Cómo hablar en público

4).- Los bue­nos dis­cur­sos o inter­ven­cio­nes ver­ba­les tra­tan un solo tema; el que mucho abar­ca poco aprie­ta y con­fun­de a su audien­cia. Tra­ba­ja has­ta tener muy cla­ro en tú men­te el asun­to que abor­da­rás en tu inter­ven­ción; pues si tú no lo tie­nes cla­ro ¿Cómo quie­res expli­car­lo a otros?, y ¿Cómo los vas a con­ven­cer de que tomen una acción a res­pec­to de lo que has dicho, sí tú dis­cur­so no tie­ne estruc­tu­ra (no supis­te por don­de empe­zar y no sabes como jus­ti­fi­car tú propuesta)?

5).- Estu­dia-antes tu tema. Si el asun­to sobre el cual habla­rás es impor­tan­te no impro­vi­ses, estú­dia­lo. Estu­dia todo lo rela­cio­na­do con el tema a tra­tar, prio­ri­zan­do los sub-temas impor­tes. Para pre­pa­rar tu dis­cur­so uti­li­za las téc­ni­cas de la ara­ñi­ta neu­ro­nal (sólo para tener el esque­ma gene­ral de tu plática).

6).- Los mejo­res dis­cur­sos son los más cor­tos y con­tun­den­tes. A gros­so modo sería con­ve­nien­te que leas mucho y sin­te­ti­ces lo esen­cial en las notas con las que ela­bo­ra­rás el dis­cur­so. Leer mucho has­ta que el nue­vo mate­rial no apor­te ele­men­tos nue­vos de cono­ci­mien­to, encon­trar lo esen­cial den­tro de ese mar de infor­ma­ción, y ela­bo­rar con ello un dis­cur­so cla­ro, bre­ve, direc­to y contundente.

7).- Orde­na tus ideas como si fue­ras a escri­bir. Si el tema no es muy polé­mi­co no te des­víes, ni te dis­per­ses. Ve direc­to al cora­zón del asun­to. Si el audi­to­rio es con­tra­rio a varias de tus ideas, ten cui­da­do de no enre­dar­te en con­flic­tos por asun­tos secun­da­rios. Tra­ta de des­ta­car los asun­tos en que como ser humano estás de acuer­do con tus con­tra­rios y poco a poco ve esta­ble­cien­do tus pun­tos de vis­ta siem­pre apo­yán­do­te en hechos con­tun­den­tes. Con­cén­tra­te en el tema prin­ci­pal. Como ves según el audi­to­rio es lo bre­ve del discurso.

8).- Tra­ba­ja, tra­ba­ja para poner en orden tus ideas, si las ideas no están cla­ras para ti, menos lo esta­rán para los demás. Pien­sa, refle­xio­na, medi­ta sobre el asun­to entre manos antes de hablar.

9).- En otras pala­bras, en esencia:

1º Les dices de qué asun­to vas a hablar­les. Esto lo debes hacer atra­yen­do pro­fun­da­men­te y de inme­dia­to la aten­ción de los que te escuchan.

2ª Les dices lo que ten­gas que decir­les, de mane­ra bre­ve, cla­ra y sin rodeos.

3ª Les resu­mes lo prin­ci­pal; ter­mi­nan­do con una fra­se con­tun­den­te que inci­te a la acción.

10).- Para la ela­bo­ra­ción de tu discurso
apro­ve­cha todos los ratos per­di­dos aquí y allá. Lle­va con­ti­go tar­je­ti­tas u hojas blan­cas dobla­das en ocho par­tes, así siem­pre ten­drás en que escri­bir algu­nas ideas rela­cio­na­dos con tu discurso.

11).- Recuer­da que el 97% de la gen­te, pien­sa casi todo el tiem­po en ellos mis­mos y sus nece­si­da­des de ali­men­to, salud, dine­ro, etc. Todo lo rela­cio­nan con ellos mis­mos, su super­vi­ven­cia y mejo­ría a cor­to y mediano pla­zo. Esto ocu­rre tan­to por ins­tin­to de super­vi­ven­cia del indi­vi­duo y de su des­cen­den­cia como por el hecho de que en el sis­te­ma eco­nó­mi­co actual las gran­des mayo­rías viven al bor­de de la pobre­za extre­ma; mien­tras una mino­ría depre­da­do­ra goza de una rique­za exor­bi­tan­te y sin sentido.

Cuan­do hables debes des­ta­car de mane­ra explí­ci­ta como el tema que tra­tas se rela­cio­na con la nece­si­dad que todos tene­mos de sobre­vi­vir, desa­rro­llar­nos y pros­pe­rar

Asi­mis­mo cuan­do hables debes dejar­les cla­ro como lo que les pro­po­nes les va a pro­te­ger aho­ra y en el futuro.

12).- El 85% de la infor­ma­ción que reci­bi­mos los seres huma­nos es visual. Tra­ta de refle­jar eso duran­te tu dis­cur­so, evo­can­do imá­ge­nes con­cre­tas que rela­cio­nen el tema con solu­cio­nes a los angus­tian­tes pro­ble­mas que ago­bian a las mayo­rías de nues­tro país.

13).- Siem­pre que poda­mos uti­li­ce­mos un len­gua­je con­cre­to, que no deje lugar a dudas res­pec­to a que desea­mos que cam­biar en Méxi­co. Evi­te­mos el uso de pala­bras abs­trac­tas y ele­gan­tes que ayu­dan a los polí­ti­cos tra­di­cio­na­les enga­ñar a las gran­des mayo­rías tra­ba­ja­do­res de Méxi­co. ¡Al pan, pan y al vino, vino! Sea­mos con­cre­tos y pre­ci­sos; evi­te­mos el len­gua­je difu­so y con­fu­so que se ha pres­ta­do his­tó­ri­ca­men­te para que, con las lin­das pala­bras, todo mun­do se dé por satis­fe­cho, y se enga­ñe a los más pobres.

14).- Somos polí­ti­cos que bus­ca­mos la socia­li­za­ción del poder polí­ti­co. Somos polí­ti­cos que bus­ca­mos for­mar líde­res polí­ti­cos que nos sobre­pa­san en habi­li­da­des para resol­ver los can­den­tes pro­ble­mas que angus­tian a las gran­des mayo­rías de los habi­tan­tes de Méxi­co. Bus­ca­mos diri­gir masas cons­cien­tes no con­du­cir­las. Se diri­gen masas pen­san­tes; se con­du­cen reba­ños de ove­jas. Nues­tra posi­ción polí­ti­ca de socia­li­za­ción del poder polí­ti­co se plas­ma­rá de mane­ra natu­ral en nues­tras accio­nes polí­ti­cas y pro­pues­tas así como en nues­tros dis­cur­sos.

15).- Recuer­da que nues­tro méto­do se basa en hacer razo­nar a la gen­te. Para ello reque­ri­mos que no estén eno­ja­dos con­tra noso­tros o nues­tras ideas; pues en este caso están dis­pues­tos al ata­que y no a razo­nar. Nece­si­ta­mos que lo mejor del cere­bro el neo-cor­tex (85% del cere­bro) esté aten­to a lo que deci­mos, que nos escu­che. Si los insul­ta­mos y los hace­mos eno­jar sólo el cere­be­lo (el 15% del cere­bro) esta­rá atento
CON­TRA noso­tros por­que repre­sen­ta­mos una ame­na­za para su vida, la de sus seres que­ri­dos o sus per­te­nen­cias o aspi­ra­cio­nes futuras.

16).- Noso­tros bus­ca­mos la ver­dad, la ver­dad de los hechos nos hará libres del Impe­rio si la sabe­mos hacer valer. Por tan­to, en pri­va­do y en lo públi­co, esta­mos y esta­re­mos abier­tos a los hechos nue­vos a los cam­bios; a lo dis­tin­to a nues­tro pen­sa­mien­to. Sabe­mos que no tene­mos el mono­po­lio de la ver­dad, no la tene­mos ase­gu­ra­da por un paten­te o con­ce­sión divi­na. Nadie tie­ne el mono­po­lio de la ver­dad. La reali­dad es múl­ti­ple y cam­bian­te pode­mos tener posi­cio­nes acer­ta­das la mayor par­te del tiem­po si tra­ba­ja­mos duro, con inte­li­gen­cia y hones­ti­dad más no somos infa­li­bles. Sólo los locos, los faná­ti­cos reli­gio­sos o polí­ti­cos están siem­pre total­men­te segu­ros de que lo que dicen es “cier­to” ¿Razo­na­ble­men­te segu­ro de lo que deci­mos? ¡Eso sí!

17).- La reali­dad cam­bia ins­tan­te por ins­tan­te; a veces de mane­ra len­ta a veces rápi­da. En tiem­pos de cri­sis la reali­dad cam­bia rápi­da­men­te. Exis­ten ten­den­cias de lar­go pla­zo y de cor­to plaz­co, en los cam­bios de la reali­dad; debe­mos estu­diar para enten­der las ten­den­cias de lar­go pla­zo y leer para ente­ra­mos de los cam­bios que ocu­rren en el cor­to pla­zo. Nues­tros dis­cur­sos deben refle­jar estos cam­bios en la reali­dad social.

18).- Lo que la mayor par­te de la gen­te lla­ma­mos razo­na­mien­tos no son más que cade­nas de argu­men­tos, basa­dos en el mejor de los casos en hechos par­cia­les, para seguir cre­yen­do lo que ya creía­mos o para jus­ti­fi­car nues­tras accio­nes. Vea­mos que en la mayo­ría de los casos la gen­te o los niños argu­men­tan has­ta ton­te­rías para jus­ti­fi­car lo que hacen. Con los niños es muy evi­den­te “se cayó soli­to el flo­re­ro” etc. Con adul­tos:” la gen­te es flo­ja y no quie­re tra­ba­jar por eso son pobres y se les paga poco; por hue­vo­nes”, etc. Esta con­duc­ta argu­men­ta­ti­va tie­ne por obje­to defen­der sus intere­ses o lo que les han hecho creer que son sus intereses.

19).- En el mun­do, las cosas cam­bian rápi­da­men­te o len­ta­men­te; pero siem­pre cam­bian. Todos los ani­ma­les se han de adap­tar a los cam­bios, igual que las plan­tas, para sobrevivir.

a).- Los mamí­fe­ros para adap­tar­se a los cam­bios ela­bo­ran imá­ge­nes o mode­los del mun­do exte­rior y sus cam­bios. Con esos mode­los que cons­tru­yen, los mamí­fe­ros tra­tan de pre­de­cir el com­por­ta­mien­to de posi­bles pre­sas o agresores.

b).- Los huma­nos somos una espe­cie muy exi­to­sa para cons­truir mode­los que des­cri­ban la reali­dad exter­na y sus cam­bios. Hemos desa­rro­lla­do la cien­cia, Tec­no­lo­gía y una gran cul­tu­ra; no sólo sobre­vi­vi­mos como miem­bros de una especie.

c).- Los Huma­nos para mode­lar y des­cri­bir la reali­dad hemos ela­bo­ra­do com­ple­jos len­gua­jes ver­ba­les y escri­tos. Estos len­gua­jes no sólo
sir­ven para ayu­dar­nos a la super­vi­ven­cia
sino que pode­mos defor­mar la per­cep­ción de la reali­dad hacien­do can­cio­nes y poe­mas; los cua­les nos per­mi­ten diver­tir­nos y gozar emo­cio­nal­men­te. Con estos len­gua­jes no solo pode­mos defor­mar con esté­ti­ca agra­da­ble la per­cep­ción de la reali­dad; Tam­bién se pue­de men­tir. Sí, con el habla y la escri­tu­ra o con el uso de TV se pue­de men­tir y de hecho muchas veces se mien­te. Este últi­mo aspec­to de los len­gua­jes para comu­ni­ca­ción es negativo.

d).- Así que el uso del len­gua­je y de las imá­ge­nes en el caso de la espe­cie huma­na no sólo es posi­ti­vo para sobre­vi­vir como espe­cie; sino que per­mi­te inter­cam­biar infor­ma­ción fal­sa que tien­de a enga­ñar a otros seres huma­nos para apro­ve­char­se de ellos.

e).- Pero no sólo indi­vi­duos ais­la­dos usan infor­ma­ción fal­sa para enga­ñar a otros miem­bros de la espe­cie huma­na en la lucha por sobre­vi­vir; ade­más gru­pos huma­nos o cla­ses uti­li­zan de mane­ra sis­te­má­ti­ca el enga­ño, la men­ti­ra y la des­in­for­ma­ción para apro­ve­char­se en este caso de gru­pos com­ple­tos de seres huma­nos de la cla­se tra­ba­ja­do­ra. Este es el aspec­to nega­ti­vo de la infor­ma­ción difun­di­da, la bur­gue­sía bus­ca median­te el enga­ño explo­tar a otros seres huma­nos cui­dan­do que NO se den cuen­ta de que la raíz de su sufri­mien­to se debe a las accio­nes orga­ni­za­das de otros seres huma­nos que viven a cos­ti­llas de los que trabajamos.

Por todo lo ante­rior es fun­da­men­tal: bus­car la infor­ma­ción corres­pon­dien­te a hechos ver­da­de­ros (y no inven­ta­dos). En par­ti­cu­lar la que corres­pon­de a hechos que los medios de difu­sión de infor­ma­ción escon­den. En gene­ral estos hechos que los medios de infor­ma­ción masi­va escon­den o tra­tan de ocul­tar son de capi­tal impor­tan­cia para la defen­sa de los intere­ses vita­les de las mayo­rías popu­la­res. Es fun­da­men­tal, el que uti­li­ce­mos este tipo de hechos para hacer razo­nar a los que nos escu­chan y ayu­dar­los a que cam­bien las creen­cias erró­neas de los que depen­de el futu­ro del país, de sus hijos y familiares.

20).- Es muy difí­cil que la gen­te cam­bie de creen­cias sean estos acer­ca del mun­do, de la polí­ti­ca o de reli­gión. Res­pe­te­mos las creen­cias reli­gio­sas y polí­ti­cas de la gen­te. No luche­mos con­tra moli­nos de vien­to. Con­cen­tré­mo­nos en cam­biar sólo la creen­cia o creen­cias que son obs­tácu­los fun­da­men­ta­les para la defen­sa de los intere­ses actua­les y futu­ros de los mexicanos.

21).- En otras pala­bras qui­te­mos los obs­tácu­los prin­ci­pa­les que estor­ban el avan­ce y desa­rro­llo del pue­blo mexi­cano; y no nos des­gas­te­mos inú­til­men­te. ¡Sí, dar un gol­pe a una ins­ti­tu­ción o gru­po espe­cí­fi­co nos va des­gas­tar o des­pres­ti­giar; no demos ese golpe!

Recor­de­mos que no esta­mos en la lucha polí­ti­ca por­que nos gus­te pelear; esta­mos en la lucha polí­ti­ca por­que ama­mos a nues­tro pue­blo pobre y tra­ba­ja­dor al que se le pre­ten­de arre­ba­tar la Nación y su futu­ro. Esta­mos en esta
lucha por­que ama­mos a la huma­ni­dad, no por­que odie­mos a tal o cual gru­po de seres humanos.

22).- Apor­te­mos datos e infor­ma­ción a nues­tro pue­blo. Hagá­mos­les pre­gun­tas en rela­ción a la infor­ma­ción pro­por­cio­na­da y la ame­na­za que cier­tos hechos impli­can para la super­vi­ven­cia o esta­bi­li­dad de sus seres que­ri­dos. Dejé­mos­los sacar sus pro­pias conclusiones.

23).- En tu dis­cur­so pro­mue­ve que el públi­co ima­gi­ne, pien­se, rela­cio­ne lo que dices con su expe­rien­cia. En otras pala­bras haz­lo par­ti­ci­par de tu discurso.

24).- Ima­gi­na que tie­nes un niño en tu audien­cia y tra­ta de ser tan explí­ci­to, cla­ro y sen­ci­llo que ese niño pue­da enten­der­te. Tra­ba­ja a fon­do para que tu for­ma de expre­sión sea tan cla­ra y pega­jo­sa que ese niño pue­da recor­dar tus expli­ca­cio­nes y pro­pues­tas; y que ade­más sien­te la moti­va­ción de repe­tir­los por su cuenta.

25).- Los gran­des ora­do­res en oca­sio­nes son hom­bres de pocas pala­bras y muchas accio­nes. Como dicen los indios pie­les rojas: ·”Pocos true­nos en la boca, y muchos rayos en la mano”. Beni­to Juá­rez y Abraham Lin­coln eran de esos; ambos estu­dia­ban por horas cual era la mejor mane­ra de expre­sar una idea impor­tan­te. Esbo­za­ban dos o tres for­mas de expre­sar la idea bási­ca y tra­ba­ja­ban sobre las tres alter­na­ti­vas has­ta lle­gar a la ópti­ma for­ma de expre­sar el men­sa­je. ¿Se acuer­dan de ”… Entre los indi­vi­duos como entre las Nacio­nes el res­pe­to al dere­cho ajeno es la paz”?

26).- La idea más impor­tan­te debe repe­tir­se para que se fije en la men­te popu­lar. La repe­ti­ción será más efec­ti­va si cam­bia­mos las pala­bras uti­li­za­das para expre­sar la idea.

27).- Entré­na­te en tra­du­cir al len­gua­je común, los escri­tos o aná­li­sis impor­tan­tes que estén en len­gua­je: téc­ni­co, sofis­ti­ca­do o de polí­ti­cos. Recuer­da: que­re­mos que todos entien­dan lo que los Opre­so­res extran­je­ros (y sus laca­yos polí­ti­cos e inte­lec­tua­les “mexi­ca­nos”) quie­ren hacer en con­tra de nues­tro pue­blo. Hay que apren­der a des­en­mas­ca­rar a los que se las dan de almas de la cari­dad y son sir­vien­tes de los opre­so­res del pueblo.

28).- Hace un siglo se decía y reco­men­da­ba fuer­te­men­te a los Ora­do­res que debían acor­tar sus dis­cur­sos. ¡Ima­gí­na­te si no será más cier­to en el mun­do actual y en par­ti­cu­lar en los gran­des ciu­da­des¡ Cén­tra­te en lo esen­cial, encuen­tra lo fun­da­men­tal pre­pá­ra­lo bien; reví­sa­lo, recór­ta­lo, y pronúncialo.

29).- Habla el míni­mo nece­sa­rio, el públi­co te lo agra­de­ce­rá. Por un lado está el p&
uacute;blico, por otro esta tu expli­ca­ción del pro­ble­ma y tú pro­pues­ta de solu­ción y en medio está tu inter­ven­ción, más se sepa­ra el públi­co de com­pren­der la pro­pues­ta que haces.

30).- Cuan­to mayor tra­ba­jo le dedi­ques a la pre­pa­ra­ción del dis­cur­so menor será la pro­ba­bi­li­dad de fra­ca­so. Usual­men­te, el mie­do a hablar sur­ge de la fal­ta de tra­ba­jo y pre­pa­ra­ción cuidadosa.

31).- Por otro lado se apren­de a hacer lo que haces fre­cuen­te­men­te y vas mejo­ran­do pau­la­ti­na­men­te. Se apren­de a nadar arro­ján­do­se al agua; se apren­de a ser polí­ti­co com­pro­me­ti­do con el pue­blo actuan­do con com­pro­mi­so hacia el pueblo.

32).- No te apren­das el dis­cur­so de memo­ria; no vale la pena el esfuer­zo y ade­más exis­ten ries­gos de pro­ble­mas tales como: Que se inte­rrum­pa tu hablar al olvi­dar lo que seguía, Que pier­da espon­ta­nei­dad y emo­ción tu dis­cur­so, que parez­ca que alguien más te lo escri­bió. Mejor ano­ta en tar­je­tas las ideas prin­ci­pa­les tóma­las como guía y recor­da­to­rio y deja que flu­yan las palabras.

33).- Repe­ti­mos de otra mane­ra: todos los cono­ci­mien­tos que apli­ca­mos tien­den a pro­du­cir hábi­tos nue­vos. Y, al irse for­man­do los hábi­tos las nue­vas accio­nes tien­den a per­ma­ne­cer en nues­tro actuar futu­ro, a tra­vés de los hábi­tos que se consolidan.

34).- Nues­tra men­te y la de nues­tro audi­to­rio recuer­da más fácil­men­te por aso­cia­ción de ideas o imá­ge­nes. Pro­cu­ra aso­ciar la infor­ma­ción nue­va que vas a pre­sen­tar a la audien­cia con lo que ya todo mun­do cono­ce pero tal vez no recuer­da (y va a reco­no­cer cuan­do se los men­cio­nas). Mues­tra las cone­xio­nes de lo que men­cio­nas con su vida actual o futura.

35).- A fin de cuen­tas en nues­tro dis­cur­so debe­mos uti­li­zar las tres leyes gene­ra­les de la memo­ria:

a).- Impresión

b).- Repetición

c).- Asociación

36).- Uti­li­za estas tres leyes gene­ra­les de la memo­ria para ano­tar las ideas fun­da­men­ta­les de tu dis­cur­so en tar­je­tas de 3x5 pul­ga­das (O en su defec­to en una hoja blan­ca dobla­da en Ocho par­tes. 8 a 10 pala­bras por idea son sufi­cien­tes. Pue­des ano­tar una idea por tar­je­ta y lue­go hacer tu dis­cur­so median­te el aco­mo­do de tus tar­je­tas. Si tie­nes poco papel o poco tiem­po escri­be las ideas en una o dos tar­je­tas y lue­go los nume­ras con lápiz y borra­dor has­ta que estés satisfecho.

37).- Recuer­da bien que
hay dos par­tes esen­cia­les en un dis­cur­so o inter­ven­ción oral. El Ini­cio que debe ser cla­ro e impac­tan­te, y El final que debe inci­tar a la acción y debe ter­mi­nar con una fra­se que sue­ne fuer­te. ¡A por los gachu­pi­nes¡ ¡A coger gachupines¡…¡recuerdas?

Estas dos par­tes del dis­cur­so requie­ren espe­cial esme­ro y pre­pa­ra­ción, así como estu­dio. Nun­ca te arre­pen­ti­rás del tiem­po dedi­ca­do a estas par­tes del discurso.

38).- La gen­te que vie­ne a oír­te ha veni­do por­que tomó una deci­sión. Deci­die­ron com­prar tu dis­cur­so efec­tua­ron el pago con su pre­sen­cia y desean que tu les entre­gues su mer­can­cía. Es tu deber que se vayan satis­fe­chos con lo que com­pra­ron como mercancía.

39).- Debe­rás desa­rro­llar la capa­ci­dad de corre­gir sobre la mar­cha tu dis­cur­so, ya sea el len­gua­je, el rit­mo, los deta­lles, la den­si­dad de infor­ma­ción e inclu­so el tiem­po que van a hablar. En muchas oca­sio­nes no pue­des con­tro­lar el tiem­po que vas a hablar, esto sig­ni­fi­ca que debes tener los pun­tos esen­cia­les ano­ta­dos y desa­rro­lla­dos en fun­ción del tiem­po dis­po­ni­ble. Para ello es impres­cin­di­ble que ten­gas cla­ras las prio­ri­da­des entre las ideas que tie­nen rele­van­cia en el día en que se te pre­sen­ta la opor­tu­ni­dad de hablar en público.

40).- El públi­co actúa como un indi­ca­dor o “baró­me­tro” para el ora­dor, pues si obser­vas bien a la audien­cia podrás reci­bir mul­ti­tud de infor­ma­ción per­ti­nen­te res­pec­to a tu rela­ción con el públi­co y la efi­ca­cia de tu tipo de men­sa­je dis­cur­si­vo. Todo ello ins­tan­te por ins­tan­te. No te deses­pe­res esto es poco a poco hay que ir adqui­rien­do el hábi­to. ¿Se está dur­mien­do uno que otro?,¿se está salien­do uno que otro para no vol­ver (toma sus cosas y sale)? Etc. ¡Cór­ta­le!, ¡Cór­ta­le! Ya, ter­mi­na, ter­mi­na. Están votan­do con las pes­ta­ñas o con los pies ¿aca­so no te das cuen­ta? ¡Hay que influir y hablar a los que no están tan con­ven­ci­dos y se van yen­do rápi­do! ¿O sólo te intere­sa hablar­le a los ya con­ven­ci­dos? En este últi­mo caso no pier­das el tiem­po ahó­rra­te tu dis­cur­so al fin y al cabo ya están convencidos.

41).- Aten­cio­nes míni­mas hacia tu público…

a).- Ase­gú­ra­te que te pue­den oír bien. Si usas micró­fono ten cui­da­do de no gri­tar las­ti­ma­rás a tu públi­co. No hables muy rápi­do o muy cer­ca del micró­fono (tu voz no será clara)

b).- Al públi­co le moles­tan los rollos vacíos interminables.

c).- Uti­li­za menos pala­bras y pre­sen­ta más ideas. Pero no pre­sen­tes dema­sia­das ideas en un dis­cur­so, no amon­to­nes ideas. La audien­cia se can­sa pron­to cuan­do le pre­sen­tas muchas ideas y a la vez se abu­rre cuan­do hay muy pocas ideas. Obser­va las seña­les que te envía la audien­cia.

d).- Tener uno o dos miem­bros den­tro de las audien­cias que con seña­les te indi­quen simu­lan­do unas tije­ras ¡cór­ta­le!, con una mano abier­ta hacia arri­ba ¡súbe­le el volu­men!, mano abier­ta hacia aba­jo ¡bája­le al volu­men!, mano cerra­da que se ale­ja de la boca ¡ale­ja el micró­fono! Pue­des ela­bo­rar otro tipo de seña­les por ejem­plo seña­lar la muñe­ca izquier­da ¡tiempo!…etc.

e).- Al públi­co le desagrada:

  • Voz monó­to­na

  • Voz muy baja

  • Voz muy fuerte

  • Tar­ta­mu­deos

  • Que el ora­dor comien­ce su dis­cur­so con chis­tes; no te con­tra­ta­ron como payaso…recuérdalo.

  • Que des dema­sia­dos detalles

  • Que el ora­dor de mucho rodeos y no vaya al pun­to central.

  • Que el ora­dor abor­de dema­sia­dos asun­tos en su discurso.

  • Que el ora­dor se tome dema­sia­do tiem­po para dar su mensaje

42).- El comien­zo del dis­cur­so debe ser impac­tan­te. Nun­ca comen­zar con un chis­te. Se debe cap­tar la aten­ción de la audien­cia des­de el prin­ci­pio: Lo que bien comien­za, bien acaba.

Haga­mos por ejem­plo una pre­gun­ta que se refie­ra a la feli­ci­dad a la super­vi­ven­cia del audi­to­rio o de sus fami­lia­res a lar­go pla­zo. ¿Cómo se bene­fi­cian o per­ju­di­can con tal o cual medi­da de Esta­do Uni­dos de Amé­ri­ca, o tal o del Gobierno Fede­ral etc.? Y, ¿Cómo reper­cu­ten hacia el futu­ro las medi­das actua­les de tal o cual actor político?

43).- Ante un audi­to­rio adver­so, no comen­zar con algo que agre­da a la audien­cia. Debes bus­car, encon­trar y desa­rro­llar los pun­tos en común. Vea­mos que aún los peo­res enemi­gos no son máqui­nas dia­bó­li­cas aje­nas a la espe­cie human, son seres huma­nos como tú, sólo que con dife­ren­tes ideas.

Pri­me­ro, pre­sén­ta­les hechos y razo­na­mien­tos con los cua­les ellos estén de acuerdo.

Des­pués, pau­la­ti­na­men­te pre­sén­ta­les hechos nue­vos pro­ve­nien­tes de fuen­tes serias y res­pe­ta­das inclu­so por Ellos.- Y, apor­ta las impli­ca­cio­nes más impor­tan­tes de ellos, diles como las cosas en su evo­lu­ción los van a afec­tar nega­ti­va­men­te inclu­so a nues­tros adver­sa­rios; y apor­ta pro­pues­tas que les pue­dan ayu­dar a resol­ver pro­ble­mas. ¡Al final de cuen­tas la abso­lu­ta mayo­ría de nues­tros adver­sa­rios den­tro del
país son miem­bros de las cla­ses tra­ba­ja­do­ras explo­ta­das por la bur­gue­sía extran­je­ra y tam­bién nacio­nal que ope­ran den­tro del país.

44).- Cuan­do haya­mos escri­to el pri­mer borra­dor del dis­cur­so, debe­ría­mos corre­gir­lo por lo menos en tres oca­sio­nes. En cada revi­sión debe­ría­mos recor­tar el dis­cur­so en un diez por cien­to de longitud.

45).- No olvi­des que tus oyen­tes sólo tie­nen una opor­tu­ni­dad de jus­ti­pre­ciar tus ideas. Así que: uti­li­za pau­sas con fre­cuen­cia (párra­fos cor­tos). Dale al públi­co la opor­tu­ni­dad de absor­ber cada idea ya pre­sen­ta­da antes de que le ofrez­can otra.

46).-“Subraya” las pala­bras u ora­cio­nes impor­tan­tes mien­tras hablas median­te téc­ni­cas como los siguientes:

  • Hacer una pau­sa antes o des­pués de la idea importante

  • Ele­var el tono de voz al pro­nun­ciar una pala­bra importante

  • Pro­nun­ciar más len­ta­men­te de lo nor­mal la pala­bra a la idea de interés

  • Apo­ya las pala­bras o la idea impor­tan­te con la expre­sión del cuer­po y las manos.

  • Expre­sa de mane­ra natu­ral tus emo­cio­nes, no te acar­to­nes, ni imi­tes un méto­do infa­li­ble de algún ora­dor al que todos los ora­do­res bus­can imitar.

47).- En una plá­ti­ca común y corrien­te varia­mos: el tono de voz, la velo­ci­dad del habla. Ade­más pode­mos hablar por horas sin cau­sar­nos ten­sión mus­cu­lar en la gar­gan­ta. Sin embar­go cuan­do la gen­te está ante un audi­to­rio lleno de per­so­nas es usual que el ora­dor even­tual­men­te desa­rro­lla ten­sión en la garganta.

Si pode­mos ima­gi­nar que esta­mos pla­ti­can­do con que­ri­dos ami­gos habre­mos resuel­to el pro­ble­ma de ten­sión en la garganta.

48).- El cui­da­do del cuer­po antes de decir un discurso:

a).- Una peque­ña sies­ta o sue­ñi­to antes de hablar es muy efec­ti­vo para refres­car­nos físi­ca y mentalmente.

b).- ali­men­tar­se de mane­ra lige­ra antes de hablar en públi­co. Algo de pro­teí­nas sin gra­sas, algo de fru­ta (no jugo de fru­tas) y muy pocos car­bohi­dra­tos (pocas hari­nas de maíz, arroz, o tri­go). No tomar mucha agua; sin embar­go lle­var una bote­lla con agua.

e).-No tomar café o coca-cola antes del dis­cur­so (son líqui­dos diu­ré­ti­cos y ade­más aumen­ta el nerviosismo).

d).-Hacer un poco de ejer­ci­cio aeró­bi­co de pre­fe­ren­cia cami­nar un poco.

 

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