Manifiesto de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación

SEGUN­DO. Que des­de su fun­da­ción esta­mos com­pro­me­ti­dos por la defen­sa, for­ta­le­ci­mien­to y  mejo­ra de la edu­ca­ción públi­ca y que hoy es nece­sa­rio trans­for­mar­la des­de una pers­pec­ti­va crí­ti­ca de la reali­dad de Méxi­co, don­de con­ti­núan las injus­ti­cias de aten­ción a la salud, nutri­ción, edu­ca­ción, empleo y el res­pe­to a la rique­za natural.

TER­CE­RO. Que las leyes secun­da­rias de la refor­ma edu­ca­ti­va, no son la base para des­ple­gar accio­nes orien­ta­das a resol­ver la des­igual­dad de los 80 millo­nes  de pobres y 12 millo­nes de mexi­ca­nos en extre­ma pobre­za, y que son con­se­cuen­cia de las malas polí­ti­cas económicas.

CUAR­TO. Que la pro­pues­ta edu­ca­ti­va de la CNTE, en con­tra de estas leyes, se ha cons­trui­do en dife­ren­tes espa­cios con la par­ti­ci­pa­ción de auto­ri­da­des, padres de fami­lia, estu­dian­tes y maes­tros, con el pro­pó­si­to cen­tral de seguir con­ser­van­do y for­ta­le­cien­do la edu­ca­ción públi­ca, rati­fi­can­do su gra­tui­dad y lai­ci­dad como lo reza en su ori­gi­na­li­dad el artícu­lo 3º, reco­no­cien­do la edu­ca­ción como un dere­cho social uni­ver­sal por enci­ma de intere­ses particulares.

QUIN­TO. Exi­gi­mos el res­pe­to a los dere­chos labo­ra­les  sus­ten­ta­dos en el hacer de los tra­ba­ja­do­res de la edu­ca­ción en un pro­ce­so éti­co y cul­tu­ral en aras de la trans­for­ma­ción educativa.

SEX­TO. Pro­po­ne­mos la  eva­lua­ción: a). Como un pro­ce­so  for­ma­ti­vo y cua­li­ta­ti­vo en sus tres moda­li­da­des (auto­eva­lua­ción, coeva­lua­ción y hete­ro­eva­lua­ción); b).Que res­pe­te a la diver­si­dad cul­tu­ral de Méxi­co sus­ten­ta­da en una prác­ti­ca edu­ca­ti­va inte­gral inclu­yen­te de todos los agen­tes edu­ca­ti­vos; c). Una eva­lua­ción como un medio no como un fin que tome en cuen­ta las con­di­cio­nes de vida de los niños, jóve­nes y adul­tos que con­for­man el uni­ver­so de los estu­dian­tes de nues­tro país; d). Reco­noz­ca las nece­si­da­des bási­cas de la pobla­ción; e). Que mejo­re las con­di­cio­nes de ense­ñan­za y de apren­di­za­je reco­no­cien­do la impor­tan­cia de los con­te­ni­dos universales.

SÉP­TI­MO. Reite­ra­mos el com­pro­mi­so de la for­ma­ción pro­fe­sio­nal ini­cial y per­ma­nen­te de los maes­tros, como una res­pon­sa­bi­li­dad del gobierno mexi­cano en la aten­ción de las nece­si­da­des de cada entidad.

OCTA­VO.  Con  rela­ción a la Ley Gene­ral del Ser­vi­cio Pro­fe­sio­nal Docen­te,  argu­men­ta­mos que el  ingre­so, pro­mo­ción y per­ma­nen­cia de los docen­tes estén ape­ga­dos a los dere­chos labo­ra­les y socia­les sin menos­ca­bo del pro­ce­so éti­co y de la prác­ti­ca educativa.

NOVENO.  Rati­fi­ca­mos nues­tro com­pro­mi­so con los estu­dian­tes (niños, jóve­nes y adul­tos) y el pue­blo en gene­ral en la con­tri­bu­ción de una for­ma­ción de suje­tos que recla­men el res­pe­to a su pro­pia for­ma de vida.

DÉCI­MO. Que los tra­ba­ja­do­res de la edu­ca­ción mili­tan­tes de la CNTE, hemos cum­pli­do con el pro­to­co­lo del diá­lo­go, la toma de acuer­dos con la par­te ins­ti­tu­cio­nal, don­de se esta­ble­cie­ron los com­pro­mi­sos sus­cri­tos con el eje­cu­ti­vo fede­ral a tra­vés de la Secre­ta­ría de Gober­na­ción al entre­gar en tiem­po y for­ma las con­clu­sio­nes de los foros esta­ta­les y nacio­nal, así como la pro­pues­ta peda­gó­gi­ca, polí­ti­ca y jurí­di­ca don­de se inclu­ye­ron las pro­pues­tas de estu­dian­tes, padres de fami­lias, auto­ri­da­des, inves­ti­ga­do­res edu­ca­ti­vos y pro­fe­so­res rela­cio­na­dos al pro­ce­so edu­ca­ti­vo, docu­men­tos  que no fue­ron reco­no­ci­dos ni acep­ta­dos  en la refor­ma educativa.

ONCEA­VO. Como CNTE cues­tio­na­mos la pre­mu­ra de legi­ti­mar leyes que lejos de ayu­dar a mejo­rar el pro­ce­so edu­ca­ti­vo lace­ran el dere­cho social de la edu­ca­ción. El papel de los supues­tos repre­sen­tan­tes del pue­blo (dipu­tados y sena­do­res) al legi­ti­mar el des­em­pleo en Méxi­co per­ju­di­can­do a la socie­dad en general.

Por todo lo expues­to, recha­za­mos rotun­da­men­te las refor­mas estruc­tu­ra­les que vio­len­tan la sobe­ra­nía nacio­nal y los derechos
cons­ti­tu­cio­na­les uni­ver­sa­les de los mexi­ca­nos y mexi­ca­nas.
 

POR LA EDU­CA­CIÓN AL SER­VI­CIO DEL PUE­BLO
COOR­DI­NA­DO­RA NACIO­NAL DE LOS TRA­BA­JA­DO­RES DE LA EDU­CA­CIÓN
¡NI UN PASO ATRÁS!

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