Ecosistemas Organizacionales

Pro­pues­ta de pro­ce­so orga­ni­za­cio­nal para las redes y redes de redes del FSM:   Una nue­va eta­pa del pro­ce­so de orga­ni­za­ción de redes

Mar­zo, 2010

 

CON­TEX­TO

Este año se cele­bra el déci­mo aniver­sa­rio de la otra glo­ba­li­za­ción, pro­mo­vi­da por el Foro Social Mun­dial (FSM), en res­pues­ta crí­ti­ca al plan­tea­mien­to geo-eco­nó­mi­co del Foro Eco­nó­mi­co Mun­dial (FEM) de Davos Sui­za, que tie­ne más de 3 déca­das de exis­ten­cia. El FEM es el prin­ci­pal espa­cio orga­ni­za­cio­nal don­de con­flu­yen orga­ni­za­cio­nes eco­nó­mi­cas y lide­res polí­ti­cos que defien­den el mode­lo eco­nó­mi­co neo­li­be­ral impul­sa­do por las tras­na­cio­na­les que domi­nan a los esta­dos nacio­na­les. El pro­ble­ma para estos gru­pos cor­po­ra­ti­vos es que es cada vez más evi­den­te y preo­cu­pan­te el fra­ca­so de este mode­lo glo­ba­li­za­dor en la uni­for­mi­dad polí­ti­ca-eco­nó­mi­ca, como se esta com­pro­ba­do en cada una de las recien­tes cri­sis finan­cie­ras mun­dia­les del 2009 y con los desas­tres ambien­ta­les y los múl­ti­ples con­flic­tos socia­les. El colap­so no solo es eco­nó­mi­co, sino inte­gral o sis­té­mi­co, se tra­ta de una cri­sis de alcan­ce des­co­no­ci­do, una cri­sis civi­li­za­to­ria. Los gru­pos de poder usan méto­dos cada vez más vio­len­tos para repri­mir a los que se opo­nen a su peli­gro­so mode­lo en vías de colap­so.

Fren­te al fra­ca­so dra­má­ti­co de la pro­pues­ta eco­nó­mi­ca del FEM, que impli­ca una cre­cien­te con­cen­tra­ción eco­nó­mi­ca y de poder orques­ta­da bajo la batu­ta de peque­ñas redes mafio­sas y cor­po­ra­ti­vas, que con­cen­tran los recur­sos y el poder, el FSM pre­sen­ta un mosai­co de nue­vas alter­na­ti­vas, otro sis­te­ma que subs­ti­tu­ya al actual, un pro­ce­so posi­ble hacia otro mun­do posi­ble. Una gran can­ti­dad de acto­res socia­les del mun­do están con­ven­ci­dos que el mode­lo actual de desa­rro­llo cau­sa enor­mes y peli­gro­sos des­equi­li­brios socia­les y ambien­ta­les que ponen en ries­go la esta­bi­li­dad social y de los sis­te­mas natu­ra­les. Por ello, sur­ge un pro­ce­so alter­na­ti­vo glo­bal des­de las bases socia­les orga­ni­za­das a nivel glo­bal, el del FSM, un pro­ce­so com­ple­jo en para­le­lo, que lle­va unas tres déca­das de irse con­for­man­do con alian­zas cada vez más amplias de orga­ni­za­cio­nes alter­na­ti­vas en el ámbi­to glo­bal, es otra glo­ba­li­za­ción, que en vez de ges­tar­se de for­ma ver­ti­cal y exclu­yen­te con­cen­tra­do­ra de la rique­za y el poder como lo es la pro­pues­ta del FEM La nue­va pro­pues­ta vie­ne de gru­pos orga­ni­za­dos autó­no­mo, como pro­ce­sos com­ple­jos en para­le­lo a dife­ren­tes ámbi­tos.

Aun­que per­so­nas y gru­pos de Méxi­co han par­ti­ci­pa­do des­de el ini­cio del FSM des­de hace una déca­da en Bra­sil, el pro­ce­so orga­ni­za­cio­nal for­mal en nues­tro país se ini­cio a prin­ci­pios del 2008 en el Zóca­lo de la ciu­dad de Méxi­co. En este even­to par­ti­ci­pa­ron unas 50,000 per­so­nas divi­di­das en 10 car­pas temá­ti­cas y una cen­tral. En el 2009, el even­to se reali­zo en las ins­ta­la­cio­nes de la Uni­ver­si­dad Autó­no­ma de la Ciu­dad de Méxi­co. En este even­to se ini­cia­ron nue­vas eta­pas del desa­rro­llo orga­ni­za­cio­nal del FSM en Méxi­co que fue­ron las siguien­tes:

  • Las 10 mesas temá­ti­cas se inte­gra­ron en 3 mesas de eco­no­mía-eco­lo­gía, polí­ti­ca y cul­tu­ra, bus­can­do la arti­cu­la­ción trans­ver­sal no solo de los temas de cada mesa sino entre ellas, para que las per­so­nas que per­te­ne­cen a dis­tin­tas redes temá­ti­cas se enri­quez­can con la infor­ma­ción y visio­nes de otros espa­cios temá­ti­cos y tam­bién para for­ta­le­cer los pro­ce­sos de alian­zas entre los gru­pos de lo dis­tin­tos ejes temá­ti­cos. Se bus­co pre­sen­tar una pla­ta­for­ma plu­ral inclu­yen­te que tras­cien­da las visio­nes par­cia­les de cada espa­cio temá­ti­co, una visión más com­ple­ja mul­ti­di­men­sio­nal de la reali­dad.
  • En el 2009 se avan­zo en la orga­ni­za­ción terri­to­rial del FSM en Méxi­co al ini­ciar­se el pro­ce­so de cons­ti­tu­ción del FSM Méxi­co a nivel fede­ral y en una ter­ce­ra par­te de los esta­dos.
  • Tam­bién en el 2009
    se ini­cio la trans­for­ma­ción del FSM en Méxi­co de una orga­ni­za­ción orien­ta­da a rea­li­zar even­tos anua­les con la par­ti­ci­pa­ción de orga­nis­mos civi­les, socia­les y de inte­lec­tua­les crí­ti­cos, a un pro­ce­so orga­ni­za­cio­nal más per­ma­nen­te con acti­vi­da­des a lo lar­go de todo el año.
  • Se ha bus­ca­do por medio de talle­res tras­cen­der la visión crí­ti­ca de muchos de los par­ti­ci­pan­tes en dis­tin­tos temas, con una visión pro­po­si­ti­va que ate­rri­ce en la prác­ti­ca en accio­nes con­cre­tas en dis­tin­tas comu­ni­da­des del país difun­dien­do los logros que han teni­do muchas comu­ni­da­des y gru­pos en dis­tin­tos temas y regio­nes del país, alter­na­ti­vas prác­ti­cas al actual mode­lo de desa­rro­llo, por ello en los even­tos del FSM Méxi­co se han orga­ni­za­do talle­res don­de se rea­li­zan accio­nes de inter­cam­bio de bie­nes, pro­duc­tos, ser­vi­cios y valo­res.
  • Tam­bién se ha ini­cia­do un pro­ce­so per­so­na­li­za­do en para­le­lo en peque­ños gru­pos de diá­lo­go refle­xi­vo eco­sis­té­mi­co plu­ral, entre lide­res de gru­pos y redes temá­ti­cas y terri­to­ria­les que bus­can en los espa­cios de encuen­tros anua­les y duran­te el año gene­rar todo tipo de alian­zas y pro­yec­tos com­ple­men­ta­rios. Se bus­ca capi­ta­li­zar la gran rique­za de expe­rien­cias y cono­ci­mien­tos que se tie­ne en los dis­tin­tos espa­cios orga­ni­za­cio­na­les temá­ti­cos y terri­to­ria­les. Uno de esos encuen­tros de tama­ño mediano, de alcan­ce nacio­nal se reali­zó el 11 de sep­tiem­bre de 2009.(se ane­xa Decla­ra­ción del encuen­tro de la Quin­ta Colo­ra­da (11–09-09) del Bos­que de Cha­pul­te­pec). Dis­tin­tos lide­res que han logra­do rela­cio­nes de con­fian­za están ini­cian­do en para­le­lo reunio­nes en cor­to de pocas gen­tes a la vez que van varian­do, para inter­cam­biar diag­nós­ti­cos crí­ti­cos de la reali­dad nacio­nal y glo­bal, com­par­tir pro­pues­tas y accio­nes coyun­tu­ra­les y estra­té­gi­cas. De for­ma gra­dual, des­de la base se están con­for­man­do rela­cio­nes más sóli­das o sus­ten­ta­bles y efec­ti­vas que sir­ven para dar­le un cimien­to más fir­me al pro­ce­so en red del FSM Méxi­co. Las per­so­nas de con­fian­za son las que tie­nen iden­ti­dad y auto­no­mía que les da con­sis­ten­cia y soli­dez, son las per­so­nas en las que se pue­de con­fiar en un con­tex­to de gran inse­gu­ri­dad.

 

PRO­PUES­TA DE PRO­CE­SO ORGA­NI­ZA­CIO­NAL, DE ECO­SIS­TE­MAS SOCIA­LES, COMO UNA SIGUIEN­TE ETA­PA PARA LAS REDES AUTÓ­NO­MAS

Los dos ele­men­tos esen­cia­les de esta pro­pues­ta que coin­ci­den con la visión del FSM, son las de diver­si­dad y uni­dad, como pro­ce­so de uni­dad en la diver­si­dad, que se bau­ti­zo con el nom­bre de ECO­SIS­TE­MAS SOCIA­LES (el nom­bre es secun­da­rio, lo impor­tan­te es el pro­ce­so de trans­for­ma­ción orga­ni­za­cio­nal, o de cam­bio pla­nea­do que uti­li­za como guía, como metá­fo­ra a los eco­sis­te­mas natu­ra­les. El mode­lo es la metá­fo­ra o ana­lo­gía eco­sis­te­ma, lo impor­tan­te es ver­la como un pro­ce­so gra­dual de for­ta­le­ci­mien­to orga­ni­za­cio­nal, una nue­va eta­pa del pro­ce­so de redes hori­zon­ta­les, des­cen­tra­li­za­das y demo­crá­ti­cas, hacia con­ver­gen­cia local, nacio­nal y glo­bal de per­so­nas, redes, redes de redes y movi­mien­tos autó­no­mos que tra­ba­jan dis­tin­tos ángu­los de la cons­truc­ción de otro mun­do es posi­ble. Impli­ca la vin­cu­la­ción más per­ma­nen­te y efec­ti­va de una gran varie­dad de visio­nes y accio­nes alter­na­ti­vas, como un gran pro­ce­so de con­ver­gen­cia en dis­tin­tos ámbi­tos terri­to­ria­les, como pro­ce­so trans­ver­sal o trans­dis­ci­pli­na­rio que arti­cu­la de for­ma gra­dual los dis­tin­tos temas que mane­jan las orga­ni­za­cio­nes en aspec­tos eco­nó­mi­cos, eco­ló­gi­cos, socia­les, polí­ti­cos y cul­tu­ra­les.

DIVER­SI­DAD, AUTO­NO­MÍA, IDEN­TI­DAD, AUTO­PO­IE­SIS (cimien­to sóli­do del pro­ce­so de cam­bio orga­ni­za­cio­nal). El gran avan­ce del FSM ha sido lograr una alu­ci­nan­te con­ver­gen­cia de per­so­nas y orga­ni­za­cio­nes alter­na­ti­vas a nivel glo­bal en 10 años de exis­ten­cia a nivel glo­bal y de dos años en Méxi­co. En este joven pro­ce­so de con­for­ma­ción de una orga­ni­za­ción crí­ti­ca de enor­me com­ple­ji­dad por la varie­dad de sus miem­bros, es impor­tan­te for­ta­le­cer su estruc­tu­ra, pro­ce­so y
orien­ta­ción. Una cons­truc­ción sóli­da des­de la base, debe tener cimien­tos fir­mes, un núcleo que garan­ti­ce su per­ma­nen­cia, para lograr su cre­ci­mien­to cuan­ti­ta­ti­vo y cua­li­ta­ti­vo. Para ello es nece­sa­rio iden­ti­fi­car los cimien­tos que pue­den sos­te­ner con fir­me­za la cons­truc­ción orga­ni­za­cio­nal. Cuan­do se refle­xio­na sobre la expe­rien­cia de varias déca­das en la con­for­ma­ción de redes y redes de redes orga­ni­za­cio­na­les en ámbi­tos des­de el local has­ta el glo­bal se apren­de del pro­ce­so. La gran cua­li­dad de los autén­ti­cos pro­ce­sos de redes socia­les ha sido el cam­bio de para­dig­ma, de una for­ma de poder ver­ti­cal a una hori­zon­tal (muchas redes solo usan el nom­bre de moda sin apli­car­lo en la  demo­cra­ti­za­ción inter­na del gru­po, son redes fic­ti­cias). Una de las gran­des fallas de muchas redes es su incon­sis­ten­cia, son con­jun­tos gela­ti­no­sos, están en todo y en nada, no tie­nen auto­no­mía y por lo mis­mo no tie­nen una iden­ti­dad per­ma­nen­te en un tema o región. A la iden­ti­dad per­ma­nen­te de cada ser vivo los chi­le­nos Vare­la y Matu­ra­na la bau­ti­za­ron como auto­pie­sis. Una masa gela­ti­no­sa no es un cimien­to sóli­do, es una orga­ni­za­ción inma­du­ra, poco con­sis­ten­te, como los son la mayor par­te de las redes, que no han logra­do una iden­ti­dad per­ma­nen­te, o auto­po­ie­sis. Solo los gru­pos y líde­res autó­no­mos pue­den rea­li­zar el cam­bio radi­cal que se requie­re, siem­pre que se orga­ni­cen.

UNI­DAD, PLU­RA­LI­DAD, COM­PLE­MEN­TA­RIE­DAD, SINER­GÍA (Para lograr víncu­los sóli­dos se requie­re de la com­ple­men­ta­rie­dad, la rela­ción entre gru­pos plu­ra­les pue­de gene­rar siner­gía, pro­pie­da­des emer­gen­tes que van más allá  de la suma de las par­tes). Has­ta el momen­to es míni­mo lo que se ha logra­do en este aspec­to, cada gru­po temá­ti­co se ha reuni­do con sus pares, cada tri­bu con sus miem­bros, el gran espa­cio de con­ver­gen­cia que es el FSM ha fun­cio­na­do en su mayor par­te como una gran torre de Babel. Al inten­tar vin­cu­lar los dis­tin­tos temas se vio de for­ma cla­ra que no se pue­de avan­zar mucho en encuen­tros masi­vos anua­les, se nece­si­ta gene­rar una gran varie­dad de espa­cios de diá­lo­go más peque­ño en gru­pos hete­ro­gé­neos para poder rea­li­zar una gran can­ti­dad de inter­cam­bios per­so­na­les que com­ple­men­ten los que ya se tie­nen en encuen­tros diver­sos y en Inter­net. Por ello ya se rea­li­za­ron dos encuen­tros de eco­sis­te­mas socia­les y se han ini­cia­do una serie de peque­ños encuen­tros para lograr un diá­lo­go per­so­na­li­za­do en para­le­lo a fin de dar­le mayor soli­dez a los víncu­los y al FSM.

ECO­SIS­TE­MA SOCIAL (pro­ce­so de uni­dad en la diver­si­dad).  Las iden­ti­da­des basa­das en las auto­no­mías como las vin­cu­la­cio­nes com­ple­men­ta­rias basa­das en la aper­tu­ra hacia la plu­ra­li­dad, se requie­ren cons­truir. Para las auto­no­mías, la pre­gun­ta que es nece­sa­rio con­tes­tar, es que per­so­na es con­fia­ble por su con­sis­ten­cia, que líde­res de que gru­pos o redes son con­fia­bles, como cimien­tos esta­bles con for­ma y tra­yec­to­ria iden­ti­fi­ca­ble, son el cimien­to en el que se pue­de cons­truir el edi­fi­cio orga­ni­za­cio­nal esta­ble en un medio en cri­sis suma­men­te diná­mi­co y peli­gro­so. La con­fia­bi­li­dad no es de todos con todos, cada quien tie­ne que iden­ti­fi­car quie­nes son con­fia­bles para él de pre­fe­ren­cia de movi­mien­tos dis­tin­tos al suyo, que mane­jen otro tema o zona. Con ellos, con aque­llos con los que se pue­de dia­lo­gar de for­ma armó­ni­ca se pue­den esta­ble­cer des­de la base víncu­los más per­ma­nen­tes que de inme­dia­to empie­zan a dar fru­tos, al com­par­tir plan­tea­mien­tos y accio­nes que enri­que­cen a las par­tes invo­lu­cra­das y al FSM en su con­jun­to. Estos encuen­tros en para­le­lo no se rea­li­zan de for­ma cupu­lar, no se sabe quien se reúne con quien y a que lle­ga, con eso se evi­ta vol­ver a caer en pro­ce­sos cen­tra­li­za­dos de poder y se dis­mi­nu­ye el ries­go para los lide­res, en un medio suma­men­te repre­si­vo, es un autén­ti­co pro­ce­so no lineal ni cen­tra­li­za­do de red.

ANEXO

Decla­ra­ción del encuen­tro de la Quin­ta Colo­ra­da (11–09-09) del Bos­que de Cha­pul­te­pec

Vivi­mos en Méxi­co
una pro­fun­da cri­sis de carác­ter tan­to nacio­nal como mun­dial, se pue­de decir una cri­sis civi­li­za­to­ria, don­de sus habi­tan­tes enca­ran muy gra­ves casi catas­tró­fi­cos esce­na­rios en mate­ria eco­nó­mi­ca y eco­ló­gi­ca. Las ins­ti­tu­cio­nes públi­cas y pri­va­das en gene­ral están deno­tan­do insu­fi­cien­cias y dis­fun­cio­na­li­da­des que nos lle­van a la nece­si­dad de una refun­da­ción de los modos per­so­na­les y colec­ti­vos de aten­der nues­tros pro­ble­mas y nues­tras aspi­ra­cio­nes por una vida mejor.

Son tiem­pos extra­or­di­na­rios de alar­ma y emer­gen­cia, algu­nos seña­lan que nos esta­mos cons­cien­ti­zan­do tar­dia­men­te a raíz de un colap­so abis­mal cuyos efec­tos ape­nas empie­zan a mani­fes­tar­se, un tumul­to de con­flic­tos que afec­tan la sobre­vi­ven­cia y los deseos de ple­ni­tud no solo de diver­sas iden­ti­da­des socia­les y polí­ti­cas sino del mis­mo géne­ro humano.

Sin ir más atrás en la his­to­ria sobre las fases del capi­ta­lis­mo his­tó­ri­co (colo­nial, indus­trial, impe­rial) has­ta lle­gar al glo­bal, enten­de­mos que des­de hace más de trein­ta años se vie­nen apun­tan­do estra­te­gias glo­ba­les que, bajo decla­ra­das metas de cre­ci­mien­to y desa­rro­llo, nos han lle­va­do al escan­da­lo­so empo­bre­ci­mien­to de las pobla­cio­nes mayo­ri­ta­rias así como a la des­truc­ción del medio ambien­te. Hoy se lle­va a cabo una gue­rra hipó­cri­ta, median­te la coop­ta­ción o el some­ti­mien­to de gobier­nos, cada vez menos sobe­ra­nos y cada vez más pri­va­ti­za­dos, que arro­ja a millo­nes de habi­tan­tes del pla­ne­ta a situa­cio­nes de mise­ria, ham­bre, enfer­me­dad y muer­te, a la vez que se le pone pre­cio a los recur­sos natu­ra­les (hidro­car­bu­ros, agua, mine­ra­les, flo­ra, fau­na, etc,) y se les ago­ta median­te una bru­tal explo­ta­ción para enri­que­ci­mien­to de unas cuan­tas enti­da­des glo­ba­les.

Resul­ta urgen­te que la socie­dad civil y los sec­to­res socia­les más afec­ta­dos por dicha cri­sis, con sus múl­ti­ples expre­sio­nes e ini­cia­ti­vas que pro­cu­ran solu­cio­nes, se aper­so­ne en los espa­cios públi­cos y pri­va­dos, aque­llos carac­te­ri­za­dos his­tó­ri­ca­men­te como Esta­do y Mer­ca­do, para efec­tuar recla­mos, apor­tes y opcio­nes, fru­to de una lar­ga expe­rien­cia, muchas veces igno­ra­da, mar­gi­na­da o repri­mi­da. Por socie­dad civil se entien­de aque­llas for­mas aso­cia­ti­vas y auto­ges­ti­vas que des­de dis­tin­tos sec­to­res socia­les no bus­can para sí el poder eco­nó­mi­co ni el polí­ti­co, ni lucrar ni gober­nar, antes bien sig­ni­fi­can una con­cien­cia y una fuer­za moral y acti­va que se resis­te ante la injus­ti­cia y los abu­sos de toda índo­le, expre­san­do y prac­ti­can­do prin­ci­pios de soli­da­ri­dad, sub­si­dia­ri­dad y sos­te­ni­bi­li­dad.

El Foro Social Mun­dial, FSM,

Nació hace diez años en Por­to Ale­gre, Bra­sil, como un abier­to desafío al fenó­meno de glo­ba­li­za­ción impe­ran­te bajo los prin­ci­pios del neo­li­be­ra­lis­mo, cla­ra­men­te repre­sen­ta­do en las reunio­nes mul­ti­cor­po­ra­ti­vas de Davos, Sui­za. El lema del FSM desafía y pro­po­ne: ‘Otro mun­do es posi­ble’, don­de sin afa­nes de poder, sin vio­len­cia y sin exclu­sio­nes, se abo­ga por nue­vos modos de tra­ba­jar colec­ti­va­men­te y de satis­fa­cer legí­ti­mas nece­si­da­des y aspi­ra­cio­nes, sin más des­truc­ción del teji­do social y la natu­ra­le­za mis­ma. El FSM ha sido asu­mi­do en Méxi­co des­de hace dos años por nume­ro­sas ins­tan­cias de la socie­dad civil, plas­man­do nota­bles mani­fes­ta­cio­nes, foros y deba­tes, tan­to en la capi­tal del país como en varios esta­dos de la repú­bli­ca.

El pró­xi­mo año 2010 apor­ta en Méxi­co cele­bra­cio­nes his­tó­ri­cas fun­da­men­ta­les, los 200 años de su Inde­pen­den­cia, y los 100 años de su Revo­lu­ción. En esa pers­pec­ti­va, el FSM Méxi­co está con­vo­can­do para no solo a mirar hacia pasa­dos heroi­cos sino para res­pon­der ante los desafíos exis­ten­cia­les, nacio­na­les e inter­na­cio­na­les del pre­sen­te y asu­mir aque­llos pro­ce­sos deci­si­vos para resol­ver des­de ya la inacep­ta­ble situa­ción de los mexi­ca­nos. Esto impli­ca no solo actua­li­zar y auten­ti­fi­car los prin­ci­pios por los que se luchó en eta­pas ante­rio­res sino empren­der una nue­va eta­pa, en for­ma per­so­nal por cada quien y en for­ma colec­ti­va por todos, una
suer­te de Muta­ción.

Se nece­si­ta neu­tra­li­zar y supe­rar la actual glo­ba­li­za­ción lo cual está  impli­can­do movi­mien­tos de pro­tes­ta y resis­ten­cia, algu­nos inclu­so bor­dan en la desobe­dien­cia civil y son casi insur­gen­tes. Tam­bién exis­ten movi­mien­tos de pro­pues­ta y alter­na­ti­va, con ensa­yos de nue­vas for­mas de vida, tra­ba­jo, coope­ra­ción, con­su­mo, arti­cu­la­ción silen­cio­sa, etc. Lo que dis­tin­gue a todos estos esfuer­zos es que defi­nen el pro­ble­ma como un hecho sis­té­mi­co, es a la vez inte­gral, com­ple­jo, sor­pren­den­te, ya no son sufi­cien­tes los enfo­ques sec­to­ria­les o par­cia­les, sino se requie­ren nue­vos modos sis­té­mi­cos que prac­ti­quen lo iné­di­to e impen­sa­ble en medio de lo que cada vez más evi­den­te­men­te es des­truc­ción, impo­ten­cia, simu­la­ción y con­fu­sión.

Nos pro­po­ne­mos un encuen­tro emer­gen­te que atien­da las actua­les con­vul­sio­nes en mate­ria eco­nó­mi­ca y eco­ló­gi­ca y que resul­tan de déca­das de explo­ta­ción de los recur­sos natu­ra­les así como del tra­ba­jo y la cohe­sión social. Pre­ten­de­mos un ejer­ci­cio de diá­lo­go entre expe­rien­cias de base que pro­cu­ran la eco­no­mía soli­da­ria y la defen­sa del medio ambien­te. Se tra­ta de dos ten­den­cias que aún nece­si­tan cono­cer­se mejor y sal­var dis­tan­cias en pro de siner­gias cada vez más efec­ti­vas e impac­tan­tes.

Por otra par­te, el divor­cio entre cam­po y ciu­dad es evi­den­te. Com­pro­ba­mos por un lado el aban­dono, la impro­duc­ti­vi­dad y la deser­ti­fi­ca­ción de las tie­rras que debie­ran pro­du­cir el ali­men­to y la salud de nues­tra pobla­ción. Por otro lado, una diná­mi­ca urba­ni­za­do­ra nos ha lle­va­do a un cre­ci­mien­to absur­do e incon­te­ni­ble, con gra­ví­si­mos pro­ble­mas de vivien­da, abas­to de agua, con­ta­mi­na­ción, trans­por­ta­ción y stress. Se trans­for­ma el habi­tat más bien en una pri­sión que cre­ce y devo­ra terreno fér­til, a la vez con­su­me el tiem­po y la ener­gía de la pobla­ción urba­na que se deba­te entre des­em­pleo y múl­ti­ples caren­cias.

Sur­ge la inse­gu­ri­dad sin futu­ro.

En el cam­po, sal­vo encla­ves y cade­nas tras­na­cio­na­les, solo es lucra­ti­vo pro­du­cir estu­pe­fa­cien­tes, los nar­co­tra­fi­can­tes se apo­de­ran de terri­to­rios y los dispu­tan con masa­cres coti­dia­nas. En la ciu­dad los jóve­nes de toda con­di­ción no encuen­tran ni capa­ci­ta­ción ni empleo y deam­bu­lan sin sen­ti­do en un hoy deses­pe­ran­te. Mien­tras, una ter­ce­ra edad en aumen­to que­da sin pro­tec­ción algu­na.

Las ins­ti­tu­cio­nes visi­bles de Esta­do y de Mer­ca­do han basa­do su ope­ra­ti­vi­dad, cone­xión y legi­ti­ma­ción ante la Socie­dad, en el uso de los Medios Masi­vos de Comu­ni­ca­ción. Se ope­ra ante el ciu­da­dano, rara vez para la pobla­ción, prác­ti­ca­men­te nun­ca o casi nun­ca con la socie­dad. El duo­po­lio que posee los pode­ro­sos medios de la tele­vi­sión han enaje­na­do la cul­tu­ra del mexi­cano, estos medios son los cau­san­tes de una pési­ma edu­ca­ción y los crea­do­res de una ‘vir­tua­li­dad espec­tácu­lo’ que pre­ten­de sus­ti­tuir la reali­dad con una nue­va ver­sión del ‘Mun­do Feliz’de Hux­ley. Las recien­tes cam­pa­ñas elec­to­ra­les median­te millo­nes de spots publi­ci­ta­rios deja­ron a la ciu­da­da­nía has­tia­da has­ta la repug­nan­cia de este tipo de recur­sos. El ‘Homo Videns’ de Sar­to­ri ya es una reali­dad en Méxi­co. El lava­do cere­bral que se ejer­ce sobre la pobla­ción per­mi­te a unos cuan­tos intere­ses crea­dos, pre­go­nar la demo­cra­cia repre­sen­ta­ti­va a sabien­das de que ésta es mani­pu­la­ble en for­ma per­ma­nen­te des­de los medios tele­vi­si­vos.

Empe­ro la vir­tua­li­dad impe­ran­te tie­ne otro ori­gen que es la cau­sa de tan­tos males, se tra­ta del impe­rio del dine­ro sin valor. Casi al ter­mi­nar la 2a. Gue­rra Mun­dial, (1944), las poten­cias triun­fan­tes acor­da­ron en Bret­ton Woods la hege­mo­nía del dine­ro dólar en base al valor del oro. Este acuer­do fue vio­la­do sis­te­má­ti­ca­men­te por la mayor poten­cia indus­trial mili­tar del pla­ne­ta, emi­so­ra de dóla­res sin res­pal­do alguno, a fin de finan­ciar la Gue­rra Fría ante el socia­lis­mo sovié­ti­co y el comu­nis­mo chino. Se come­tió la mayor esta­fa en la his­to­ria de la huma­ni­dad al trans­for­mar la eco­no­mía occi­den­tal
en un océano de dóla­res emi­ti­dos de la nada, hecho que en 1971 sumó la com­pli­ci­dad de todos sus acree­do­res. Se ini­ció enton­ces la era de la espe­cu­la­ción glo­bal que duran­te casi 40 años has­ta hoy ha per­mi­ti­do al sis­te­ma glo­bal, pri­me­ro ago­tar las resis­ten­cias glo­ba­les y expan­dir­se sin corre­la­to alguno con los autén­ti­cos valo­res del tra­ba­jo, el cré­di­to y la natu­ra­le­za.

Como heren­cia tene­mos un feroz sis­te­ma mun­dial que nació del enga­ño y sobre­vi­vió gra­cias al mis­mo. Hace dos años reven­tó en su pro­pia fuen­te, Wall Street, por uso y abu­so del cré­di­to ban­ca­rio en expo­nen­cia­les manio­bras espe­cu­la­ti­vas. Solo el 5% de la masa mone­ta­ria mun­dial se refie­re hoy a valo­res reales (no es fácil dis­tin­guir el agua dul­ce y la ‘tóxi­ca’). Se ha des­va­ne­ci­do la cre­di­bi­li­dad entre los mis­mos simu­la­do­res de valor, des­apa­re­cien­do súbi­ta­men­te infi­ni­dad de bur­bu­jas fan­ta­sio­sas mon­ta­das para pro­du­cir más dine­ro de dine­ro, no solo con su gra­tui­ta emi­sión, sino por la usu­ra y la gue­rra espe­cu­la­ti­va. Se arras­tró a toda la ban­ca inter­na­cio­nal y a mul­ti­tud de cor­po­ra­cio­nes pro­duc­ti­vas que des­de déca­das antes se con­ta­gia­ron de este virus espe­cu­la­ti­vo.

Con­tem­pla­mos hoy en el mun­do fenó­me­nos y com­ple­jos impre­sio­nan­tes, monu­men­ta­les ele­fan­tes blan­cos (muchas ins­ti­tu­cio­nes públi­cas y pri­va­das, cor­po­ra­cio­nes, ciu­da­des y desa­rro­llos de vivien­da, acon­te­ci­mien­tos impre­sio­nan­tes como espec­ta­cu­la­res olim­pia­das o ejér­ci­tos inva­dien­do paí­ses y con­tro­lan­do recur­sos, etc.). Sin resol­ver los pro­ble­mas vita­les de las mayo­rías, son mues­tras máxi­mas de un modo de vida insos­te­ni­ble, basa­das en su ori­gen en el enga­ño y que pre­ten­den per­pe­tuar­se y cubrir sus cos­tos con más deu­da a car­go de las futu­ras gene­ra­cio­nes.

Una estra­te­gia que que­re­mos estu­diar en este Diá­lo­go es la crea­ción de redes eco­sis­té­mi­cas en el país, que recons­tru­yan el teji­do social des­de aba­jo, recrean­do el piso (capi­tal) humano sobre el cual habrá que refor­mar y mutar muchas ins­ti­tu­cio­nes.

En este pri­mer even­to ten­dre­mos que con­si­de­rar algu­nas luchas popu­la­res eco­sis­té­mi­cas que se prac­ti­can en Méxi­co para defen­der los recur­sos natu­ra­les y apro­ve­char­los en fun­ción de toda la pobla­ción afec­ta­da y con­cer­nien­te. A la vez, luchas que abor­dan la pro­ble­má­ti­ca eco­nó­mi­ca y finan­cie­ra median­te fór­mu­las que res­pal­dan los prin­ci­pios de coope­ra­ción, ayu­da mutua, equi­dad, apli­ca­dos en dimen­sio­nes cla­ve para la vida social como pro­duc­ción, comer­cio, con­su­mo, aho­rro, cré­di­to, así como el uso del true­que y las mone­das comu­ni­ta­rias.

Por ende, habrá que con­si­de­rar los espa­cios rura­les y urba­nos que con­di­cio­nan y dan carác­ter a esas luchas. El papel de los migran­tes y las reme­sas, el eco­tu­ris­mo (hos­pi­ta­li­dad), pue­den ser fac­to­res deter­mi­nan­tes en las comu­ni­da­des cam­pe­si­nas, así como la vivien­da, el trans­por­te, el empleo, lo son en los barrios y comu­ni­da­des urba­nas. Y sin des­car­tar las luchas de defen­sa ante mega­pro­yec­tos devas­ta­do­res como son las gran­des pre­sas y las extrac­cio­nes de agua pota­ble de las zonas cam­pe­si­nas e indí­ge­nas para efec­tos de la indus­tria o del con­su­mo urbano; la defen­sa de los recur­sos mine­ros, cos­te­ros y turís­ti­cos, así como la des­con­ta­mi­na­ción del medio ambien­te en gene­ral.

Las tareas edu­ca­ti­vas

Reque­ri­das por una movi­li­za­ción de esta natu­ra­le­za eco­sis­té­mi­ca son mayús­cu­las e impli­can la par­ti­ci­pa­ción acti­va y res­pon­sa­ble de todas las gene­ra­cio­nes (mayo­res, adul­tos, jóve­nes, niños). Las auto­ri­da­des for­ma­les (gobierno) y pode­res efec­ti­vos (igle­sias, medios de comu­ni­ca­ción, cul­tu­ra) tie­nen un rol impres­cin­di­ble en esta mate­ria. Igual­men­te la labor cívi­co polí­ti­ca de arti­cu­la­ción regio­nal, nacio­nal, inter­na­cio­nal, que supere las gra­ves limi­ta­cio­nes que ofre­cen los par­ti­dos polí­ti­cos (de usual fun­cio­na­mien­to pira­midal y exclu­yen­te), ten­drá que evo­lu­cio­nar hacia el tra­ba­jo de redes sos­te­ni­bles (en medio del caos). Habría que pro­po­ner metas nacio­na­les y glo­ba­les sobre
ins­ti­tu­cio­nes nota­ble­men­te depre­da­do­ras como son la ban­ca inter­na­cio­nal (emi­sión, deu­da, espe­cu­la­ción), las cor­po­ra­cio­nes trans­na­cio­na­les, tenien­do a la vis­ta expe­rien­cias regio­na­les como las que se pro­ce­san en Amé­ri­ca del Sur.

Es pre­ci­so refle­xio­nar sobre nue­vos para­dig­mas que ins­pi­ren accio­nes cada vez más autó­no­mas y efi­cien­tes en pro del bien­es­tar y el pro­gre­so equi­li­bra­do. Sin duda habrá que pon­de­rar las con­tra­dic­cio­nes que se ofre­cen entre lo micro y lo macro, el gra­dua­lis­mo y el shock, el pro­ce­so endó­geno emer­gen­te y la reins­ti­tu­cio­na­li­za­ción con­gruen­te, lo visi­ble tan­gi­ble (natu­ra­le­za) y lo invi­si­ble (tec­no­lo­gías avan­za­das de comu­ni­ca­ción, gené­ti­ca, etc.), lo legal y lo legí­ti­mo, el ser y el poder, etc.

En nues­tro país exis­ten expe­rien­cias eco­sis­té­mi­cas micro que tie­nen mucho que ense­ñar, com­par­tien­do sus lec­cio­nes ante éxi­tos y fra­ca­sos, sus prác­ti­cas, hipó­te­sis y estra­te­gias, inclu­so uto­pías. El arte en bre­ve será con­vo­car­las para que com­par­tan sus ense­ñan­zas, las expe­rien­cias mis­mas más que los exper­tos y estos a su vez res­pon­dien­do a ellas. Enho­ra­bue­na.

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