Por el bien de la nación

Los pri­me­ros, se com­pro­me­tían a, apro­bar la Refor­ma Fis­cal en la que se con­tem­plan la ele­va­ción de todos los impues­tos, con el com­pro­mi­so de los segun­dos de no inter­fe­rir, -median­te alian­zas con el Par­ti­do de la Revo­lu­ción Demo­crá­ti­ca (PRD), — enca­be­za­do por Jesús Orte­ga — en las aspi­ra­cio­nes de Enri­que Peña Nie­to, Gober­na­dor del Esta­do de Méxi­co, a la pre­si­den­cia de la Repú­bli­ca.

Ante el incum­pli­mien­to del PAN de su pac­to secre­to, a espal­das de la ciu­da­da­nía, da ini­cio “la infil­tra­ción” de infor­ma­ción y que­da al des­cu­bier­to la trai­ción que, tan­to el PRI cómo el PAN, fra­gua­ron en per­jui­cio de los ciu­da­da­nos mexi­ca­nos, y cómo es bien sabi­do que,  “cuan­do se enojan las coma­dres aflo­ran las ver­da­des”, en la sesión del Con­gre­so del día miér­co­les 10 de Mar­zo, los dipu­tados, — has­ta los que nun­ca asis­ten, pero igual cobra- hicie­ron acto de pre­sen­cia para defen­der lo inde­fen­di­ble… su trai­ción a la Nación.

Las pasio­nes se des­bor­da­ron y Bea­triz Pare­des, con su dupli­ci­dad de fun­cio­nes (pre­si­den­ta del PRI y dipu­tada y en las dos cobra) habló con gran apa­sio­na­mien­to des­de la más alta tri­bu­na de la Nación,  para decir que: “ellos –los priís­tas- no habían acep­ta­do subir los impues­tos”. Su dicho caen por su pro­pio peso, por­que sí los aumen­ta­ron, y el PAN sin el PRI, no hace mayo­ría en la cáma­ra de dipu­tados.

Por su par­te  Cesar Nava , tam­bién en su cali­dad de dipu­tado y pre­si­den­te del PAN, hizo lo pro­pio, subió a la tri­bu­na y afir­mó la com­pli­ci­dad del PRI en tal agra­vio, en con­tra de los ciu­da­da­nos, rubri­ca­dos en el pac­to por Bea­triz Pare­des. Por ambos ban­dos, con carac­te­rís­ti­cas de viles pan­di­lle­ros, siguie­ron subien­do a la tri­bu­na para des­en­mas­ca­rar­se mutua­men­te.

Cal­dea­dos los áni­mos,  se ata­có, se cri­ti­có y denos­tó,  por par­te del PRI,  la alian­za hecha por el PAN con el PRD,  olvi­dan­do lo priís­tas que, ellos son capa­ces de hacer alian­zas has­ta con el dia­blo,  y de lle­var a cabo los actos mas delez­na­bles,  con tal de con­se­guir sus pro­pó­si­tos: man­te­ner­se en el poder.

Sur­gió en el plei­to ver­bal — que no deba­te polí­ti­co –,  lo que millo­nes de mexi­ca­nos hemos veni­do sos­te­nien­do des­de hace tres años atrás, que Feli­pe Cal­de­rón (FECAL) se robo la pre­si­den­cia de la Repú­bli­ca; esto fue seña­la­do por un dipu­tado priís­ta, exi­gien­do así mis­mo, la renun­cia de FECAL.

Ante ésta afir­ma­ción dipu­tadas y dipu­tados del PRI  y del  PAN, sólo aca­ta­ban a mirar­se, sin­tién­do­se des­cu­bier­tos por uno de sus pro­pios  corre­li­gio­na­rios, a quien  le ganó el apa­sio­na­mien­to, “al fra­gor de la bata­lla”.  Mario Di Cons­tan­zo, dipu­tado por el Par­ti­do del Tra­ba­jo (PT), y hom­bre muy cer­cano a Andrés Manuel López Obra­dor, le pre­gun­tó al dipu­tado indis­cre­to del PRI: ¿por­que sabien­do eso, los priís­tas habían legi­ti­ma­do con su apo­yo a FECAL ?, la res­pues­ta fue: ¡POR EL BIEN DE LA NACIÓN!.

Esta fra­se tam­po­co es nue­va,  siem­pre la han uti­li­za­do los polí­ti­co,  sobre todo cuan­do que­dan al des­cu­bier­to sus acuer­dos, cuchu­pos, nego­cia­cio­nes que van en con­tra de los ciu­da­da­nos. Y en su cinis­mo y des­ver­güen­za resul­ta que,  ¡POR EL BIEN DE LA NACIÓN!, nos suben los impues­tos, la gaso­li­na y disel para pagar los des­pil­fa­rros de una cla­se polí­ti­ca detes­ta­da por los ciu­da­da­nos; nos impo­nen a los tra­ba­ja­do­res un tope sala­rial; se cie­rra la empre­sa de Luz y Fuer­za dejan­do en el des­em­pleo a miles y miles de tra­ba­ja­do­res sin­di­ca­li­za­dos; se ven­de PEMEX; se ven­den Ferro­ca­rri­les Nacio­na­les de Méxi­co; se pri­va­ti­zan los Ban­cos; se ven­den cien­tos de empre­sas para­es­ta­ta­les; nos obli­gan a pagar los lujos de los ban­que­ros, “res­ca­ta­dos” a tra­vés del  Fon­do Ban­ca­rio de Pro­tec­ción al Aho­rro (FOBA­PROA); man­te­ne­mos con ele­va­dos suel­dos a los ex pre­si­den­tes; se paga a los minis­tros de la Supre­ma Cor­te de Jus­ti­cia de la Nación mas de cua­tro­cien­tos mil pesos men­sua­les;  se les per­mi­te a los secre­ta­rios de Esta­do, cuan­ta tran­za se les anto­ja hacer.

¡POR EL BIEN DE LA NACIÓN!, nos obli­gan a man­te­ner
todo un apa­ra­to elec­to­ral, para que final­men­te no se res­pe­te nues­tro voto; igual­men­te, aún cuan­do no sea­mos miem­bros de nin­gún par­ti­do polí­ti­co a todos los man­te­ne­mos con nues­tros impues­tos y  segu­ra­men­te has­ta el bar, res­tau­ran­te, y clí­ni­ca de belle­za de la que gozan en el Con­gre­so de la Unión los sena­do­res y dipu­tados se los man­te­ne­mos… por el bien de la Nación.

Esta es la fra­se recu­rren­te que uti­li­zan los polí­ti­cos cuan­do son des­cu­bier­tos en sus tra­pa­ce­rías, sus frau­des, sus robos y trai­cio­nes; cuan­do son des­cu­bier­tos, nos quie­ren enre­dar con su ver­bo­rrea fal­sa; cuan­do  alguien fil­tra a los medio los acuer­dos que se hacen  a espal­das de la ciu­da­da­nía y has­ta de su pro­pia mili­tan­cia, se abro­gan, hipó­cri­ta­men­te,  la paten­te del nacio­na­lis­mo y nos dan expli­ca­cio­nes cómo si fué­ra­mos retra­za­dos men­ta­les, con­fun­dien­do la tole­ran­cia y los deseos de man­te­ner la paz con la estu­pi­dez.

Ter­mi­na­da la sesión del Con­gre­so de ese día 10 de Mar­zo, al día siguien­te  todos los medios de comu­ni­ca­ción, cri­ti­ca­ron acre­men­te –sobre todo tele­vi­sa- el “bajo nivel de dis­cu­sión que se había dado entre los dipu­tados”,  des­ta­ca­ron en su infor­ma­ción,  de mane­ra por demás peyo­ra­ti­va,  las alian­zas entre el PAN, PRD, PT y Con­ver­gen­cia, lo que si no  men­cio­na­ron,  fue la exi­gen­cia de la renun­cia de FECAL a la Pre­si­den­cia de la Repú­bli­ca,  por par­te de un dipu­tado priís­ta, por haber­se roba­do la elec­ción en 2006.

Ante todo esto,  espe­rá­ba­mos los ciu­da­da­nos que   la siguien­te sesión del Con­gre­so habría de ser his­tó­ri­ca, pues­to que se dis­cu­ti­ría pre­ci­sa­men­te la renun­cia de FECAL,  pero para nues­tra sor­pre­sa, nos encon­tra­mos con que, priís­tas y panis­tas subie­ron a la mal alta tri­bu­na de la Nación a ofre­cer­se dis­cul­pas mutua­men­te, a abra­zar­se y estre­char­se la mano y todo esto…POR EL BIEN DE LA NACIÓN.

No fal­tó quien men­cio­na­ra –aun­que no fue seña­la­do por los medios de comu­ni­ca­ción-, que la mano de Car­los Sali­nas de Gor­ta­ri actuó con rapi­dez, pues no per­mi­ti­rá que su pro­yec­to,  de lle­var  a Enri­que Peña Nie­to a la Pre­si­den­cia de la Repú­bli­ca,  sea frus­tra­dos por un plei­to entre los ances­tra­les alia­dos. De ahí que, al día siguien­te, fui­mos tes­ti­gos de una sesión de dipu­tados en la que tan­to a priís­tas cómo panis­tas, les escu­rría la miel.

Este desen­la­ce, los PRI-ANIS­TAS lo adju­di­ca­ron a su gran sen­ti­do cívi­co y de “res­pon­sa­bi­li­dad ante la ciu­da­da­nía”… (???),  y por supues­to, por­que en un sis­te­ma demo­crá­ti­co cómo el nues­tro, así se esti­la.  Por­que DEMO­CRA­CIA, es otra pala­bra mano­sea­da y vili­pen­dia­da, uti­li­za­da tan a modo y con­ve­nien­cia de los polí­ti­cos corrup­tos y con­ve­nen­cie­ros, siem­pre con la fina­li­dad de jus­ti­fi­car sus erro­res  y que ade­más, en lo que a la ciu­da­da­nía se refie­re, la han cir­cuns­cri­to al hecho de ir a votar para legi­ti­mar su per­ma­nen­cia en el poder, pero los ciu­da­da­nos no pode­mos ejer­cer nues­tro demo­crá­ti­co dere­cho de exi­gir­les res­pe­to, hones­ti­dad, res­pon­sa­bi­li­dad cuan­do su desem­pe­ño se basa en tan­ta irres­pon­sa­bi­li­dad, tan­ta corrup­ción ejer­ci­da des­de los tres pode­res: Eje­cu­ti­vo, Legis­la­ti­vo y Judi­cial.

Y ya va sien­do tiem­po de que la ciu­da­da­nía, asu­ma con res­pon­sa­bi­li­dad sus obli­ga­cio­nes demo­crá­ti­cas los tres­cien­tos sesen­ta y cin­co días del año  y orga­ni­za­da­men­te los man­de­mos mucho al cara­jo… ¡POR EL BIEN DE LA NACIÓN!.

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