Nuevamente, referendo presidencial revocatorio

“Ante este som­brío pro­yec­to en desa­rro­llo las pre­gun­tas cen­tra­les son: ¿están dis­pues­tos los ciu­da­da­nos que no vota­ron por Cal­de­rón, que se abs­tu­vie­ron, o inclu­so quie­nes se han arre­pen­ti­do de su voto por el PAN a sopor­tar seis lar­gos años de penu­rias, auto­ri­ta­ris­mo, des­na­cio­na­li­za­cio­nes y entre­guis­mo? ¿Sobre­vi­vi­rá la nación mexi­ca­na como ente sobe­rano ante el aco­so sis­te­má­ti­co pri­va­ti­za­dor de los apá­tri­das que gobier­nan para bene­fi­cio exclu­si­vo de las cor­po­ra­cio­nes capi­ta­lis­tas? ¿Es nece­sa­rio el pre­cio que hay que pagar en vidas huma­nas, sufri­mien­tos y esfuer­zos inú­ti­les por aguan­tar todo un sexe­nio a un gobierno que en tan sólo unas sema­nas resul­ta into­le­ra­ble para millo­nes de mexi­ca­nos? ¿Exis­te algu­na duda razo­na­ble sobre la natu­ra­le­za reac­cio­na­ria y regre­si­va del actual gru­po gober­nan­te que pudie­ra dar posi­bi­li­da­des de un cam­bio dis­tin­to al que se ha obser­va­do en estos dos pri­me­ros meses de gobierno?

““Si las res­pues­tas a estos inte­rro­gan­tes son nega­ti­vas, una pro­pues­ta que podría ser enar­bo­la­da por las coor­di­na­cio­nes fren­tis­tas, orga­ni­za­cio­nes gre­mia­les y de la socie­dad civil agru­pa­das en el Diá­lo­go Nacio­nal y aun por orga­nis­mos polí­ti­cos y socia­les de todo el espec­tro ideo­ló­gi­co es la rea­li­za­ción de un refe­ren­do pre­si­den­cial revo­ca­to­rio.””

En la Repú­bli­ca Boli­va­ria­na de Vene­zue­la, la Cons­ti­tu­ción de 1999 asien­ta en su artícu­lo 72: ““Todos los car­gos y magis­tra­tu­ras de elec­ción popu­lar son revo­ca­bles. Trans­cu­rri­da la mitad del perio­do para el cual fue ele­gi­do el fun­cio­na­rio o fun­cio­na­ria, un núme­ro no menor de 20 por cien­to de los elec­to­res o elec­to­ras ins­cri­tos en la corres­pon­dien­te cir­cuns­crip­ción podrá soli­ci­tar la con­vo­ca­to­ria de un refe­ren­do para revo­car su man­da­to””. Con esta base cons­ti­tu­cio­nal, el 15 de agos­to de 2004 se efec­tuó en este país un refe­ren­do vin­cu­lan­te que el pre­si­den­te Hugo Chá­vez ganó con 59.10 por cien­to por la rati­fi­ca­ción, con­tra 40.64 por la revo­ca­ción, con una par­ti­ci­pa­ción de 69.92 por cien­to del elec­to­ra­do.

No hay que espe­rar que el Con­gre­so de la Unión, domi­na­do por los intere­ses cor­po­ra­ti­vos, anti­po­pu­la­res y anti­na­cio­na­les, refor­me la Cons­ti­tu­ción para incluir esta impor­tan­te prác­ti­ca demo­crá­ti­ca, que pudie­ra rever­tir­se con­tra sus actua­les miem­bros, quie­nes des­pués de las recien­tes vota­cio­nes sobre las nue­vas leyes fis­ca­les, per­de-rían sin duda todos los even­tua­les ple­bis­ci­tos que tuvie­ran lugar.

En 2007 sos­te­nía­mos: “La ini­cia­ti­va ciu­da­da­na hacia el refe­ren­do podría ser tam­bién un efi­cien­te meca­nis­mo para lograr una uni­dad nacio­nal patrió­ti­ca que se abo­ca­ra a orga­ni­zar en todo el país los comi­tés por el sí, por la revo­ca­ción del man­da­to que de mane­ra ile­gí­ti­ma ocu­pa Feli­pe Cal­de­rón. Aquí podrían coin­ci­dir muchas fuer­zas polí­ti­cas cons­cien­tes de la ame­na­za que repre­sen­tan los gru­púscu­los eco­nó­mi­cos y polí­ti­cos que se han apo­de­ra­do del con­trol del Esta­do. Obvia­men­te que es nece­sa­rio un pro­ce­so uni­ta­rio y de acu­mu­la­ción de fuer­zas que pro­mue­va el voto revo­ca­to­rio, pero en el camino podrán per­fi­lar­se aque­llos que bus­can el inte­rés gene­ral del país y de la mayo­ría nacio­nal por enci­ma de los intere­ses gru­pa­les o par­ti­dis­tas”.

Ten­dría que haber una coor­di­na­ción autó­no­ma, amplia, plu­ral, repre­sen­ta­ti­va, con pre­sen­cia nacio­nal, que esta­blez­ca comi­tés en todo el país para que la ciu­da­da­nía se expre­se en una fecha con­ve­ni­da en 2010. Estos comi­tés ten­drían dos for­mas orga­ni­za­ti­vas: una
encar­ga­da de lle­var a cabo la con­sul­ta, y otra que tra­ba­ja­ra por la opción del voto revo­ca­to­rio: lle­nar todos los muros, carre­te­ras y espa­cios públi­cos, redes de Inter­net y correos de boca, o Radio Bem­ba, con la con­sig­na: sí, a la revo­ca­ción de Cal­de­rón, aba­jo el mal gobierno.

La orga­ni­za­ción del refe­ren­do sería una acción polí­ti­ca ciu­da­da­na ampa­ra­da por los artícu­los 6, 7, 8 y 9 de la Cons­ti­tu­ción, que garan­ti­zan la libre expre­sión de las ideas, publi­ca­ción de escri­tos, peti­ción y aso­cia­ción, y sobre todo, por el 39 de la mis­ma Car­ta Mag­na que radi­ca la sobe­ra­nía en el pue­blo.

El refe­ren­do es una de las pocas ini­cia­ti­vas pací­fi­cas para dotar de pro­ta­go­nis­mo a una socie­dad trai­cio­na­da por una cla­se polí­ti­ca corrup­ta y apá­tri­da.

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