Jefe Peña: estamos listos, le vamos a poner tal madriza a los jóvenes que no volverán a protestar

2. De todas mane­ras, decían los coman­dan­tes: sólo tie­nen que cui­dar­se de fotó­gra­fos y perio­dis­tas inde­pen­dien­tes; no olvi­den que Tele­vi­sa, TV Azte­ca, Tele­fór­mu­la y la gran pren­sa, solo repi­ten los comu­ni­ca­dos que les envía la poli­cía, que infor­man de lo que noso­tros les diga­mos o man­de­mos. Ten­gan cui­da­do de La Jor­na­da, de Pro­ce­so, de Car­men Aris­te­gui, pero no se preo­cu­pen mucho por­que sólo son medios que escu­chan y leen los izquier­dis­tas. Otra cosa: tie­nen que estar arma­dos, pero dis­pa­ren con balas de goma. Lo hay que usar mucho es el gas lacri­mó­ge­nos y el gas pimien­ta por­que no hay nadie que los resis­ta y si aca­so hay niños o invá­li­dos no impor­ta, ¿Qué hacen allí? Si gana­mos la bata­lla de los medios de infor­ma­ción lo gana­mos todo, ¿o pien­san aca­so que alguien va a hablar mal del gobierno nue­vo de Peña Nie­to?

3. Les pido que escu­chen a su nue­vo coman­dan­te –que soy yo- con mayor aten­ción. Eso de los medios de infor­ma­ción es muy impor­tan­te: a nues­tro nue­vo pre­si­den­te se le acu­sa de haber com­pra­do todos los votos y de haber dila­pi­da­do miles de millo­nes de pesos com­pran­do a los elec­to­res, al IFE, jue­ces y demás, pero es men­ti­ra por­que los medios enca­be­za­dos por Tele­vi­sa lo han des­men­ti­do. Noso­tros como sol­da­dos de la patria tene­mos que estar con el pre­si­den­te, con nues­tras auto­ri­da­des, con Tele­vi­sa, por­que son ellos los que dicen la ver­dad. Si algún sol­da­do tuvie­ra duda enton­ces no es digno de per­te­ne­cer a este cuer­po patrió­ti­co. Noso­tros tene­mos com­pro­mi­so de defen­der al pue­blo y sus repre­sen­tan­tes son el pre­si­den­te que es nues­tro máxi­mo repre­sen­tan­te.

4. Y les adver­tían: Si noso­tros, miem­bros del ejér­ci­to y de la arma­da, bien paga­dos por el gobierno, no lo defen­de­mos como es nues­tra obli­ga­ción, ¿quién lo hará? O, aca­so sol­da­dos, uste­des que me escu­chan, ¿vivían mejor en sus pue­blos don­de no tenían tra­ba­jo ni qué comer con sus fami­lias? De aho­ra en ade­lan­te deben saber que nues­tro máxi­mo coman­dan­te es el señor pre­si­den­te de la Repú­bli­ca –sea del PAN o del PRI- y debe­mos poner has­ta la vida por defen­der­lo. Dejen que los comu­nis­tas gri­ten, que los anar­quis­tas les hagan lla­ma­dos de soli­da­ri­dad, que los mani­fes­tan­tes les digan que son el pue­blo y que no deben agre­dir­los. No olvi­den que quien nos paga es el gobierno y que gra­cias a él comen nues­tras fami­lias, pero sobre todo que gra­cias a noso­tros hay paz en el país. Esos mucha­chos delin­cuen­tes que gri­tan mucho no tie­nen nin­gu­na res­pon­sa­bi­li­dad.

5. Los sol­da­dos por pri­me­ra vez tenían auto­ri­dad; la adqui­rían de la voz del coman­dan­te que le decían que ellos –de ori­gen cam­pe­sino, des­em­plea­do y mise­ra­ble- repre­sen­ta­ban aho­ra el orden, la paz y el pro­gre­so de Méxi­co. Nun­ca habían oído hablar de lo impor­tan­te que eran como auto­ri­dad; pero aho­ra les habían meti­do un espí­ri­tu de supe­rio­ri­dad y de gran­de­za que les per­mi­ti­ría en ade­lan­te impo­ner­se ante la comu­ni­dad. Repe­tían duran­te el día: somos gran­des y úni­cos; debe­mos res­pe­tar a nues­tros supe­rio­res, pero los de demás, deben res­pe­tar­nos a noso­tros. ¿Pode­mos res­pe­tar a los comu­nis­tas, a los anar­quis­tas, a los estu­dian­tes revol­to­sos, que sólo quie­ren impo­ner un régi­men que está con­tra la demo­cra­cia? Por eso nues­tros coman­dan­tes nos han dicho: “No debe­mos per­mi­tir que se con­fun­da al pue­blo con ideas comu­nis­tas”.

6. Y se jac­ta­ban de su poder: La reali­dad es que esos estu­dian­tes y comu­nis­tas revol­to­sos nos dan risa: ¿Cómo van a luchar con­tra noso­tros que entre­na­mos a dia­rio des­de las cin­co de la maña­na, que cami­na­mos y corre­mos kiló­me­tros, que reci­bi­mos cla­ses dia­rias de estra­te­gia mili­tar, que reci­bi­mos cur­sos espe­cia­les de mili­ta­res de los EEUU e Israel, sesio­nes de defen­sa per­so­nal y uso de armas? Ni siquie­ra nos pue­den sor­pren­der por­que tene­mos rega­dos a dece­nas de miles de poli­cías secre­tos que acu­den a todas la reunio­nes. No bus­ca­mos matar a todos los revol­to­sos, pero sí tener en la cár­cel a los prin­ci­pa­les y man­te­ner vigi­la­das a los nue­vos cabe­ci­llas que sur­jan, por­que si nues­tra misión es defen­der al gobierno debe­mos hacer­lo bien. Ade­más no se
olvi­den de las bue­nas recom­pen­sas en dine­ro, en ascen­sos y en pres­ta­cio­nes y con­fian­za.

7. Por últi­mo, recal­ca­ban: si logra­mos apre­sar al mayor núme­ro posi­ble de anar­quis­tas y revol­to­sos, será una gran vic­to­ria de nues­tro gobierno por­que alcan­za­re­mos que los fichen a todos, que les abran un expe­dien­te y que a los 100 o 200 más peli­gro­sos los con­sig­nen; por ello segu­ro el nue­vo gobierno nos pre­mia­rá. No impor­ta si hubie­ran muer­tos o heri­dos de par­te de los agi­ta­do­res pro­fe­sio­na­les, para que se ponen a pro­tes­tar; si fue­ra de nues­tra par­te –que dios no lo quie­ra- las viu­das y los hijos ten­drán todo por­que siem­pre los gobier­nos son muy cari­ño­sos con quien los sir­ve. Ah, aho­ra sí por últi­mo, clá­ven­se bien en la cabe­za que no hay enemi­go fácil; que tie­nen que luchar con toda garra como si lo estu­vie­ran hacien­do en un gran cam­po de gue­rra. ¿Se olvi­dan que para que pudie­ra ter­mi­nar su gobierno Feli­pe Cal­de­rón tuvie­ron que morir o ser ase­si­na­dos unas 100 mil per­so­nas?
(4/XII/12)

pedroe@cablered.net.mx

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