¿PAÍS DE DESEMPLEADOS?

     Este pro­ble­ma es gra­ve. 2 millo­nes 900 mil des­em­plea­dos es como si las pobla­cio­nes com­ple­tas de Izta­pa­la­pa y Nezahual­co­yotl, dos demar­ca­cio­nes de las mas pobla­das del país, jun­tas, estu­vie­ran des­em­plea­das.

     Pero ahí no aca­ba el pro­ble­ma. El mis­mo INEGI dice que hay otro sec­tor de la pobla­ción, mucho más amplio que el seña­la­do, con pro­ble­mas pare­ci­dos a los ante­rio­res aun­que menos gra­ves: los subem­plea­dos. Ofi­cial­men­te son 12 millo­nes 400 mil per­so­nas las que se encuen­tran en esta situa­ción. Son ocu­pa­dos por­que labo­ran en “algo”, es decir, en acti­vi­da­des inn­for­ma­les, pero per­ci­ben en ingre­sos, lo que sea.

     Tam­po­co tie­nen pres­ta­cio­nes socia­les pues labo­ran en lo que se pue­da: en algún tian­guis o mer­ca­do sobre rue­das, ven­dien­do lo que se pue­da como “tore­ros” en algu­nas calles cén­tri­cas o como “vago­ne­ros” en el Metro de las ciu­da­des o en los cru­ce­ros de las urbes. O tra­tan­do de man­te­ner abier­to algún “chan­ga­rro”. ¿Y cuán­to per­ci­ben de ingre­sos? Lo que se pue­da.

     Tam­po­co pagan impues­tos. No pue­den ser bue­nos con­su­mi­do­res. Sus fami­lias viven en la incer­ti­dum­bre.

     Ambos sec­to­res – des­em­plea­dos y subem­plea­dos – suman 15 millo­nes 300 mil per­so­nas. Todos sin un futu­ro cier­to. Todos con espe­ran­zas men­gua­das. Todos mas o menos enca­ni­ja­dos. Todos sobre­vi­vien­do al día. Todos pro­cli­ves a la vio­len­cia.

     Cada año, por la diná­mi­ca demo­grá­fi­ca, tal can­ti­dad se incre­men­ta, al menos (por­que la pobla­ción cre­ce des­me­su­ra­da­men­te), en un millón de per­so­nas. Son un millón de per­so­nas, al menos, que requie­ren empleo. Si no lo hay, se van engro­sar el des­em­pleo o el subem­pleo.

     Para rever­tir esta ten­den­cia se nece­si­ta que la eco­no­mía crez­ca. Por cada pun­to que HOY cre­ce la eco­no­mía en su PIB (Pro­duc­to Interno Bru­to), es decir, en la rique­za que se pro­du­ce en un año, pue­de haber un millón de nue­vos empleos for­ma­les. Si ese cre­ci­mien­to se da, a esta velo­ci­dad, en 15 años el pro­ble­ma podría resol­ver­se .…si no cre­ce la pobla­ción, cosa impo­si­ble.

     Vis­to de otra mane­ra: si la eco­no­mía del país cre­ce un pun­to cada año, en 15 años el actual pro­ble­ma del des­em­pleo y subem­pleo, 15 millo­nes de per­so­nas afec­ta­das, podría estar resuelto…pero para enton­ces ya habrá 30 millo­nes de nue­vos des­em­plea­dos y subem­plea­dos. Por ello, el cálcu­lo es que si la eco­no­mía cre­cie­ra des­de aho­ra y de mane­ra sos­te­ni­da 7 pun­to por año, en 15 años el país se sal­va.

     Pero más bien está suce­dien­do lo con­tra­rio: la eco­no­mía del país decre­ce. Es decir, no sólo no se crean nue­vos empleos sino que se pier­den empleos que ya exis­tían.

     ¿Qué vamos a hacer, nos con­ver­ti­re­mos en un país de des­em­plea­dos y subem­plea­dos? Pare­ce que sí, pues con la cla­se polí­ti­ca que pade­ce­mos pues…es que no da una. ¿Sir­vió de algo la Revo­lu­ción Mexi­ca­na?

 

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