Estudiantes rechazados, maestros rechazados, pueblo rechazado; ¿Todos serán admitidos por el narco?

2. Pero qui­zá los estu­dian­tes y pro­fe­so­res no deben preo­cu­par­se mucho por­que hay cham­ba por otro lado. Ayer mis­mo se publi­có que la lla­ma­da “delin­cuen­cia orga­ni­za­da” ha sido “la mejor pro­duc­to­ra de empleos, más de 600 mil en los últi­mos tiem­pos”. ¿O será que el inca­paz gobierno, así como impul­sa la migra­ción de millo­nes de sin tra­ba­jo a los EEUU ponien­do en peli­gro sus vidas en el trán­si­to “ile­gal”, pre­ten­da enviar a otros desocu­pa­dos para engro­sar las filas del nar­co­trá­fi­co y la lla­ma­da “delin­cuen­cia orga­ni­za­da” para que vean que los requi­si­tos son aún más rigu­ro­sos? ¿Y si a estu­dian­tes y pro­fe­so­res suma­mos al pue­blo recha­za­do que no encuen­tra empleo en nin­gún lugar? Con razón, de mane­ra des­afor­tu­na­da, el nar­co­trá­fi­co y la lla­ma­da “delin­cuen­cia orga­ni­za­da” jamás se aca­ba­rán pues cada año cre­ce mucho más que el empleo for­mal. ¿Para qué enton­ces 50 mil muer­tos, entie­rros clan­des­ti­nos y miles de millo­nes en pre­su­pues­to mili­tar?

3. Los estu­dian­tes que cada año pre­sen­tan exá­me­nes en la UNAM para ingre­sar a la pre­pa­ra­to­ria, el CCH o a algu­na Facul­tad vie­nen de la secun­da­ria o de un bachi­lle­ra­to des­pués de reci­bir su cer­ti­fi­ca­do ofi­cial que garan­ti­za su pre­pa­ra­ción, por tan­to no debe­rían pre­sen­tar nin­gún examen de admi­sión y su ingre­so debe­ría ser auto­má­ti­co. Así fue has­ta los años sesen­ta, cuan­do todas las escue­las tenían cupo y cre­cían al mis­mo rit­mo de sus soli­ci­tan­tes. Nin­gu­na fami­lia acu­dió a hacer fila a las escue­las 24 horas antes –bajo frío, sol o llu­via, para “ganar turno para una ins­crip­ción para sus hijos” ¿Qué pasó enton­ces si cada año debe­ría pla­ni­fi­car­se el cre­ci­mien­to de la pobla­ción, de los niños y jóve­nes en edad esco­lar, para hacer cre­cer las escue­las, con­tra­tar a más pro­fe­so­res y el ser­vi­cio que nece­si­ta la ins­ti­tu­ción? Pues sim­ple­men­te que los mal­di­tos gobier­nos deja­ron de inver­tir en edu­ca­ción y como cri­mi­na­les les ha bas­ta­doa decir a los a los estu­dian­tes y pro­fe­so­res: ¡No hay cupo!

4. Nin­gún pin­che gobierno del país tie­ne jus­ti­fi­ca­ción algu­na para decir que no hay tra­ba­jo ni hay cupo. Mi pri­mer tra­ba­jo de gobierno fue de pro­fe­sor de pri­ma­ria antes de cum­plir los 20 años de edad y sin estu­dios de nor­ma­lis­ta, pues era un sim­ple bachi­ller. Los pro­fe­so­res nor­ma­lis­tas tenían enton­ces una pla­za auto­má­ti­ca des­pués de 12 años de estu­dio. ¿Por qué la Nor­mal subió de dos a tres, lue­go a cua­tro años y más ade­lan­te a licen­cia­tu­ra, es decir, a un total de 17 años? ¿Por aque­lla bobe­ría de tener mayor pre­pa­ra­ción? Nada de eso; subió el núme­ro de años en la escue­la por­que no había pla­zas para maes­tros aun­que en todo el país había millo­nes de alum­nos sin maes­tro. ¿Por qué los gobier­nos no pla­nea­ron el cre­ci­mien­to de los soli­ci­tan­tes, el dine­ro para con­tra­tar pro­fe­so­res y hacer cre­cer las escue­las? ¿Por qué en el IMSS y el ISSS­TE no pla­nea­ron que cre­ce­ría el núme­ro de pen­sio­na­dos y no estar usan­do el argu­men­to de que no hay dine­ro?

5. Me ima­gino fami­lias: Los millo­na­rios, los due­ños del poder, jamás pla­ni­fi­can en su casa por­que tie­nen el dine­ro de sobra; en esas fami­lias sólo exis­te la deman­da de la espo­sa y de los hijos de liber­tad para dila­pi­dar lo que cara­jos quie­ran. En el caso con­tra­rio, las fami­lias más pobres no pue­den pla­near por­que sus ingre­sos son insu­fi­cien­tes e inse­gu­ros; los pobres cuan­do tie­nen algo lo gas­tan de inme­dia­to en pagar deu­das y con­su­mir lo que hace mucho desean. Quie­nes sí pla­nean son las cla­ses medias (no todas) que deci­den cuán­tos hijos tener, cuán­to agran­dar la casa, cómo aho­rrar para que los hijos estu­dien y demás. Los pin­ches gobier­nos quie­ren admi­nis­trar­se como las cla­ses altas: dila­pi­dan has­ta no poder, les vale un cara­jo que al año siguien­te hubie­ra que aumen­tar el pre­su­pues­to; en lugar de hacer cre­cer las casas de estu­dio para que que­pan todos los estu­dian­tes soli­ci­tan­tes y den lugar a la con­tra­ta­ción de más pro­fe­so­res, siguen dila­pi­dan­do.

6. Nun­ca hay que acep­tar el argu­men­to –como hacen los ton­tos y pusi­lá­ni­mes-de que no hay dine­ro. Bas­ta pre­gun­tar a los Slim, Azcá­rra­ga, Sali­nas Plie­go y demás si
tie­nen dine­ro; les podrán res­pon­der que lo tie­nen para hacer más nego­cios y cada año hacer­se más pode­ro­sos de acuer­do a las lis­tas For­bes de los más ricos del mun­do. Igual res­pon­den los gobier­nos ante las huel­gas, las movi­li­za­cio­nes de pro­tes­ta y demás: el gobierno tie­ne dine­ro pero no para los tra­ba­ja­do­res, sean cam­pe­si­nos, obre­ros, des­em­plea­dos; el gobierno tie­ne dine­ro para hacer nego­cios y ase­gu­rar el apo­yo de los más ricos y de los de la cla­se polí­ti­ca. Y hay se van los ton­ti­tos sufrien­do su des­gra­cia por­que el gobierno o la empre­sa “no tie­nen dine­ro y están en cri­sis”. Pero lue­go vemos que a los tra­ba­ja­do­res les aumen­tan el 3 o 4 por cien­to en la revi­sión sala­rial y los empre­sa­rios anun­cian que gana­ron este año mil millo­nes de pesos y el gobierno se subió su sala­rio en una 50 por cien­to.

7. Si los estu­dian­tes y pro­fe­so­res no hacen nada por cobar­día o fal­ta de ini­cia­ti­va no tie­nen el menor dere­cho de que­jar­se. Yo par­ti­cu­lar­men­te ya estoy has­ta la madre de escu­char que­jas de gen­te que no hace nada para orga­ni­zar­se y pelear en la calle; ya no les doy la razón, pre­fie­ro man­te­ner­me en silen­cio y pre­gun­tar­le lo que hace para aca­bar con esta situa­ción. La reali­dad es que en vez de luchar se pasan horas fren­te a la TV, emo­cio­nán­do­se con el fút­bol, vien­do tele­no­ve­las, acu­dien­do a la igle­sia y en las plá­ti­cas de vecin­dad. Para eso sir­ven los medios de infor­ma­ción: para cons­truir una ideo­lo­gía indi­vi­dua­lis­ta y de con­su­mo que con­vier­ta a los seres huma­nos en sim­ples pie­zas del engra­na­je capi­ta­lis­ta. Espe­ro que los estu­dian­tes y pro­fe­so­res recha­za­dos en la UNAM y en la SEP logren rom­per con la ideo­lo­gía que los man­tie­ne sumi­sos y sal­gan a la calle para rodear a la SEP duran­te el tiem­po que sea nece­sa­rio para lograr sus obje­ti­vos.

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