Primeras reflexiones sobre los resultados electorales del 2009

Así, el regre­so del PRI en el 2012 será fun­da­men­tal­men­te la entro­ni­za­ción del poder del duo­po­lio tele­vi­si­vo con todo lo que ello sig­ni­fi­ca para la pro­fun­di­za­ción del dete­rio­ro de la vida demo­crá­ti­ca en Méxi­co. Ese poder fác­ti­co ya fue deci­si­vo en la cam­pa­ña del 2006, pero con un AMLO derro­ta­do, hoy tie­ne un carác­ter arrollador.

El asun­to sería más gra­ve aún, si ese regre­so del PRI no es aco­ta­do median­te refor­mas al régi­men polí­ti­co que per­mi­tan aco­tar el poder pre­si­den­cial como podría ser un régi­men semi presidencialista.

Por supues­to si no es aco­ta­do tam­bién, median­te una regu­la­ción efec­ti­va al poder de las televisoras. 

2. Los ingre­dien­tes del triun­fo del PRI:

Ade­más del apo­yo del duo­po­lio, el PRI regre­sa por:

a) El voto de cas­ti­go del elec­to­ra­do con­tra los defi­cien­tes resul­ta­dos de gobierno del PAN (cri­sis eco­nó­mi­ca, cri­sis de segu­ri­dad públi­ca, impu­ni­dad, fal­ta de trans­pa­ren­cia, etc).

b) La nun­ca resuel­ta cri­sis inter­na del PRD y su refun­cio­na­li­za­ción como otro PRI. Tam­bién es deter­mi­nan­te para ese  triun­fo la exis­ten­cia de un par­ti­do de izquier­da pre­so de sus luchas intes­ti­nas, y pre­so tam­bién de un lide­raz­go caris­má­ti­co y auto­ri­ta­rio como AMLO. Un par­ti­do de izquier­da, ade­más que ter­mi­nó refun­cio­na­li­zan­do al vie­jo PRI; lo que le evi­tó al PRI muchos de los cos­tos polí­ti­cos de su recom­po­si­ción, que no es otra que la derro­ta ideo­ló­gi­ca y polí­ti­ca de los vie­jos nacio­na­lis­tas, y que no es otra tam­bién que el triun­fo del pro­yec­to de moder­ni­za­ción auto­ri­ta­ria de Salinas.

 

3. ¿Y el PRD, y AMLO?

                   Los 15 millo­nes de votos  de la izquier­da en el 2006 se redu­je­ron a menos de la mitad (suma­dos PRD, PT, y Con­ver­gen­cia). Esto sig­ni­fi­ca una pro­fun­da derro­ta para el PRD, pero tam­bién para AMLO. Este últi­mo ganó en Izta­pa­la­pa, pero des­pués de casi ganar la pre­si­den­cia de la Repú­bli­ca, ese triun­fo se con­vier­te en una vic­to­ria paté­ti­ca. La pro­ba­ble nego­cia­ción Chu­chos-AMLO para la no rup­tu­ra del par­ti­do esta­rá ali­men­ta­da de las debi­li­da­des de ambos. Qui­zá lo que vea­mos en la fase del decli­ve hacia la mar­gi­na­li­za­ción polí­ti­ca de unos y otro, sea una con­vi­ven­cia lle­va­da has­ta el final y fun­da­men­ta­da en el true­que pre­rro­ga­ti­vas-votos del movi­mien­to social lope­zo­bra­do­ris­ta. A AMLO nun­ca le intere­só for­ta­le­cer al PRD. Por ejem­plo, sien­do pre­si­den­te de ese par­ti­do le sacó la vuel­ta a los desa­fíos inter­nos median­te las Bri­ga­das del Sol. En su mar­gi­na­li­dad y la del PRD, hoy  tie­ne que asu­mir el cos­to de ese prag­ma­tis­mo electoral. 

                  Con­tra la hipó­te­sis de esa con­vi­ven­cia jue­ga el hecho de que el pro­yec­to de opo­si­ción leal al PAN, enar­bo­la­do por los Chu­chos, hoy pue­de ver­se for­ta­le­ci­do por la nece­si­dad de Cal­de­rón de con­tra­pe­sar al PRI-Ver­de. Y ese aumen­to de pre­cio pue­de ten­sar más la rela­ción PRD-AMLO

                   A pesar de su des­cen­so en el DF, el PRD con­ser­va su pre­sen­cia polí­ti­ca en la capi­tal. Pero el avan­ce priís­ta en zonas conur­ba­das como Neza y el triun­fo panis­ta en Cua­ji­mal­pa, debi­li­tan la pro­yec­ción elec­to­ral de Ebrard hacia el 2000; y la debi­li­tan más por la fal­ta de otros asi­de­ros a nivel nacio­nal. ¿Empe­za­re­mos a ver acer­ca­mien­tos entre el ex PRI
de Cama­cho (por últi­mo de ori­gen sali­nis­ta) con el neo-PRI de Peña Nie­to (tam­bién bajo el influ­jo sali­nis­ta)? La eva­sión que Manuel Cama­cho hace hoy en su artícu­lo de El Uni­ver­sal del desa­fío que enfren­ta la fuer­za polí­ti­ca en la que supues­ta­men­te él par­ti­ci­pa, me pare­ce bas­tan­te elo­cuen­te para docu­men­tar esta hipó­te­sis. ¡El obje­to de su aná­li­sis es el desa­fío que enfren­ta el gobierno de Calderón! 

                    En la lucha inter­na del PRD hacia el 2012 no hay que per­der de vis­ta que Ama­lia Gar­cía sale for­ta­le­ci­da por sus bue­nos resul­ta­dos elec­to­ra­les en Zacatecas.

                     Y en esa lucha, tam­po­co hay que per­der de vis­ta que se gene­ran con­di­cio­nes para el for­ta­le­ci­mien­to del cuauh­te­mis­mo,  como posi­ble árbi­tro en la con­tien­da Chu­chos-AMLO, pero es tal el nivel de con­fron­ta­ción de CCS con AMLO, que en todo caso el árbi­tro podría ser su hijo Láza­ro. Sin embar­go,  nada de ello daría como para una recu­pe­ra­ción polí­ti­co elec­to­ral del PRD, sino ape­nas para pro­lon­gar su agonía. 

 

 

El esce­na­rio 2009–2012

Con el PRI y el Ver­de dic­tan­do la agen­da legis­la­ti­va es pro­ba­ble que ambos tra­ten de  lim­piar el camino hacia la rec­ta final de la cam­pa­ña por el 2012. Por ello podría­mos espe­rar que en el pri­mer perio­do se apruebe:

a) Refor­ma fis­cal para tapar el hoyo en las finan­zas públi­cas (por la caí­da del pre­cio del petró­leo, de las reme­sas y de la recau­da­ción tri­bu­ta­ria) median­te el expe­dien­te fácil de gra­var con IVA ali­men­tos y medi­ci­nas. El PRI pue­de dar­se el lujo de al ini­cio resis­tir­se, para final­men­te apo­yar ese pro­yec­to con algún bene­fi­cio social eti­que­ta­do para los más afec­ta­dos. Los resul­ta­dos elec­to­ra­les evi­den­cian que la resis­ten­cia de AMLO y del PRD a estas refor­mas, no pon­drían en peli­gro el triun­fo priís­ta en el 2012. 

 

b) Cul­mi­nar la refor­ma ener­gé­ti­ca. La pri­va­ti­za­ción de la CFE y la refor­mu­la­ción a la de PEMEX.

c) Final­men­te apro­bar la refor­ma labo­ral. Con la ter­cia­ri­za­ción como mode­lo para la fle­xi­bi­li­za­ción labo­ral y el des­man­te­la­mien­to  de dere­chos, la mayo­ría priís­ta podría apro­bar una refor­ma labo­ral que lega­li­ce esa figu­ra sin qui­tar los can­da­dos a la liber­tad sin­di­cal. Así, la moder­ni­za­ción auto­ri­ta­ria ten­dría dos colum­nas: la del outsour­cing, y la del debi­li­ta­mien­to en los hechos del vie­jo cor­po­ra­ti­vis­mo, sin que nada de ello sig­ni­fi­que demo­cra­ti­zar las rela­cio­nes labo­ra­les. ¡Nego­cio redon­do! El cos­to polí­ti­co del PRI  de apro­bar una refor­ma de esta natu­ra­le­za sería míni­mo pues no debi­li­ta su esca­so apo­yo cor­po­ra­ti­vo ya que las cen­tra­les sin­di­ca­les segui­rían gozan­do de sus pri­vi­le­gios lega­les. Si no lo había hecho antes, era para tra­tar de ven­der lo más caro posi­ble su apo­yo al PAN. Hoy está más allá de esos cálcu­los inmediatos. 

d) For­ta­le­ci­mien­to del poder de las tele­vi­so­ras. Es pro­ba­ble que se logre un retro­ce­so en la refor­ma elec­to­ral del 2007 como pago a los ser­vi­cios elec­to­ra­les y polí­ti­cos del duopolio. 

Con esta agen­da en puer­ta para la 61 Legis­la­tu­ra, y las altí­si­mas pro­ba­bi­li­da­des de que se aprue­be, se esta­ría cerran­do el ciclo de lega­li­za­cio­nes del pro­yec­to auto­ri­ta­rio de moder­ni­za­ción eco­nó­mi­ca del país ini­cia­do en 1982. Y con ello que­da el camino libre para el sur­gi­mien­to de un dino­sau­rio moder­ni­za­do. Uno que del vie­jo régi­men priís­ta con­ser­va todos los vicios del
auto­ri­ta­ris­mo, pero que defi­ni­ti­va­men­te entie­rra las bases socia­les y la ideo­lo­gía del nacio­na­lis­mo revo­lu­cio­na­rio.  En este sen­ti­do la foto de pri­me­ra pla­na de El Uni­ver­sal del día de hoy, lee bien el momen­to: se tra­ta de un triun­fo del pro­yec­to sali­nis­ta de moder­ni­za­ción auto­ri­ta­ria del país. Se cie­rra un ciclo. Tra­tar de carac­te­ri­zar el que aho­ra se abre es tarea del pen­sa­mien­to crí­ti­co en este país. 

4. Los pén­du­los de la alter­nan­cia. Con una alter­nan­cia de 12 años panis­ta, es muy pro­ba­ble que aho­ra este­mos vien­do sur­gir una priís­ta de qui­zá 24 años, por­que el PRI, en su nue­va moda­li­dad, resur­ge for­ta­le­ci­do. El PAN demos­tró su inefi­ca­cia para la repro­duc­ción del pro­yec­to eco­nó­mi­co, no por­que no haya sos­te­ni­do el que com­par­te con el PRI des­de 1982, sino por­que no le apor­tó nada nue­vo. Que­dó sub­su­mi­do y ade­más muy rápi­da­men­te des­gas­ta­do. La alian­za his­tó­ri­ca con Sali­nas ente­rró las ban­de­ras de un libe­ra­lis­mo y una dere­cha demo­crá­ti­ca (Gómez Morín), que esa pudo haber sido su apor­ta­ción a la moder­ni­za­ción del país. Por eso en  temas fun­da­men­ta­les como ren­di­ción de cuen­tas, trans­pa­ren­cia, res­pe­to a dere­chos huma­nos; por supues­to que ha deja­do tan­tas cuen­tas pen­dien­tes como el mis­mo PRI. Una rayi­ta más al tigre de la moder­ni­za­ción auto­ri­ta­ria, a la que con­tri­bu­ye tam­bién y de mane­ra impor­tan­te, la difí­cil cons­truc­ción de una fuer­za de izquier­da demo­crá­ti­ca y moder­na hacia el futuro. .

5. ¿Y el voto nulo? El movi­mien­to dis­per­so y difu­so por el voto nulo fue un acier­to. Logró su obje­ti­vo de evi­den­ciar la cri­sis de repre­sen­ta­ti­vi­dad del sis­te­ma de par­ti­dos y por ende de legi­ti­mi­dad social, pero para que el resul­ta­do hubie­se sido con­tun­den­te era nece­sa­rio al menos un nivel del 10%, quie­ro decir sin posi­bi­li­da­des de sos­la­yar­lo por los par­ti­dos. Tuvo el méri­to cívi­co de lograr una mayor par­ti­ci­pa­ción elec­to­ral, aun­que no todos los votos nulos fue­ron de ex abs­ten­cio­nis­tas; pien­so que hubo muchos de ex PRD, sobre todo aquí en el DF. Es una fuer­za polí­ti­ca muy impor­tan­te que habrá  de seguir impul­san­do las refor­mas polí­ti­co elec­to­ra­les nece­sa­rias, para sanear el sis­te­ma de repre­sen­ta­ti­vi­dad polí­ti­ca. Sin embar­go, no veo en el hori­zon­te del movi­mien­to del voto nulo la base para desa­rro­llar la demo­cra­cia par­ti­ci­pa­ti­va que des­de mi pun­to de vis­ta requie­re de la liber­tad de aso­cia­ción y de la auto­no­mía de los pue­blos indios. Por estas caren­cias y otras, no  veo en ese movi­mien­to indi­cios de refor­mas al régi­men polí­ti­co, sino sólo al sis­te­ma elec­to­ral; oja­lá que me equi­vo­que.  Sin embar­go de ese movi­mien­to, por cier­to con mucha fuer­za en el D.F., segu­ra­men­te se pro­du­ci­rán resul­ta­dos positivos. 

6. Las auto­ri­da­des elec­to­ra­les: Sin que los desa­fíos del IFE hayan sido de la mag­ni­tud de los enfren­ta­dos en el 2006, pode­mos afir­mar que esta ins­ti­tu­ción logró remon­tar su cri­sis de cre­di­bi­li­dad. No pue­de afir­mar­se lo mis­mo del TEPJF, segu­ra­men­te tuvo todos los ele­men­tos para can­ce­lar la can­di­da­tu­ra de Bru­ga­da, sin embar­go las for­mas, los tiem­pos, hacen recor­dar su infaus­ta –por ende­ble- cali­fi­ca­ción pre­si­den­cial en el 2006.

Colo­fón: Tra­tán­do­se de unas ruti­na­rias elec­cio­nes inter­me­dias, la ver­dad es que se regis­tra­ron fenó­me­nos  bas­tan­te tras­cen­den­tes para el futu­ro polí­ti­co del país.

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