­ción de los meno­res y cas­ti­gar­se con ener­gía toda for­ma de abu­so.

  1. Los adul­tos mayo­res cons­ti­tu­yen una de las prin­ci­pa­les rique­zas del país. Por ello, corres­pon­de al Esta­do retri­buir­les, median­te los satis­fac­to­res mate­ria­les nece­sa­rios, el esfuer­zo que rea­li­za­ron duran­te su vida para con­tri­buir al desa­rro­llo social. Debe brin­dár­se­les res­pe­to y dig­ni­dad y com­ba­tir­se cual­quier for­ma de dis­cri­mi­na­ción en su con­tra.

16. La edu­ca­ción de un pue­blo es deci­si­va para su desa­rro­llo. Debe con­so­li­dar­se un sis­te­ma edu­ca­ti­vo de carác­ter inte­gral, en el que los edu­can­dos pue­dan desa­rro­llar sus capa­ci­da­des físi­cas, artís­ti­cas e inte­lec­tua­les y reci­ban una edu­ca­ción obli­ga­to­ria lai­ca y gra­tui­ta.

Los pro­gra­mas edu­ca­ti­vos debe­rán for­ta­le­cer la con­cien­cia de la iden­ti­dad nacio­nal y de la sobe­ra­nía, el apre­cio por nues­tra his­to­ria, el amor a la patria y la con­cien­cia y acti­tud de soli­da­ri­dad inter­na­cio­nal, en el mar­co de la demo­cra­cia, la paz y la auto­de­ter­mi­na­ción de los pue­blos

  1. La cien­cia y la tec­no­lo­gía son fac­to­res para impul­sar el desa­rro­llo nacio­nal y la solu­ción de los más ingen­tes pro­ble­mas nacio­na­les. Por ello, el estí­mu­lo a la inves­ti­ga­ción cien­tí­fi­ca es una obli­ga­ción per­ma­nen­te del Esta­do y de la socie­dad.

  2. El pue­blo mexi­cano tie­ne dere­cho a gozar de un medio ambien­te sano. Es nece­sa­rio trans­for­mar la actual rela­ción depre­da­do­ra con la natu­ra­le­za por un mode­lo de desa­rro­llo sus­ten­ta­ble, es decir, aquel que satis­fa­ga las nece­si­da­des de la pre­sen­te gene­ra­ción sin com­pro­me­ter la
    capa­ci­dad y los recur­sos de las futu­ras gene­ra­cio­nes para satis­fa­cer sus pro­pias nece­si­da­des
    .

  3. Al Esta­do le corres­pon­de la con­duc­ción eco­nó­mi­ca de la nación, la pla­nea­ción del desa­rro­llo y el cum­pli­mien­to de los com­pro­mi­sos socia­les dis­pues­tos en nues­tra Cons­ti­tu­ción, reco­no­cien­do la par­ti­ci­pa­ción del sec­tor pri­va­do.

  1. El pue­blo mexi­cano es soli­da­rio en la lucha por la paz, la inde­pen­den­cia, la auto­de­ter­mi­na­ción, sobe­ra­nía e inte­gri­dad terri­to­rial de todos los pue­blos del mun­do.

II. Plan de acción

  1. Luchar para que el pue­blo, en uso del dere­cho que en todo tiem­po le otor­ga el artícu­lo 39 de la Cons­ti­tu­ción, sus­ti­tu­ya la actual estruc­tu­ra eco­nó­mi­ca, polí­ti­ca y social de Méxi­co por otra en que la socie­dad se estruc­tu­re sobre bases de equi­dad y de jus­ti­cia, sin dis­cri­mi­na­cio­nes ni pri­vi­le­gios.

  2. Luchar por la crea­ción del Esta­do Libre y Sobe­rano núme­ro 32 en el terri­to­rio actual del Dis­tri­to Fede­ral y la modi­fi­ca­ción de la Cons­ti­tu­ción de la Repú­bli­ca para crear el poder legis­la­ti­vo local y los ins­ti­tu­tos polí­ti­cos loca­les para que sus habi­tan­tes ten­gan los mis­mos dere­chos que el res­to de los mexi­ca­nos.

  3. Impul­sar una polí­ti­ca eco­nó­mi­ca que con­si­de­re a la región lati­noa­me­ri­ca­na como un blo­que eco­nó­mi­co con intere­ses his­tó­ri­cos y geo­grá­fi­cos que nos unen, des­de la cual es posi­ble pro­po­ner una inte­gra­ción mun­dial equi­ta­ti­va, dis­tri­bu­ti­va, demo­crá­ti­ca y res­pe­tuo­sa de las dife­ren­cias en el gra­do de desa­rro­llo.

  4. Luchar por la recu­pe­rar y for­ta­le­cer la voca­ción agrí­co­la de las zonas al sur del Dis­tri­to Fede­ral, por ejem­plo apli­can­do téc­ni­cas moder­nas como la bio-reme­dia­ción.

  5. Man­te­ner bajo con­trol del Esta­do al sec­tor ener­gé­ti­co y eje­cu­tar una polí­ti­ca fis­cal que des­ti­ne gra­dual y per­ma­nen­te­men­te inver­sión públi­ca para el desa­rro­llo del sec­tor, inclui­da la gene­ra­ción de ener­gía eléc­tri­ca, eóli­ca, hidráu­li­ca e hidro­gé­ni­ca.

  6. Dise­ñar y eje­cu­tar un Plan Nacio­nal de Ener­gé­ti­cos que nor­me el uso racio­nal del petró­leo, del gas, del car­bón y del ura­nio para desa­rro­llar la indus­tria nacio­nal, pro­mue­va la incor­po­ra­ción cre­cien­te de valor agre­ga­do al sec­tor ener­gé­ti­co, y regu­lar para que esos pro­duc­tos estra­té­gi­cos se expor­ten como meras mate­rias pri­mas.

  7. La sobe­ra­nía ali­men­ta­ria debe ser un eje rec­tor para el desa­rro­llo nacio­nal. La recu­pe­ra­ción del cre­ci­mien­to de este sec­tor, lograr sos­te­ni­da­men­te
    el equi­li­brio de la balan­za comer­cial agro­pe­cua­ria, la incor­po­ra­ción de la agri­cul­tu­ra cam­pe­si­na y de las comu­ni­da­des indí­ge­nas y la cons­truc­ción de un sis­te­ma de apo­yo finan­cie­ro que inclu­ya a los sec­to­res pro­duc­ti­vos mayo­ri­ta­rios, deben ser obje­ti­vos estra­té­gi­cos de la polí­ti­ca de desa­rro­llo rural.

  8. Que cre­cien­tes mon­tos de recur­sos públi­cos se invier­tan en la indus­tria­li­za­ción del país, en obras y ser­vi­cios de inte­rés social, eli­mi­nan­do aque­llos de carác­ter sun­tua­rio o super­fluo para la comu­ni­dad.

  9. Luchar para que se implan­te una polí­ti­ca fis­cal pro­gre­si­va, que apli­que mayo­res gra­vá­me­nes a los sec­to­res socia­les cuyos nive­les de vida son más altos; que mejo­re con el prin­ci­pio de la equi­dad la com­bi­na­ción de impues­tos direc­tos e indi­rec­tos en los ingre­sos del Esta­do; y que apli­que la tasa Tobin al capi­tal espe­cu­la­ti­vo.

  10. Luchar para que se esta­blez­ca un sis­te­ma de regu­la­ción de cam­bios y de envíos de capi­tal fue­ra del país y para que sean gra­va­das las ope­ra­cio­nes en divi­sas, hacien­do que estas acti­vi­da­des con­tri­bu­yan al era­rio y al desa­rro­llo nacio­nal.

  11. Luchar para que la inver­sión extran­je­ra direc­ta que se rea­li­za en Méxi­co se diri­ja a la crea­ción de empleos bien remu­ne­ra­dos y a la pro­mo­ción del desa­rro­llo nacio­nal.

  12. Impul­sar una cul­tu­ra empre­sa­rial moder­na que con­si­de­re a las empre­sas como ope­ra­do­ras en favor de la socie­dad, gene­ran­do en ellas res­pon­sa­bi­li­dad comu­ni­ta­ria para que, ade­más de pro­du­cir bie­nes y ser­vi­cios, bus­quen el bien­es­tar de sus tra­ba­ja­do­res y de la comu­ni­dad en que actúan como par­te de sus fun­cio­nes ruti­na­rias.

  13. Pro­mo­ver el desa­rro­llo de accio­nes afir­ma­ti­vas en las polí­ti­cas públi­cas, que per­mi­tan supe­rar los fac­to­res reales que impi­den a comu­ni­da­des y gru­pos mar­gi­na­dos su ple­na y equi­ta­ti­va incor­po­ra­ción al desa­rro­llo nacio­nal.

  14. Luchar por con­quis­tar la esca­la móvil de sala­rios para todos los tra­ba­ja­do­res sin excep­ción, para que se esta­blez­ca la auto­má­ti­ca ele­va­ción de los mis­mos ante el alza de los pre­cios.

  15. Luchar por­que el gobierno garan­ti­ce el dere­cho al tra­ba­jo median­te el segu­ro de des­em­pleo.

  16. Luchar para que des­apa­rez­ca el apar­ta­do “B” del artícu­lo 123 y todos los tra­ba­ja­do­res que­den inclui­dos en lo que aho­ra es el apar­ta­do “A”.

  17. Luchar para que el sis­te­ma edu­ca­ti­vo sea efec­ti­va­men­te lai­co y gra­tui­to en todos sus nive­les y para que ten­ga una orien­ta­ción nacio­na­lis­ta, cien­tí­fi­ca y demo­crá­ti­ca, que brin­de edu­ca­ción per­ma­nen­te­men­te actua­li­za­da y de cali­dad, y for­me con­cien­cia de los intere­ses y pro­ble­mas del pue­blo mexi­cano en los edu­can­dos, así como un espí­ri­tu de fra­ter­ni­dad hacia los
    pue­blos del mun­do y de mane­ra espe­cial hacia los pue­blos lati­noa­me­ri­ca­nos.

  18. Luchar por hacer efec­ti­va la liber­tad ideo­ló­gi­ca y de opi­nión, así como el espí­ri­tu inqui­si­ti­vo y crí­ti­co que debe carac­te­ri­zar el ambien­te en que se desa­rro­lla toda la ense­ñan­za.

  19. Luchar para que se for­ta­lez­can los cen­tros de inves­ti­ga­ción cien­tí­fi­ca y tec­no­ló­gi­ca, para desa­rro­llar la cul­tu­ra cien­tí­fi­ca entre la socie­dad, y para que se esti­mu­le, pro­te­ja y res­pe­ten los dere­chos del tra­ba­ja­dor de la cien­cia en todos los aspec­tos.

  20. Luchar por­que se incre­men­te y res­pe­te la fun­ción crí­ti­ca de las uni­ver­si­da­des e ins­ti­tu­tos de ense­ñan­za supe­rior y para que se ele­ven sus nive­les aca­dé­mi­cos.

  21. Pug­nar por­que se adop­ten las medi­das nece­sa­rias para que los cen­tros edu­ca­ti­vos logren con­tri­buir a esco­la­ri­zar de for­ma soli­da­ria y equi­va­len­te a alum­nos con nece­si­da­des edu­ca­ti­vas espe­cia­les o pro­ce­den­tes de mino­rías étni­cas.

  22. Luchar por­que se impar­ta edu­ca­ción sobre salud repro­duc­ti­va en todos los nive­les esco­la­res y en el ámbi­to extra­es­co­lar.

  23. Com­ba­tir la hege­mo­nía mas­cu­li­na sobre la mujer en todas sus mani­fes­ta­cio­nes y pro­mo­ver una cul­tu­ra de equi­dad entre los géne­ros.

  24. Luchar por la abo­li­ción de toda ley que resul­te opre­si­va para la mujer, para que dis­fru­te efec­ti­va­men­te de sus dere­chos cons­ti­tu­cio­na­les y par­ti­ci­pe en el tra­ba­jo, en la vida cívi­ca, cul­tu­ral y polí­ti­ca del país en igual­dad de con­di­cio­nes que los varo­nes.

  25. Luchar para que se creen guar­de­rías infan­ti­les gra­tui­tas y efi­cien­tes que garan­ti­cen a las madres tra­ba­ja­do­ras buen cui­da­do y edu­ca­ción efi­cien­te de sus infan­tes.

  26. Luchar por la orga­ni­za­ción de las amas de casa en defen­sa del pre­su­pues­to fami­liar.

  27. Pug­nar para que se indus­tria­li­ce y socia­li­ce el tra­ba­jo domés­ti­co, espe­cial­men­te en lo que res­pec­ta a ser­vi­cios de lavan­de­ría y coci­na eco­nó­mi­ca, de mane­ra que no estén sólo al alcan­ce de unos cuan­tos pri­vi­le­gia­dos, sino de toda la pobla­ción tra­ba­ja­do­ra.

  28. Defen­der el dere­cho inalie­na­ble que tie­ne la mujer para con­ce­bir en for­ma libre, volun­ta­ria, cons­cien­te y res­pon­sa­ble.

  29. Luchar por la ins­tau­ra­ción, a car­go del Esta­do y la Socie­dad, de un sis­te­ma uni­ver­sal de aten­ción y reha­bi­li­ta­ción en favor de las per­so­nas con dis­ca­pa­ci­dad, que les pro­vea aten­ción médi­ca, medi­ca­men­tos, pró­te­sis y tra­ta­mien­to, y que haga efec­ti­va la nor­ma­ti­vi­dad en mate­ria de desa­rro­llo urbano y
    cons­truc­ción des­ti­na­da a faci­li­tar­les el acce­so a edi­fi­ca­cio­nes y al uso de los espa­cios urba­nos.

  30. Luchar por­que las comu­ni­da­des popu­la­res sean dota­das de ser­vi­cios urba­nos tales como agua, luz, dre­na­je, escue­las, trans­por­te, cen­tros de salud, áreas ver­des y depor­ti­vas, que satis­fa­gan las nece­si­da­des de los colo­nos.

  31. Luchar para que el Esta­do use las facul­ta­des que le con­ce­de la Cons­ti­tu­ción para expro­piar los terre­nos ocu­pa­dos por los colo­nos y entre­gar­los a éstos, no per­mi­tien­do que haya frac­cio­na­do­res que espe­cu­len con los terre­nos y se res­pe­te el inte­rés gene­ral de la socie­dad de impe­dir el cre­ci­mien­to de las man­chas urba­nas en detri­men­to de las áreas de con­ser­va­ción eco­ló­gi­ca.

  32. Pug­nar por el dise­ño de pro­gra­mas efi­ca­ces de cons­truc­ción y finan­cia­mien­to de vivien­da popu­lar, que pon­gan al alcan­ce de las mayo­rías cré­di­tos blan­dos para adqui­si­ción, cons­truc­ción, amplia­ción y remo­de­la­ción de vivien­da.

  33. Pug­nar por la crea­ción de un Con­se­jo Ambien­tal de la Zona Metro­po­li­ta­na de la Ciu­dad de Méxi­co, que invo­lu­cre a los gobier­nos muni­ci­pa­les, dele­ga­cio­na­les y esta­ta­les de la zona metro­po­li­ta­na de la Ciu­dad.

III. Estatutos

Artícu­lo 1. De la deno­mi­na­ción, sím­bo­lo y colo­res.

  1. La orga­ni­za­ción se deno­mi­na­rá “Ciu­da­da­nos en Liber­tad”.

  2. El sím­bo­lo de Ciu­da­da­nos en Liber­tad es el jero­glí­fi­co nahuatl “Ollin”, que sig­ni­fi­ca MOVI­MIEN­TO y sim­bo­li­za la unión y la lucha.

  3. Los colo­res de Ciu­da­da­nos en Liber­tad, son el rojo, el ama­ri­llo, el ver­de y el negro. Los dos pri­me­ros corres­pon­den a cada uno de los bra­zos del sím­bo­lo y el ter­ce­ro com­ple­men­to de ambos, el negro corres­pon­de a las líneas que reco­rren los bra­zos del “ollín”, que ade­más apa­re­ce enmar­ca­do en un rec­tán­gu­lo con esqui­nas redon­dea­das, de color blan­co, y con la leyen­da “Ciu­da­da­nos en Liber­tad”.

Artícu­lo 2. Para ser miem­bro de Ciu­da­da­nos en Liber­tad se requie­re:

  1. Ser ciudadan@ mexican@.

  2. Tener 18 años de edad como míni­mo.

  3. Lle­nar y fir­mar soli­ci­tud de ingre­so

  4. Pro­tes­tar, cum­plir y hacer cum­plir la Decla­ra­ción de Prin­ci­pios, el
    Pro­gra­ma de Acción y los Esta­tu­tos.

  5. Tener un modo hones­to de vivir.

Artícu­lo 3. A Ciu­da­da­nos en Liber­tad pue­den incor­po­rar­se meno­res de entre 15 y 18 años como aspi­ran­tes, siem­pre y cuan­do cum­plan con la frac­ción IV del artícu­lo segun­do.

Artícu­lo 4. L@s miem­bros de Ciu­da­da­nos en Liber­tad tie­nen dere­cho a:

  1. Ele­gir y ser elect@s para los pues­tos de direc­ción de Ciu­da­da­nos en Liber­tad.

  2. Voz y voto en las asam­bleas de los comi­tés de Ciu­da­da­nos en Liber­tad, de los que for­me par­te.

  3. Ape­lar ante la auto­ri­dad inme­dia­ta supe­rior de Ciu­da­da­nos en Liber­tad, cuan­do con­si­de­re que la san­ción que se le apli­có fue injus­ta y con­tra­ria a los prin­ci­pios, pro­gra­ma de acción y esta­tu­tos.

  4. Ser defen­di­do cuan­do sea víc­ti­ma de arbi­tra­rie­da­des, atro­pe­llos e injus­ti­cias por par­te de algu­na auto­ri­dad o de algún miem­bro u órgano de Ciu­da­da­nos en Liber­tad.

Artícu­lo 5. Son obli­ga­cio­nes de los miem­bros de Ciu­da­da­nos en Liber­tad

I Per­te­ne­cer a un comi­té de base y pagar pun­tual­men­te sus cuo­tas.

II Vigi­lar y cum­plir los acuer­dos toma­dos en las asam­bleas de los órga­nos de Ciu­da­da­nos en Liber­tad.

III Cum­plir con pun­tua­li­dad y efi­ca­cia toda comi­sión que se les enco­mien­de.

IV Cri­ti­car en las asam­bleas a los diri­gen­tes o miem­bros de Ciu­da­da­nos en Liber­tad que en su opi­nión no ajus­ten sus actos a la Decla­ra­ción de Prin­ci­pios, pro­gra­ma de acción, esta­tu­tos y regla­men­tos inter­nos.

V Actuar con dis­cre­ción y no divul­gar aque­llos asun­tos de Ciu­da­da­nos en Liber­tad que se con­si­de­ren como secre­tos.

VI Con­cu­rrir a los cen­tros de for­ma­ción, edu­ca­ción y cul­tu­ra y a las asam­bleas de los comi­tés de Ciu­da­da­nos en Liber­tad.

VII Aca­tar los acuer­dos de la mayo­ría, cuan­do des­pués de ago­ta­da la dis­cu­sión, se some­te a vota­ción el caso en la asam­blea.

Artícu­lo 6. Los órga­nos de Ciu­da­da­nos en Liber­tad en orden jerár­qui­co son:

La Asam­blea Nacio­nal

El Con­se­jo Nacio­nal

El Pleno de Diri­gen­tes

La Asam­blea Esta­tal

El Con­se­jo Esta­tal

La Asam­blea Muni­ci­pal o Dele­ga­cio­nal

El Con­se­jo Muni­ci­pal o Dele­ga­cio­nal

La Asam­blea de Base

El Comi­té de Base.

En la inte­gra­ción de los órga­nos de Ciu­da­da­nos en Liber­tad debe­rá reser­var­se una pla­ta­for­ma de acción afir­ma­ti­va de géne­ro, que no podrá ser menor al 30 por cien­to del total de inte­gran­tes del órgano res­pec­ti­vo.

Artícu­lo 7. La Asam­blea Nacio­nal es la auto­ri­dad máxi­ma de Ciu­da­da­nos en Liber­tad; se inte­gra­rá con el Con­se­jo Nacio­nal y un dele­ga­do por cada Comi­té Esta­tal, Muni­ci­pal o Dele­ga­cio­nal y de base, más un dele­ga­do adi­cio­nal por cada diez miem­bros que pre­via­men­te haya regis­tra­do cada comi­té de base.

Artícu­lo 8. Son atri­bu­cio­nes de la Asam­blea Gene­ral:

  1. Esta­ble­cer la línea polí­ti­ca de Ciu­da­da­nos en Liber­tad, de acuer­do con las cir­cuns­tan­cias y reali­da­des del país.

  2. Dic­ta­mi­nar res­pec­to del infor­me de acti­vi­da­des que rin­da el Con­se­jo Nacio­nal.

  3. Modi­fi­car la Decla­ra­ción de prin­ci­pios, Pro­gra­ma de acción y Esta­tu­tos, así como la deno­mi­na­ción de Ciu­da­da­nos en Liber­tad.

  4. Desig­nar o depo­ner por cau­sas jus­ti­fi­ca­das al Con­se­jo Nacio­nal, o a uno o varios de sus miem­bros.

  5. Cono­cer y
    resol­ver en defi­ni­ti­va res­pec­to de las reso­lu­cio­nes que el Con­se­jo Nacio­nal hubie­ra toma­do en rela­ción a uno o más inte­gran­tes de Ciu­da­da­nos en Liber­tad.

Artícu­lo 9. La Asam­blea Nacio­nal se reuni­rá cada tres años en for­ma ordi­na­ria, y en for­ma extra­or­di­na­ria cada vez que sea soli­ci­ta­da por el cin­cuen­ta por cien­to más uno de los Comi­tés Esta­ta­les de de Ciu­da­da­nos en Liber­tad.

Artícu­lo 10. El Pleno de Diri­gen­tes será con­vo­ca­do para resol­ver sobre cues­tio­nes urgen­tes; se inte­gra­rá con el Con­se­jo Nacio­nal, los Comi­tés Esta­ta­les y los Con­se­jos Dele­ga­cio­na­les o Muni­ci­pa­les, o con los repre­sen­tan­tes que tales órga­nos desig­nen, y sólo dis­cu­ti­rá y acor­da­rá sobre los asun­tos para los cua­les fue con­vo­ca­do.

Artícu­lo 11. Las asam­bleas esta­ta­les, muni­ci­pa­les o dele­ga­cio­na­les y de base de Ciu­da­da­nos en Liber­tad ten­drán las mis­mas fun­cio­nes que la asam­blea nacio­nal, pero limi­ta­das a sus res­pec­ti­vas juris­dic­cio­nes.

Artícu­lo 12 El Con­se­jo Nacio­nal será el repre­sen­tan­te de Ciu­da­da­nos en Liber­tad en todo el país y esta­rá inte­gra­do por los ciu­da­da­nos de la mayor expe­rien­cia y pro­bi­dad éti­ca y moral, su nume­ro no será menor a seis y no mayor de quin­ce.

Artícu­lo 13. Los miem­bros del Con­se­jo Nacio­nal serán elec­tos por la Asam­blea Nacio­nal Ordi­na­ria; dura­rán en su car­go tres años y podrán ser reelec­tos.

Artícu­lo 15. En caso de ausen­cia tem­po­ral de algún miem­bro del Con­se­jo Nacio­nal, será sus­ti­tui­do en for­ma interina por la per­so­na desig­na­da por los res­tan­tes miem­bros has­ta que se rein­te­gre el titu­lar; cuan­do la ausen­cia sea defi­ni­ti­va, el sus­ti­tu­to con­ti­nua­rá en el car­go has­ta que se reúna la Asam­blea Nacio­nal que rati­fi­ca­rá o rec­ti­fi­ca­rá la desig­na­ción.

Artícu­lo 16. Los acuer­dos se toma­rán por mayo­ría cali­fi­ca­da de votos cuan­do no sea posi­ble lograr la una­ni­mi­dad y para ello se nece­si­ta­rá la pre­sen­cia de más del seten­ta y cin­co por cien­to de los miem­bros del Con­se­jo Nacio­nal.

Artícu­lo 17. Las facul­ta­des del Con­se­jo Nacio­nal son las siguien­tes:

  1. Con­vo­car a asam­bleas nacio­na­les, ordi­na­rias y extra­or­di­na­rias y a ple­nos de diri­gen­tes.

  2. Diri­gir y coor­di­nar los tra­ba­jos de Ciu­da­da­nos en Liber­tad a nivel nacio­nal.

  3. Resol­ver, de acuer­do con la Decla­ra­ció
    n de Prin­ci­pios, Pro­gra­ma de Acción y Esta­tu­tos, las con­tro­ver­sias que se sus­ci­ten entre los con­se­jos, comi­tés, diri­gen­tes y miem­bros de Ciu­da­da­nos en Liber­tad.

  4. Man­te­ner ofi­ci­nas per­ma­nen­tes de Ciu­da­da­nos en Liber­tad

  5. Vigi­lar el fun­cio­na­mien­to de los cen­tros de for­ma­ción, edu­ca­ción y cul­tu­ra cívi­ca que se esta­blez­can.

  6. Deter­mi­nar la línea edi­to­rial de las publi­ca­cio­nes impre­sas y elec­tró­ni­cas de Ciu­da­da­nos en Liber­tad.

  7. Nom­brar repre­sen­tan­tes a los actos o invi­ta­cio­nes que con­si­de­re se deba par­ti­ci­par.

  8. Pro­gra­mar el pre­su­pues­to de gas­tos de Ciu­da­da­nos en Liber­tad que haya sido apro­ba­do por el Pleno de Diri­gen­tes.

  9. Remo­ver de sus car­gos a los coor­di­na­do­res diri­gen­tes cuan­do así lo con­si­de­ren nece­sa­rio.

  10. Nom­brar un Coor­di­na­dor Gene­ral que podrá ser o no inte­gran­te del Con­se­jo Nacio­nal y el cual será par­te de los coor­di­na­do­res diri­gen­tes.

  11. Nom­brar a los coor­di­na­do­res diri­gen­tes, en quien recae­rán las res­pon­sa­bi­li­da­des de las dife­ren­tes coor­di­na­cio­nes y que esta­rán inte­gra­das por:

Un Coor­di­na­dor Gene­ral

Un Coor­di­na­dor de Orga­ni­za­ción

Un Coor­di­na­dor de Finan­zas

Un Coor­di­na­dor de Acción Sin­di­cal

Un Coor­di­na­dor de Acción Cam­pe­si­na

Un Coor­di­na­dor de Acción Juve­nil

Un Coor­di­na­dor de For­ma­ción Ciu­da­da­na

Un Coor­di­na­dor de Difu­sión y Pro­pa­gan­da

Un Coor­di­na­dor de Pro­mo­ción Elec­to­ral

Un Coor­di­na­dor de Asun­tos Jurí­di­cos

Un Coor­di­na­dor de Actas y Acuer­dos

Artícu­lo 18. Las facul­ta­des del Coor­di­na­dor Gene­ral son:

  1. En coor­di­na­ción con el con­se­jo nacio­nal, repre­sen­tar a Ciu­da­da­nos en Liber­tad.

  2. Con­vo­car a reunio­nes de los coor­di­na­do­res nacio­na­les y pre­si­dir­las.

  3. Acor­dar con los demás miem­bros de las coor­di­na­cio­nes la solu­ción de los asun­tos que requie­ran acuer­do colec­ti­vo y con cada uno de ellos los que se refie­ran a los dis­tin­tos ámbi­tos de tra­ba­jo de Ciu­da­da­nos en Liber­tad

  4. Fir­mar en unión del Coor­di­na­dor de Orga­ni­za­ción los nom­bra­mien­tos y cre­den­cia­les de los miem­bros y diri­gen­tes de Ciu­da­da­nos en Liber­tad

  5. Ela­bo­rar, en unión de los coor­di­na­do­res de Orga­ni­za­ción y de Finan­zas el pre­su­pues­to de ingre­sos y gas­tos de Ciu­da­da­nos en Liber­tad.

  6. Auto­ri­zar, en unión del Coor­di­na­dor de Finan­zas, los gas­tos que se hagan del pre­su­pues­to.

  7. Coor­di­nar y orga­ni­zar los tra­ba­jos de Ciu­da­da­nos en Liber­tad, en unión del Coor­di­na­dor de Orga­ni­za­ción.

  8. Desig­nar todos los auxi­lia­res que requie­ran las nece­si­da­des de su car­go.

Artícu­lo 19. Son facul­ta­des del Coor­di­na­dor de Orga­ni­za­ción:

  1. Suplir al Coor­di­na­dor Gene­ral en sus fal­tas tem­po­ra­les.

  2. Tur­nar los asun­tos que se pre­sen­ten, al Coor­di­na­dor que corres­pon­dan.

  3. Coor­di­nar y orga­ni­zar, en unión con el Coor­di­na­dor Gene­ral, los tra­ba­jos de Ciu­da­da­nos en Liber­tad.

  4. Pro­mo­ver la for­ma­ción de Coor­di­na­cio­nes Esta­ta­les, Muni­ci­pa­les o Dele­ga­cio­na­les y de Base.

  5. Impul­sar la incor­po­ra­ción de nue­vos de ciu­da­da­nos.

  6. Lle­var una esta­dís­ti­ca de los miem­bros de Ciu­da­da­nos en Liber­tad, así como ano­tar las altas y bajas que se sus­ci­ten.

  7. Desig­nar todos los auxi­lia­res que requie­ran las nece­si­da­des de su car­go.

Artícu­lo 20. Las facul­ta­des del Coor­di­na­dor de
Finan­zas son:

  1. Con­ser­var bajo su res­pon­sa­bi­li­dad los fon­dos de Ciu­da­da­nos en Liber­tad, que se le enco­mien­den

  2. No pagar nin­gún reci­bo sin el vis­to bueno del Coor­di­na­dor Gene­ral.

  3. Pro­mo­ver por todos los medios líci­tos el incre­men­to de los fon­dos de Ciu­da­da­nos en Liber­tad .

  4. Lle­var los sis­te­mas de con­ta­bi­li­dad nece­sa­rios y ren­dir men­sual­men­te un cor­te de caja del esta­do de las cuen­tas del Con­se­jo Nacio­nal.

  5. Suplir al Coor­di­na­dor de Orga­ni­za­ción en sus fal­tas tem­po­ra­les.

  6. Desig­nar todos los auxi­lia­res que requie­ran las nece­si­da­des de su Coor­di­na­ción.

Artícu­lo 21. Las facul­ta­des del Coor­di­na­dor de Acción Sin­di­cal son:

  1. Pro­mo­ver la crea­ción y coor­di­na­ción de cen­tros de poli­ti­za­ción y orga­ni­za­ción sin­di­cal de los miem­bros de Ciu­da­da­nos en Liber­tad

  2. Orga­ni­zar y pro­mo­ver la acción sin­di­cal de Ciu­da­da­nos en Liber­tad.

  3. Desig­nar todos los auxi­lia­res que requie­ran las nece­si­da­des de su Coor­di­na­ción.

Artícu­lo 22. Las facul­ta­des del Coor­di­na­dor de Acción Cam­pe­si­na son:

I. Pro­mo­ver la crea­ción y coor­di­na­ción de cen­tros de poli­ti­za­ción y orga­ni­za­ción agra­ria de los miem­bros de Ciu­da­da­nos en Liber­tad

II. Orga­ni­zar y pro­mo­ver la acción agra­ria de Ciu­da­da­nos en Liber­tad.

III. Desig­nar todos los auxi­lia­res que requie­ran las nece­si­da­des de su Coor­di­na­ción.

Artícu­lo 23. Las facul­ta­des del Coor­di­na­dor de Acción Juve­nil son:

    1. Pro­mo­ver la crea­ción y coor­di­na­ción de cen­tros de poli­ti­za­ción y orga­ni­za­ción sin­di­cal de los miem­bros de Ciu­da­da­nos en Liber­tad

    2. Orga­ni­zar y pro­mo­ver la acción sin­di­cal de Ciu­da­da­nos en Liber­tad.

    3. Desig­nar todos los auxi­lia­res que requie­ran las nece­si­da­des de su Coor­di­na­ción.

Artícu­lo 24. Las facul­ta­des del Coor­di­na­dor de Difu­sión y Pro­pa­gan­da son:

  1. Emi­tir pro­nun­cia­mien­tos a nom­bre de Ciu­da­da­nos en Liber­tad res­pec­to de los gran­des pro­ble­mas del Dis­tri­to Fede­ral.

  2. Con­du­cir la rela­ción de Ciu­da­da­nos en Liber­tad con los medios de comu­ni­ca­ción masi­va.

  3. Coor­di­nar la pro­duc­ción de la pro­pa­gan­da de Ciu­da­da­nos en Liber­tad.

  4. Desig­nar todos los auxi­lia­res que requie­ran las nece­si­da­des de su Coor­di­na­ción.

Artícu­lo 25. Son facul­ta­des del Coor­di­na­dor de Asun­tos Jurí­di­cos:

  1. Repre­sen­tar jurí­di­ca­men­te a Ciu­da­da­nos en Liber­tad en todos los asun­tos que se requie­ran.

  2. Ase­so­rar a los miem­bros y orga­ni­za­cio­nes socia­les afi­nes a Ciu­da­da­nos en Liber­tad en mate­ria jurí­di­ca.

  3. Diri­gir el Des­pa­cho de Defen­so­ría Social Ciu­da­da­nos en Liber­tad.

  4. Desig­nar todos los auxi­lia­res que requie­ran las nece­si­da­des de su Coor­di­na­ción.

Articu­lo 26. Las facul­ta­des del Coor­di­na­dor de Actas y Acuer­dos:

I Levan­tar las actas de reunio­nes de las dife­ren­tes reunio­nes.

II Tomar notas de los acuer­dos y vigi­lar que estos se cum­plan, de exis­tir omi­sio­nes deli­be­ra­das debe­rá noti­fi­car­lo al órgano del cual for­me par­te.

III Tener bajo su res­guar­do todos los archi­vos de Ciu­da­da­nos en Liber­tad.

  1. Desig­nar todos los auxi­lia­res que requie­ran las nece­si­da­des de su Coor­di­na­ción

Artícu­lo 23. Las facul­ta­des del Coor­di­na­dor de For­ma­ción Ciu­da­da­na

  1. Pro­mo­ver, crear y coor­di­nar acti­vi­da­des que con­tri­bu­yan a la
    for­ma­ción ideo­ló­gi­ca, polí­ti­ca y orga­ni­za­ti­va de los miem­bros de Ciu­da­da­nos en Liber­tad.

  2. Orga­ni­zar reunio­nes, foros y todo tipo de espa­cios de refle­xión teó­ri­ca en los que inter­ven­gan miem­bros de Ciu­da­da­nos en Liber­tad y per­so­na­li­da­des des­ta­ca­das en el ámbi­to polí­ti­co, eco­nó­mi­co y social de la comu­ni­dad aca­dé­mi­ca y polí­ti­ca nacio­nal e inter­na­cio­nal.

  3. Orga­ni­zar cur­sos, semi­na­rios y talle­res sobre temas y/o pro­ble­mas socia­les, eco­nó­mi­cos y polí­ti­cos de actua­li­dad.

  4. Coor­di­nar y pro­gra­mar con­jun­ta­men­te con la Coor­di­na­ción de Difu­sión y Pro­pa­gan­da la publi­ca­ción de mate­ria­les de inte­rés y valor ideo­ló­gi­co, polí­ti­co, eco­nó­mi­co.

  5. Desa­rro­llar Pro­gra­ma de publi­ca­cio­nes que con­tri­bu­yan a la for­ma­ción teó­ri­co-prác­ti­ca de los miem­bros de Ciu­da­da­nos en Liber­tad y res­pon­dan a las nece­si­da­des socia­les y polí­ti­cas pre­sen­tes.

Artícu­lo 24. Las facul­ta­des del Coor­di­na­dor de Pro­mo­ción Elec­to­ral

  1. Orga­ni­zar, pro­mo­ver y coor­di­nar la for­ma­ción y actua­li­za­ción de los miem­bros de Ciu­da­da­nos en Liber­tad en mate­ria Elec­to­ral.

  2. Orga­ni­zar cur­sos y reunio­nes de tra­ba­jo sobre temas y pro­ble­mas elec­to­ra­les.

  3. Desa­rro­llar talle­res de capa­ci­ta­ción en mate­ria elec­to­ral.

  4. Dise­ñar Pro­gra­ma de For­ma­ción y Pro­mo­ción Elec­to­ral a nivel nacio­nal, local y muni­ci­pal.

Artícu­lo 27. Los Comi­tés de base son la orga­ni­za­ción fun­da­men­tal de lucha de Ciu­da­da­nos en Liber­tad. Debe­rán cons­ti­tuir­se en cen­tros de tra­ba­jo, fábri­cas, sin­di­ca­tos, eji­dos, comu­ni­da­des rura­les, escue­las, colo­nias, y barrios. Podrán inte­grar­se con un míni­mo de sie­te miem­bros.

Artícu­lo 28. Las Coor­di­na­cio­nes esta­ta­les, muni­ci­pa­les o dele­ga­cio­na­les y de base serán los repre­sen­tan­tes de Ciu­da­da­nos en Liber­tad den­tro de sus res­pec­ti­vas juris­dic­cio­nes; ten­drán en su ámbi­to las mis­mas facul­ta­des que el Con­se­jo Nacio­nal y el mis­mo núme­ro de miem­bros, excep­to los comi­tés de base cuya direc­ción podrá tener menos miem­bros, según la can­ti­dad de inte­gran­tes que los con­for­men.

Artícu­lo
29.
De las san­cio­nes.

  1. Todos los miem­bros de base o diri­gen­tes de Ciu­da­da­nos en Liber­tad, podrán ser expul­sa­dos, sus­pen­di­dos tem­po­ral­men­te o amo­nes­ta­dos, por acuer­do de las asam­bleas de base, de las coor­di­na­cio­nes dele­ga­cio­na­les, o del Con­se­jo Nacio­nal.

  2. Serán expul­sa­dos, de acuer­do con la frac­ción ante­rior, cuan­do se les com­prue­be que rea­li­zan una labor fac­cio­sa o de gru­po; o bien cuan­do come­tan algún frau­de a los bie­nes de Ciu­da­da­nos en Liber­tad, a sus miem­bros o a las orga­ni­za­cio­nes y tra­ba­ja­do­res que Ciu­da­da­nos en Liber­tad patro­ci­ne. Serán sus­pen­di­dos o amo­nes­ta­dos tem­po­ral­men­te, cuan­do no cum­plan los acuer­dos de las asam­bleas o vio­len con fre­cuen­cia y sin nin­gu­na jus­ti­fi­ca­ción las nor­mas esta­tu­ta­rias; la labor fac­cio­sa o de gru­po con­sis­te en que uno o más miem­bros o diri­gen­tes de Ciu­da­da­nos en Liber­tad actúen fue­ra o den­tro de sus orga­nis­mos para divi­dir­lo deli­be­ra­da­men­te o crear des­con­fian­za entre sus miem­bros.

  3. A todos los acu­sa­dos se les darán a cono­cer opor­tu­na­men­te los car­gos hechos en su con­tra y se les dará toda cla­se de faci­li­da­des para pue­dan defen­der­se en la asam­blea res­pec­ti­va que conoz­ca de las acu­sa­cio­nes.

  4. Todos los acu­sa­dos tie­nen dere­cho a ape­lar ante la Asam­blea Nacio­nal Corres­pon­dien­te en con­tra de la san­ción impues­ta y esta toma­ra la reso­lu­ción final defi­ni­ti­va.

Artícu­los tran­si­to­rios.

Artícu­lo I. El pre­sen­te docu­men­to será apro­ba­do en la Asam­blea Cons­ti­tu­yen­te de “Ciu­da­da­nos en Liber­tad”, orga­ni­za­da, pro­mo­vi­da y con­vo­ca­da por el Comi­té Pro­mo­tor.

Artícu­lo II. El Comi­té Pro­mo­tor será el res­pon­sa­ble de las accio­nes para cum­plir al Artícu­lo Tran­si­to­rio I, para lo cual sesio­na­rá cuan­tas veces sea nece­sa­rio y cele­bra­rá reunio­nes perió­di­cas con los miem­bros afi­lia­dos a Ciu­da­da­nos en Liber­tad para con­sul­tar y acor­dar las accio­nes de orga­ni­za­ción, for­ma­ción ciu­da­da­na, acti­vi­da­des finan­cie­ras y todas las nece­sa­rias para el fin seña­la­do.

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