Obstáculos hacia la sociedad del bienestar y la sociedad del afecto

Y aho­ra me pre­gun­to ¿Cómo sería esa socie­dad del afec­to? Y ¿Cómo podría­mos alcan­zar ese esta­do social? ¿Será posi­ble siquie­ra anhe­lar este esta­do de cosas en nues­tro país? ¿Esta­mos mal de los sen­ti­dos si pen­sa­mos que es posi­ble lograr una trans­for­ma­ción para lle­gar a vivir en un esta­do demo­crá­ti­co, de leyes y en el que la socie­dad viva en el bien­es­tar? Y más aún, al leer el recla­mo de una com­pa­ñe­ra que dice “no me intere­sa nada de polí­ti­ca son todos una por­que­ría, así que no quie­ro saber cosas que no me impor­tan”; y los de otros com­pa­ñe­ros que des­ca­li­fi­can hoy más que nun­ca a los que dicen ser líde­res de izquier­da, pero que lo úni­co que quie­ren es ganar pues­tos de elec­ción o de desig­na­ción para lue­go repar­tir los peda­zos del botín elec­to­ral, y que­dar­se con la mejor par­te, como lo hace cual­quier caci­que PRIANista.

Y es jus­ta­men­te allí don­de está la tram­pa. El mayor obs­tácu­lo para lle­gar a tener una socie­dad vir­tuo­sa, una socie­dad del bien­es­tar y del afec­to es la socie­dad de los gan­da­llas. Si, la de esos círcu­los de poder que anta­ño se decían de san­gre azul y que hoy en día se sue­len refe­rir como pode­res fác­ti­cos. Esos clu­bes cerra­dos de “inver­sio­nis­tas” que han hecho de los par­ti­dos de dere­cha sus prin­ci­pa­les armas del con­trol del poder y que por medio de sus esbi­rros, otro­ra “cor­te­sa­nas y cor­te­sa­nos” con­tro­lan y mani­pu­lan al res­to de la pobla­ción. Pero ade­más, algu­nos de los meca­nis­mos pre­fe­ri­dos de los gan­da­llas y sus esbi­rros son pre­ci­sa­men­te esos que sub­ya­cen en los pos­tu­la­dos que Gabriel San­tos Villa­rreal refie­re en su ponen­cia al Pri­mer Con­gre­so Vir­tual Deli­be­ra­ti­vo del MTS, los “Pos­tu­la­dos de Lakoff” . Uno que ha sido fun­da­men­tal en este proceso:

“Hemos cedi­do el len­gua­je de los idea­les pro­gre­sis­tas — como “liber­tad — a una rede­fi­ni­ción hecha por la dere­cha radi­cal que ha impues­to sus ideas y lenguaje.”

Ya no dis­cu­to como la dere­cha ha tor­ci­do el ideal de liber­tad exi­gi­do por el pue­blo duran­te la Toma de la Bas­ti­lla; mucho menos como ha des­apa­re­ci­do del dis­cur­so el ideal de fra­ter­ni­dad. Pero si quie­ro abo­nar a este pos­tu­la­do varios ejem­plos de ase­ve­ra­cio­nes con los que la dere­cha ha aplas­ta­do las con­quis­tas de los pue­blos y ha pro­ce­di­do a des­man­te­lar las ins­ti­tu­cio­nes que se ha dado la gen­te para cons­truir una socie­dad mejor; con la ple­na com­pla­cen­cia y el voto a favor de los que se dicen de izquier­da, pero que les da pena actuar como gen­te de izquier­da y se van hacien­do, pri­me­ro hacia el cen­tro y lue­go actuan­do de plano como la dere­cha, repar­tien­do y que­dán­do­se con canon­jías a discreción.

Dice la dere­cha: “el gobierno es mal admi­nis­tra­dor”, por lo tan­to deben repar­tir­se a la ini­cia­ti­va pri­va­da (“Socie­dad Gan­da­lla”) guar­de­rías, escue­las, hos­pi­ta­les, depor­ti­vos, carre­te­ras, aero­puer­tos, puer­tos, minas, man­tos acuí­fe­ros, bos­ques, fre­cuen­cias radio­eléc­tri­cas,…, “para que los explo­ten en bene­fi­cio de la Nación”. Y los demás per­mi­ten el repar­to, acep­tan en los hechos el des­man­te­la­mien­to, ale­gan que “son hechos con­su­ma­dos” y que ya “nada hay que hacer”, al cabo que ya tie­nen curu­les y par­ti­do, y ya les va a tocar a la repar­ti­ción de lo que quede.

Dice la dere­cha: “Esa orga­ni­za­ción es clien­te­lar y cor­po­ra­ti­vis­ta”. Por lo tan­to, hay que aca­bar con los sin­di­ca­tos y las orga­ni­za­cio­nes popu­la­res, sinó­ni­mo de clien­te­lis­mo y cor­po­ra­ti­vis­mo; hay que ter­mi­nar con los par­ti­dos que apo­yen o se apo­yen en sin­di­ca­tos y
orga­ni­za­cio­nes popu­la­res; solo las orga­ni­za­cio­nes cupu­la­res empre­sa­ria­les tie­nen dere­cho a la liber­tad de expre­sión, no son cor­po­ra­ti­vis­tas, cada empre­sa­rio vota por quien quie­re. Solo los “ami­gos” del PRIAN tie­nen el sagra­do dere­cho de apor­tar dine­ro a las cam­pa­ñas y al clero.

Dice la dere­cha: “La izquier­da es vio­len­ta, intran­si­gen­te, siem­pre está divi­di­da”. Y has­ta los coor­di­na­do­res de los legis­la­do­res de los par­ti­dos de izquier­da dicen que si, que su par­ti­do está así y que no hay mane­ra de com­po­ner­lo. Y no somos capa­ces de defen­der nues­tra ver­da­de­ra liber­tad de opi­nión y expre­sión, no somos capa­ces de otor­gar­le el res­pe­to y con­si­de­ra­ción a los que debe­ría­mos con­si­de­rar­se nues­tros com­pa­ñe­ros de lucha, deja­mos que los aplas­ten; aun­que sabe­mos que hay com­pa­ñe­ros que son arro­lla­dos por las tác­ti­cas de uso de la fuer­za del sis­te­ma, los deja­mos en la inde­fen­sión. Por el con­tra­rio, no hay un tipo de “cue­llo blan­co” que real­men­te esté pagan­do por los crí­me­nes o abu­sos que haya come­ti­do, sólo que sea de izquierda.

Dice la dere­cha: “Ese líder es mesiá­ni­co y cau­di­llis­ta”, por­que uti­li­za su poder de con­vo­ca­to­ria, por­que impo­ne pro­gra­mas pater­na­lis­tas de ayu­da a los vie­jos, a las muje­res, y a los menes­te­ro­sos, por­que no quie­re más gra­vá­me­nes que solo menos­ca­ben el bien­es­tar de la gen­te,…. Y que hacen muchos “inte­lec­tua­les y líde­res de izquier­da”, ata­car con los mis­mos argu­men­tos, tirar­le con todo al que supues­ta­men­te está cayen­do, y denos­tar los prin­ci­pios para que­dar­se con ese peda­zo del pas­tel; tirar­le con todo al que logró poner en jaque al sis­te­ma y que a pesar de no con­tar con el apo­yo de toda la “izquier­da”, tuvo que ser ven­ci­do con todas las argu­cias de los pode­res fácticos.

Efec­ti­va­men­te son muchas las incon­gruen­cias que impi­den a la “izquier­da” con­du­cir a la gen­te hacia una socie­dad del bien­es­tar y el afec­to, pero eso no quie­re decir que no sea posi­ble. La fal­ta de cre­di­bi­li­dad no es de los par­ti­dos de izquier­da, es de los que en esta elec­ción del 2009 se pre­sen­ta­ron como de izquier­da y es un gra­ve error asu­mir que el pue­blo no sabe y que no pue­de dis­cer­nir. En los que no cree es en los que divi­den, en los que no res­pe­tan, en los que evi­den­te­men­te están jugán­do­le al vivo que­rien­do apo­de­rar­se del botín y solo eso. Lo evi­den­te es que no convencieron.

Esti­ma­dos com­pa­ñe­ros de la lis­ta de dis­cu­sión del MTS , tra­ce­mos una ruta de con­gruen­cia, luche­mos por nues­tros idea­les y res­pe­te­mos a nues­tros líde­res que evi­den­te­men­te enar­bo­lan esos idea­les. Y no negue­mos a la pri­me­ra que somos idea­lis­tas y que soña­mos con la cons­truc­ción de esa socie­dad en la que el bien­es­tar y el afec­to sea patri­mo­nio de todos. 

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