SER DE IZQUIERDA Y PARECER DE IZQUIERDA

En 1989 Gio­van­ni Sar­tory afir­mó que: “izquier­da es hacer el bien a los demás, dere­cha el bien para si; izquier­da es Kant, dere­cha es Bentham”. Esta ase­ve­ra­ción la refie­re en su diser­ta­ción que titu­ló: ¿Qué que­da de la dere­cha y de la izquier­da? y que dio como con­fe­ren­cia el 20 de octu­bre de 1998 en la SAAP (Socie­dad Argen­ti­na de Aná­li­sis Polí­ti­co). Duran­te esa con­fe­ren­cia y en otros tra­ba­jos publi­ca­dos pos­te­rior­men­te Sar­to­ri refle­ja su prin­ci­pal preo­cu­pa­ción res­pec­to a que la migra­ción ter­mi­na­ría por crear pro­ble­mas gra­ves en Euro­pa y que había que dete­ner sobre todo la emi­gra­ción de per­so­nas cre­yen­tes en el Islam.

A diver­sas orga­ni­za­cio­nes inter­na­cio­na­les les ha intere­sa­do cons­truir una cla­si­fi­ca­ción del espec­tro polí­ti­co. Por ejem­plo, la Orga­ni­za­ción de Esta­dos Ame­ri­ca­nos (OEA) a tra­vés de su Cen­tro Estra­té­gi­co de Recur­sos Polí­ti­cos ha publi­ca­do en su sitio de Inter­net (www.gerenciapolitica-oea.org/) una tipo­lo­gía de par­ti­dos. En este docu­men­to se mane­ja la cla­si­fi­ca­ción izquierda/derecha como una de varias varia­bles tipo­ló­gi­cas y se esta­ble­ce que:

la dife­ren­cia más impor­tan­te entre izquier­da y dere­cha radi­ca en el prin­ci­pio de igual­dad en su dimen­sión socio­eco­nó­mi­ca o de dis­tri­bu­ción de rique­za y bien­es­tar. La dere­cha cree en la pro­tec­ción y garan­tía de la liber­tad, enten­di­da como ausen­cia de intro­mi­sión o coac­ción exter­na en la esfe­ra pri­va­da de cada indi­vi­duo. Mien­tras que a la izquier­da se le ubi­ca en una posi­ción “inter­ven­cio­nis­ta” o de “Esta­do Máxi­mo”, a la dere­cha se le aso­cia con una posi­ción “pri­va­tis­ta” o de “Esta­do Míni­mo”. Asi­mis­mo, a la izquier­da se le carac­te­ri­za por ser pro­gre­sis­ta en lo social y a la dere­cha como con­ser­va­do­ra. Pue­den dar­se mode­ra­cio­nes o radi­ca­li­za­cio­nes en cuan­to a las posi­cio­nes res­pec­to a los pos­tu­la­dos pro­gra­má­ti­cos, mis­mas que mar­can otras diferenciaciones.

Es cla­ro que la con­cep­tua­li­za­ción pre­ci­sa de las ideo­lo­gías polí­ti­cas en tér­mi­nos de espa­cios geo­mé­tri­cos de repre­sen­ta­ción de los prin­ci­pios éti­cos, que adop­tan o enar­bo­lan los par­ti­dos y las orga­ni­za­cio­nes, ha sido un pro­ble­ma com­ple­jo, como indi­ca Héc­tor Cas­ti­llo en el escri­to que envió el 12 de agos­to de este 2009 a la Lis­ta del Movi­mien­to de Trans­for­ma­ción Social. Pero es com­ple­ja por­que a las gen­tes de dere­cha les intere­sa que no que­de cla­ro cua­les son sus ver­da­de­ros valo­res, cua­les son sus ver­da­de­ros intere­ses y qué pre­ten­den al deten­tar el poder. Por ello inten­tan mime­ti­zar­se y pare­cer como que sus pro­pó­si­tos son luchar por el bien­es­tar gene­ral; pero sabe­mos (las gen­tes de dere­cha y los demás) que ni ellos creen en sus decla­ra­cio­nes demagógicas.

Es cier­to que la geo­me­tría polí­ti­ca — en tér­mi­nos de la línea de pen­sa­mien­to izquier­da / cen­tro / dere­cha — es todo un con­ti­nuo; y que la fle­xi­bi­li­dad es un signo posi­ti­vo de estos tiem­pos. Sin embar­go es incon­tro­ver­ti­ble que por defi­ni­ción, la izquier­da lucha por el bien­es­tar colec­ti­vo, mien­tras que la dere­cha lucha por con­ser­var dere­chos de gru­pos eli­tis­tas a deten­tar pri­vi­le­gios; la izquier­da lucha por la igual­dad ante la ley, sin dis­tin­go de gene­ro, raza, reli­gión, nivel eco­nó­mi­co, nivel cul­tu­ral o nivel edu­ca­ti­vo, mien­tras que la dere­cha bus­ca la for­ma de con­ser­var ele­men­tos lega­les para que per­sis­tan los títu­los nobi­lia­rios, la hege­mo­nía de los pode­res fác­ti­cos, de las empre­sas glo­ba­les y de las cade­nas de con­trol de los mer­ca­dos; a la izquier­da le intere­sa que toda la gen­te ten­ga acce­so a la educación,
a la vivien­da, a la ali­men­ta­ción, a la salud, y a la dere­cha le intere­sa que no haya pater­na­lis­mo, ni popu­lis­mo que la gen­te se con­si­ga sus satis­fac­to­res por si mis­ma; a la izquier­da le intere­sa garan­ti­zar la segu­ri­dad jurí­di­ca de la pro­pie­dad colec­ti­va, y la dere­cha pug­na por pri­vi­le­giar la pro­pie­dad pri­va­da, Y así pue­den enu­me­rar­se una gran can­ti­dad de cri­te­rios y pun­tos de vis­ta que dis­tin­guen las ideo­lo­gías polí­ti­ca de izquier­da y derecha. 

Evi­den­te­men­te entre más se ape­gue un par­ti­do, gobierno u orga­ni­za­ción a prin­ci­pios éti­cos y lega­les, mejor se pue­den encua­drar en la tipo­lo­gía de izquier­da o de dere­cha. Pero hay que insis­tir en que la dema­go­gia y la pro­pa­gan­da, al menos jue­gan un papel des­orien­ta­dor. Pero mien­tras la dere­cha tra­ta de ocul­tar sus fines en tec­ni­cis­mos, buro­cra­tis­mos y eufe­mis­mos, la izquier­da pro­po­ne abier­ta­men­te como prio­ri­dad fun­da­men­tal que se pri­vi­le­gie a los gru­pos más vul­ne­ra­bles como los adul­tos mayo­res, las muje­res, los niños y los jóve­nes. De mane­ra que podría­mos con­cluir que ser de izquier­da y pare­cer de izquier­da es ape­gar­se a los prin­ci­pios éti­cos de la izquier­da. Estos prin­ci­pios se pue­den encua­drar en los siguientes:

Principio de Equidad – Todos Tenemos Derecho al Bienestar.

El pun­to de par­ti­da de este prin­ci­pio es que todos los habi­tan­tes tene­mos los mis­mos dere­chos ante la ley y ante la socie­dad; están pros­cri­tas la escla­vi­tud, las cas­tas y la dis­cri­mi­na­ción en cual­quier moda­li­dad. Nadie debe ser pro­pie­ta­rio de otras per­so­nas en nin­gu­na for­ma y nadie debe some­ter a un tra­to ser­vil o pros­ti­tuir a otra per­so­na. Por otro lado, toda per­so­na debe tener dere­cho a dis­fru­tar de vivien­da dig­na y deco­ro­sa, de un medio ambien­te ade­cua­do para su desa­rro­llo y bien­es­tar, y a la satis­fac­ción de sus nece­si­da­des de ali­men­ta­ción, ves­ti­do, salud, edu­ca­ción y sano espar­ci­mien­to. En un esta­do en pro­ce­so de desa­rro­llo, el dere­cho a un empleo remu­ne­ra­ti­vo que pue­da cubrir estos satis­fac­to­res para todos los inte­gran­tes de la fami­lia o célu­la social, sería una con­se­cuen­cia insos­la­ya­ble de este prin­ci­pio. En un esta­do ple­na­men­te desa­rro­lla­do que pue­da garan­ti­zar a toda su pobla­ción estos satis­fac­to­res, el empleo, vis­to como acti­vi­dad eco­nó­mi­ca pasa a segun­da impor­tan­cia, al con­tar cada indi­vi­duo con los medios para alcan­zar el desa­rro­llo humano pleno. Se ha dicho que los paí­ses nór­di­cos están muy cer­ca de este nivel de desa­rro­llo, el Esta­do cap­ta impues­tos cer­ca­nos al 50% de los ingre­sos de los ciu­da­da­nos y garan­ti­za todos los satis­fac­to­res de bien­es­tar social a toda la pobla­ción. Obvia­men­te este es un ideal de la izquierda.

En la medi­da en que una socie­dad, par­ti­do o gobierno enar­bo­le y se ape­gue estre­cha­men­te a este prin­ci­pio, se le debe con­si­de­rar más car­ga­do a la izquier­da. Por ejem­plo, nues­tra Cons­ti­tu­ción con­sa­gra todos estos dere­chos explí­ci­ta­men­te para los niños y niñas, pero no es igual­men­te explí­ci­ta para el res­to de la pobla­ción. Así, podría­mos decir que en este sen­ti­do nues­tra Cons­ti­tu­ción es de izquier­da, aun­que le fal­ta con­sa­grar de for­ma cla­ra y holís­ti­ca el prin­ci­pio de equi­dad como ele­men­to fun­da­men­tal de los dere­chos huma­nos de todo mexicano. 

La dere­cha va en sen­ti­do con­tra­rio a este prin­ci­pio, el libe­ra­lis­mo con­lle­va a la con­cen­tra­ción de la rique­za, sin impor­tar que exis­ta la pobre­za extre­ma, que no haya acce­so a la edu­ca­ción, ni a ser­vi­cios de salud de cali­dad que ase­gu­ren pleno dere­cho a la vida y que exis­tan quie­nes tra­ba­jan en con­di­cio­nes de explotación.

Se dan tram­pas de la dere­cha que con­sis­ten en decir no al pater­na­lis­mo del esta­do o al popu­lis­mo, hacer alha­ra­ca por la com­pe­ten­cia des­leal del esta­do fren­te al sec­tor pri­va­do, y por la supues­ta inefi­cien­cia del esta­do como admi­nis­tra­dor, así como por la pér­di­da de libertades.
Tram­pas aún más per­ni­cio­sas son los apo­yos y res­ca­tes a los inver­sio­nis­tas, los incen­ti­vos fis­ca­les y las polí­ti­cas ten­dien­tes a favo­re­cer al empre­sa­rio fren­te al tra­ba­ja­dor. Y fue­ra de toda dimen­sión legal o éti­ca está la corrup­ción. Evi­den­te­men­te todos los recur­sos que el Esta­do invier­te para res­ca­tar y for­ta­le­cer a inver­sio­nis­tas pri­va­dos cons­ti­tu­yen dine­ro que la socie­dad pier­de y satis­fac­to­res del bien­es­tar de la pobla­ción en gene­ral que no se pue­den garan­ti­zar por fal­ta de esos recursos.

Así, podría­mos decir que las métri­cas para pon­de­rar un esta­do de izquier­da en tér­mi­nos del prin­ci­pio de equi­dad son:

  • Res­pe­to a los Dere­chos Humanos
  • No dis­cri­mi­na­ción
  • Acce­so a la ali­men­ta­ción de calidad
  • Acce­so a vivien­da digna
  • Acce­so a la educación
  • Acce­so a la salud
  • Acce­so al ves­ti­do digno
  • Acce­so al deporte
  • Segu­ri­dad social
  • Dere­cho al tra­ba­jo remunerativo

 

Depen­dien­te de las garan­tías que da el esta­do esta­rá su cate­go­ri­za­ción a la izquier­da  y el por­cen­ta­je de cober­tu­ra deter­mi­na­rá el nivel de desa­rro­llo eco­nó­mi­co y social del país. La dife­ren­cia con la dere­cha es que esta pri­vi­le­gia los nego­cios pri­va­dos sobre los dere­chos fun­da­men­ta­les de la pobla­ción y sus corres­pon­dien­tes garan­tías. Un esta­do colo­nia­lis­ta como fue­ron Ingla­te­rra y Fran­cia pue­de lograr un alto nivel de desa­rro­llo a cos­ta de la explo­ta­ción y pau­pe­ri­za­ción de los paí­ses colo­ni­za­dos. Igual­men­te se pue­de tener una oli­gar­quía muy cau­da­lo­sa, un Esta­do débil y una socie­dad pauperizada.

Principio de Respeto al Derecho Ajeno

Des­pués del oscu­ran­tis­mo de la Edad Media en que pri­vó de mane­ra gene­ra­li­za­da la ley del terror del más fuer­te, al lle­gar el rena­ci­mien­to muchos hom­bres ilus­tres empe­za­ron a tra­ba­jar para cons­truir un mun­do mejor, con­ven­ci­dos de que otro mun­do era posi­ble; otra socie­dad en la que rei­na­ra la sabi­du­ría y la bon­dad; y no cupie­ra la escla­vi­tud, la vio­len­cia extre­ma, la impo­si­ción, la pre­po­ten­cia y la dis­cri­mi­na­ción. Este mun­do, esta ver­dad, es el autén­ti­co patri­mo­nio de la huma­ni­dad, el cual es menos­ca­ba­do día a día por intere­ses mez­qui­nos que solo creen en la lucha por su pro­pio bien­es­tar y por la supre­ma­cía de su estir­pe en per­jui­cio de todos los demás.

Mon­tes­quieu y otros filó­so­fos pre­cur­so­res de la Revo­lu­ción Fran­ce­sa como Des­car­tes, Dide­rot, La Bru­ye­re, Rous­seau y Vol­tai­re; ade­más de los bri­tá­ni­cos Adam Smith, Stuart Mill, Fran­cis Bacon, Char­les Dic­kens, Tho­mas Fuller; y los ger­ma­nos Goethe, Hegel, Scho­penhauer y Von Key­ser­ling, pug­na­ron por esta­ble­cer en el mun­do el dere­cho, el espí­ri­tu de leyes armo­nio­sas, como esen­cia de la con­vi­ven­cia humana.

Mon­tes­quieu nos legó sus sabios con­cep­tos rela­cio­na­dos con la sepa­ra­ción de pode­res. La no con­cen­tra­ción de las deci­sio­nes en indi­vi­duos que eran juez, par­te y supues­ta sabi­du­ría supre­ma adqui­ri­da por desig­nio divino. Rous­seau lamen­ta­ba que aun­que el hom­bre ha naci­do libre, por doquie­ra se veía some­ti­do a cade­nas infa­man­tes. Y Dic­kens reco­no­cía que hay gran­des hom­bres que hacen a todos los demás sen­tir­se peque­ños; pero afir­ma­ba que la ver­da­de­ra gran­de­za del hom­bre con­sis­te en hacer que todos se sien­tan gran­des; afir­ma­ba que no fra­ca­sa en este mun­do quien le hace a otro ser más lle­va­de­ra su car­ga; por el con­tra­rio juz­ga­ba de fra­ca­sa­do al que no hace nada bueno por sus seme­jan­tes y por el con­tra­rio repre­sen­ta una cala­mi­dad. Asi­mis­mo, Hegel pre­go­na­ba que el hom­bre vale por­que es hom­bre, no por ser judío, cató­li­co, pro­tes­tan­te, ale­mán, ita­liano, o lo que fue­re. Y la lucha de los gran­des pró­ce­res de la huma­ni­dad no ha sido en vano, los esta­dos democráticos,
las cons­ti­tu­cio­nes y las leyes que aho­ra nos rigen, sin lugar a dudas repre­sen­tan el pro­gre­so y la jus­ti­cia; han per­mi­ti­do que la huma­ni­dad viva en mejo­res con­di­cio­nes y que poda­mos aspi­rar a esa “Socie­dad del Afec­to” que sin duda es posi­ble; que sin duda es posi­ble ese otro mun­do, aun­que toda­vía reque­ri­mos tra­ba­jar duro para alcanzarlo.

No obs­tan­te, Nietz­sche decía que allí, en don­de haya seres vivos, se encon­tra­rá la volun­tad del poder. Esa volun­tad de poner­se al fren­te de los demás, ese motor, esa fuer­za de com­pe­ten­cia, que sin duda no solo carac­te­ri­za al ser humano; sino que lo impul­sa a des­cu­brir nue­vas cosas, a cons­truir mejo­res espa­cios para la vida. Así pues, el mun­do se deba­te entre estas dos posi­cio­nes encon­tra­das ¿Has­ta don­de es nece­sa­rio y con­ve­nien­te que exis­tan indi­vi­duos que empu­jen o jalen a las comu­ni­da­des y las con­duz­can hacia mejo­res esta­dos? Y aquí cabe la refle­xión de Hegel que afir­ma­ba que el dra­ma no es ele­gir entre el bien y el mal, sino entre el bien y el bien. O el mis­mo Mon­tes­quieu  que ase­ve­ró que la ver­dad en un tiem­po es error en otro. 

Las aspi­ra­cio­nes de la huma­ni­dad, a veces con­tra­pues­tas, nos han lle­va­do a diver­sos dile­mas de cómo debe inter­pre­tar­se la con­cep­tua­li­za­ción de la igual­dad y la equi­dad. Juá­rez la inter­pre­tó con una fra­se que enor­gu­lle­ce a todos los mexi­ca­nos: “Entre los indi­vi­duos como entre las nacio­nes, el res­pe­to al dere­cho ajeno es la paz”. El espí­ri­tu de esta fra­se debe cons­ti­tuir otro prin­ci­pio fun­da­men­tal, el “Prin­ci­pio de Res­pe­to al Dere­cho Ajeno”.

La izquier­da como con­cep­to que nace en las dis­cu­sio­nes de la asam­blea fran­ce­sa ha teni­do como uno de sus prin­ci­pa­les obje­ti­vos ese res­pe­to a los dere­chos, ins­ti­tui­do en el espí­ri­tu de las leyes. La sepa­ra­ción de pode­res, el res­pe­to a la auto­ri­dad aca­dé­mi­ca, a la auto­ri­dad cien­tí­fi­ca, a la auto­ri­dad pro­fe­sio­nal son pre­cep­tos que la Cons­ti­tu­ción Mexi­ca­na esta­ble­ce de mane­ra cla­ra. La sepa­ra­ción de pode­res en tér­mi­nos del eje­cu­ti­vo, legis­la­ti­vo y judi­cial está minu­cio­sa­men­te esta­ble­ci­da bajo el Titu­lo III, artícu­los 49 a 107 de la Car­ta Mag­na; y los dere­chos indi­vi­dua­les están esta­ble­ci­dos bajo el Títu­lo I. En este caso se pue­de afir­mar que nues­tra Cons­ti­tu­ción reco­ge los avan­ces de la huma­ni­dad para hon­rar el res­pe­to al dere­cho ajeno. Sin embar­go, a pesar de que está cla­ra­men­te esta­ble­ci­do, ocu­rren situa­cio­nes que gene­ran dudas cons­tan­tes del res­pe­to a estos prin­ci­pios. Nue­va­men­te, la oli­gar­quía en su cons­tan­te lucha por pri­vi­le­gios, fre­cuen­te­men­te cons­tru­ye éli­tes de poder que some­ten a todos los pode­res. Fre­cuen­te­men­te nos asom­bra­mos de las deci­sio­nes de jue­ces y tri­bu­na­les que  evi­den­te­men­te están influi­das por los pode­res fác­ti­cos fre­cuen­te­men­te liga­dos al ejecutivo. 

Vemos como pier­den su esen­cia y su poder los sin­di­ca­tos; vemos que el poder legis­la­ti­vo sucum­be ante las mis­mas pre­sio­nes; vemos des­apa­re­cer la auto­ri­dad de los pro­fe­sio­na­les y ver pasar a letra muer­ta las leyes que gobier­nan el ejer­ci­cio pro­fe­sio­nal. Vemos gabi­ne­tes ente­ros cons­ti­tui­dos por per­so­na­jes que están muy ale­ja­dos del per­fil y de la visión y lide­raz­go pro­fe­sio­nal que requie­ren ins­ti­tu­cio­nes como las de tele­co­mu­ni­ca­cio­nes, trans­por­tes, agua, edu­ca­ción, elec­tri­ci­dad, etcé­te­ra. Vemos como des­fi­lan los polí­ti­cos como en carru­sel ocu­pan­do pues­tos de lo más disím­bo­lo. Obvia­men­te esto está muy ale­ja­do de esa sepa­ra­ción de pode­res y esos dere­chos huma­nos por los que han lucha­do los pró­ce­res de la huma­ni­dad y tam­bién los héroes de nues­tra Patria.

Hacien­do honor a Mon­tes­quieu, Rous­seau, Dic­kens, Hegel, Juá­rez y todos aque­llos héroes que die­ron ori­gen a los prin­ci­pios filo­só­fi­cos de la izquier­da, los líde­res de hoy debie­ran enno­ble­cer el
prin­ci­pio del res­pe­to al dere­cho de cada indi­vi­duo y agru­pa­ción de la socie­dad. Debie­ra ser obli­ga­do el res­pe­to al espa­cio de auto­ri­dad de cada indi­vi­duo e ins­ti­tu­ción, como un prin­ci­pio fun­da­men­tal. De aquí que algu­nas métri­cas rela­cio­na­das con este prin­ci­pio pue­den ser:

  • Res­pe­to a la demo­cra­cia y a la sobe­ra­nía de los esta­dos y municipios
  • Res­pe­to a la sepa­ra­ción de poderes
  • Res­pe­to irres­tric­to a las leyes
  • Res­pe­to a la liber­tad sindical
  • Res­pe­to a las orga­ni­za­cio­nes reli­gio­sas y al esta­do laico
  • Res­pe­to a las orga­ni­za­cio­nes gre­mia­les y sociales
  • Reco­no­ci­mien­to y res­pe­to al ejer­ci­cio profesional
  • Ani­qui­la­ción de oligarquías
  • Ani­qui­la­ción de pode­res fácticos
  • No a la impunidad

 
Se tra­ta de que los gobier­nos y par­ti­dos apo­yen incon­di­cio­nal­men­te la auto­ri­dad y sobe­ra­nía de los dis­tin­tos inte­gran­tes de la socie­dad, reco­no­cien­do la auto­ri­dad moral, pro­fe­sio­nal y polí­ti­ca que cada gru­po debe osten­tar: legis­la­do­res, jue­ces y minis­te­rios, cien­tí­fi­cos y pro­fe­sio­na­les, defen­so­res de dere­chos, defen­so­res del medio ambien­te, sin­di­ca­tos, cáma­ras de comer­cio, cáma­ras indus­tria­les, etcé­te­ra. En la prác­ti­ca la gran mayo­ría de los acto­res polí­ti­cos sos­la­yan estas res­pon­sa­bi­li­da­des, mani­pu­lan, ejer­cen influen­cias, pre­sio­nan y for­man her­man­da­des, éli­tes y gru­pos fác­ti­cos, no per­mi­ten que los pode­res legis­la­ti­vo y judi­cial ejer­zan su fun­ción, des­man­te­lan las orga­ni­za­cio­nes y aplas­tan a los cole­gios de pro­fe­sio­na­les y aca­de­mias. La dere­cha regre­si­va tra­ta de minar todo poder que pue­da com­pe­tir o de algu­na mane­ra aspi­rar al lide­raz­go y al bien­es­tar, pro­mue­ve las oli­gar­quías, los pode­res fác­ti­cos y la cen­tra­li­za­ción de la auto­ri­dad. Evi­den­te­men­te, hay gobier­nos, par­ti­dos y gru­pos que se dicen de izquier­da pero tie­nen estas mis­mas ten­ta­cio­nes. Esos no pare­cen de izquier­da y ver­da­de­ra­men­te no lo son. Nin­gu­na enti­dad auto­ri­ta­ria e inhu­ma­na pue­de ser de izquier­da, por­que no son esos los prin­ci­pios filo­só­fi­cos por los que ha lucha­do la huma­ni­dad y la izquier­da en par­ti­cu­lar, tam­po­co lo son el enga­ño, la dema­go­gia, el doble dis­cur­so y la simu­la­ción o la delin­cuen­cia. Sobre las pie­dras de las leyes, no de la volun­tad, se fun­da la ver­da­de­ra izquierda.

Principio de Libertad de Pensamiento y Pluralidad

La ver­da­de­ra filo­so­fía de la izquier­da, de nin­gu­na mane­ra pue­de admi­tir como medio o fina­li­dad el ani­qui­la­mien­to del que pien­sa dife­ren­te. Todo lo con­tra­rio, la plu­ra­li­dad, el amor a la ver­dad, el honor a los héroes, el res­pe­to a las mino­rías, la liber­tad de creen­cias, la liber­tad de expre­sión, la liber­tad de cáte­dra e inves­ti­ga­ción, el dere­cho a la infor­ma­ción, el dere­cho al reco­no­ci­mien­to, la aper­tu­ra de opor­tu­ni­da­des, la demo­cra­cia, el res­pe­to a los dere­chos huma­nos, el dere­cho al reco­no­ci­mien­to y al desa­rro­llo pleno, son valo­res fun­da­men­ta­les de la izquierda. 

Como en otros aspec­tos, en este caso los con­ser­va­do­res y la dere­cha regre­si­va, en gene­ral son con­tra­rios a este prin­ci­pio. De hecho, en nues­tro país los mono­po­lios tele­vi­si­vos y las oli­gar­quías radio­fó­ni­cas y de pren­sa tie­nen secues­tra­dos los dere­chos a la infor­ma­ción. Es prác­ti­ca­men­te impo­si­ble tener acce­so a la ver­dad. La ley de trans­pa­ren­cia solo ha ser­vi­do para que los res­pon­sa­bles de prác­ti­ca­men­te todas las depen­den­cias ocul­ten legal­men­te la infor­ma­ción con el pre­tex­to de que es infor­ma­ción reser­va­da o de plano confidencial.

Peor está la posi­bi­li­dad de que la socie­dad civil de a cono­cer sus acti­vi­da­des, difun­da su cul­tu­ra, fomen­te el desa­rro­llo edu­ca­ti­vo, cien­tí­fi­co y tec­no­ló­gi­co. Por­que las tele­vi­so­ras y radio­di­fu­so­ras quie­ren cobrar has­ta el últi­mo segun­do de tiem­po aire. Todo lo que trans­mi­ten o es
pro­pa­gan­da o info­mer­cia­les o pro­gra­mas ten­den­cio­sos que lle­van como fina­li­dad prin­ci­pal la mani­pu­la­ción de la opi­nión públi­ca y el adoc­tri­na­mien­to mediá­ti­co. Sor­pren­de dema­sia­do en este con­tex­to que todos los medios: tele­vi­so­ras, radio­di­fu­so­ras, dia­rios y revis­tas le estén dan­do horas de tiem­po aire y ríos de tin­ta a un per­so­na­je como Jua­ni­to. Nos pre­gun­ta­mos que pre­ten­de­rán, ¿quién logra poner­los de acuer­do con tan­ta efi­cien­cia? Para inver­tir los millo­nes de pesos que vale la cobertura.

Un gobierno de izquier­da debie­ra abrir los espa­cios de deba­te, hon­rar la diver­si­dad y el res­pe­to a todas las opi­nio­nes. Pero sobre todo exal­tar los valo­res cul­tu­ra­les, la con­vi­ven­cia y el bienestar.

La pro­pues­ta de métri­cas liga­das a este prin­ci­pio sería:

  • Res­pe­to a la plu­ra­li­dad y la diversidad 
  • Erra­di­ca­ción de la dema­go­gia y la mentira
  • Honor a los héroes — Patriotismo
  • Liber­tad de creencias, 
  • Liber­tad de expre­sión y dere­cho a la información,
  • Liber­tad de cáte­dra e inves­ti­ga­ción y res­pe­to a la auto­ri­dad cien­tí­fi­ca y académica
  • Dere­cho al reconocimiento 
  • Equi­dad en el acce­so a oportunidades, 
  • Demo­cra­cia,
  • Res­pe­to a los dere­chos humanos, 

 

Principio de Respeto al Medio Ambiente

No bas­ta con garan­ti­zar el res­pe­to a los seres huma­nos y sus dere­chos fun­da­men­ta­les, si no hay com­pro­mi­so por pre­ser­var el medio ambien­te, de nada sir­ve todo lo demás. Poner en ries­go la super­vi­ven­cia de las espe­cias o degra­dar los eco­sis­te­mas es aten­tar con­tra todos los dere­chos del hom­bre y con­tra su bienestar. 

A dife­ren­cia del par­ti­do eco­lo­gis­ta mexi­cano que evi­den­te­men­te no tie­ne com­pro­mi­so con el ambien­te, la ideo­lo­gía de los par­ti­dos ver­des está orien­ta­da a defen­der la natu­ra­le­za y la sus­ten­ta­bi­li­dad del pla­ne­ta y las socie­da­des; por el con­tra­rio, el ver­de mexi­cano pro­po­ne la pena de muer­te, una pro­pues­ta que raya en la into­le­ran­cia, y enun­cia­dos dema­gó­gi­cos como el pago de ser­vi­cios que no son los más tras­cen­den­tes para la pobla­ción, como si lo serían las garan­tías de con­tar con un medio ambien­te habi­ta­ble, lim­pio y con el sus­ten­to de las nece­si­da­des de bien­es­tar de la sociedad.

La izquier­da pri­vi­le­gia el res­pe­to al medio ambien­te sobre cual­quier inte­rés par­ti­cu­lar. Lo más impor­tan­te es pre­ser­var la vida de nues­tro planeta. 

El apo­yo a la cien­cia y al desa­rro­llo tec­no­ló­gi­co sus­ten­ta­ble es vital en nues­tra épo­ca. Cuan­do hay ries­gos de que se ago­ten recur­sos como el agua pota­ble, la ener­gía, la tie­rra para la pro­duc­ción agrí­co­la, los bos­ques, el estu­dio sis­te­má­ti­co y res­pon­sa­ble de la natu­ra­le­za y el desa­rro­llo de téc­ni­cas sus­ten­ta­bles es por demás impor­tan­te. Tene­mos que encon­trar nue­vas for­mas lim­pias de ener­gía, téc­ni­cas alta­men­te res­pe­tuo­sas del ambien­te para pro­du­cir ali­men­tos, nue­vas fuen­tes y téc­ni­cas para garan­ti­zar el agua y así.

De mane­ra que nues­tra pro­pues­ta de indi­ca­do­res para este prin­ci­pio es:

  • Res­pe­to al medio ambiente
  • Explo­ta­ción racio­nal de los recursos
  • Pro­duc­ción cien­tí­fi­ca de ali­men­tos y satis­fac­to­res de bienestar
  • Res­pe­to y pro­tec­ción a los habi­tats de los animales
  • Fomen­to de la cul­tu­ra científica
  • Cui­da­do del agua
  • Estu­dio de nue­vas fuen­tes de ener­gía limpia
  • Cul­tu­ra del reci­cla­je y de los ciclos naturales
  • Fomen­to a la cul­tu­ra de la salud
  • Dere­cho a la salud y a la cali­dad de vida

 

Principio de Vocación y Profesionalismo

Muy impor­tan­te es tam­bién que gobier­nos, indi­vi­duos y orga­ni­za­cio­nes se sus­ten­ten siem­pre en la voca­ción y el pro­fe­sio­na­lis­mo. Es vital que las auto­ri­da­des posean el
per­fil ade­cua­do para ocu­par pues­tos de lide­raz­go, en los cua­les se requie­re visión, sobre todo. De hecho un buen gobierno sea de dere­cha o de izquier­da debie­ra ser muy pro­fe­sio­nal y pri­vi­le­giar el per­fil y cono­ci­mien­to del cam­po de acción sobre los intere­ses par­ti­da­rios o par­ti­cu­la­res. Nom­brar gen­tes sin per­fil debe­ría con­si­de­rar­se como uno de los actos más corrup­tos  que pue­de come­ter un gober­nan­te. Poner a diri­gir una secre­ta­ría de esta­do a per­so­nas que no tie­nen pre­pa­ra­ción ha sido prác­ti­ca de los gobier­nos del país. Evi­den­te­men­te los pla­nes y resul­ta­dos que alcan­zan esas per­so­nas al fren­te de cual­quier tema de gobierno, son por demás nega­ti­vos. Si al fren­te del des­pa­cho del desa­rro­llo social está una per­so­na que no sabe ni que es desa­rro­llo social, obvia­men­te los resul­ta­dos van a ser desas­tro­sos. Es la des­gra­cia por la que ha pasa­do nues­tro país en años recien­tes. El pago que tie­ne que sufrir la socie­dad por estas prác­ti­cas regre­si­vas es inmenso.

Los gober­nan­tes deben tener como meta siem­pre el desa­rro­llo del área bajo su res­pon­sa­bi­li­dad. Karl Marx decía que los filó­so­fos se han limi­ta­do a inter­pre­tar el mun­do de dis­tin­tos modos y que de lo que se tra­ta es de trans­for­mar­lo para el bien de la huma­ni­dad. A los gobier­nos corrup­tos no les ha impor­ta­do nom­brar en posi­cio­nes que exi­gen inclu­so por ley que ejer­zan pro­fe­sio­na­les debi­da­men­te reco­no­ci­dos, a per­so­nas que ni por la ense­ñan­za media han pasa­do. Obvio que esas per­so­nas solo se han dedi­ca­do a errar y delin­quir. Es deli­to ejer­cer una pro­fe­sión sin la licen­cia pro­fe­sio­nal respectiva.

Así que un gobierno pro­bo debe cum­plir con aspec­tos como:

  • Cero buro­cra­cia
  • Cero corrup­ción
  • Res­pe­to pleno a la ley
  • Nom­bra­mien­to de per­so­nas con el mejor per­fil para el puesto
  • Efi­cien­cia y efi­ca­cia en el ejercicio
  • Pro­bi­dad
  • Cero ten­den­cia electorera
  • Equi­dad de género
  • Ren­di­ción de cuentas
  • Trans­pa­ren­cia

 

Principio de Legalidad

Anto­nio Macha­do dijo que bene­vo­len­cia no quie­re decir tole­ran­cia de lo ruin, o con­for­mi­dad con lo inep­to, sino volun­tad de bien. 

La lega­li­dad es patri­mo­nio de la huma­ni­dad. Lo con­tra­rio es la impu­ni­dad, la inep­ti­tud y la ineficiencia.

¿Cuá­les métricas?

  • Cero impu­ni­dad
  • Cas­ti­go a la inep­ti­tud y la ineficiencia
  • Gobierno cen­tra­do en el res­pe­to al ciudadano
  • Segu­ri­dad
  • Pro­tec­ción civil
  • Segu­ri­dad social plena
  • Acce­so a la jus­ti­cia plena
  • Ser­vi­cios públi­cos eficientes
  • Cero dema­go­gia
  • Coor­di­na­ción ópti­ma y apro­ve­cha­mien­to máxi­mo de los recursos

 

PROPUESTA

Con base en la diser­ta­ción ante­rior la pro­pues­ta para el MTS es esta­ble­cer como par­te de un obser­va­to­rio de la acción polí­ti­ca de gobier­nos, par­ti­dos, orga­ni­za­cio­nes e indi­vi­duos para que a tra­vés de un sis­te­ma de valo­ra­ción como el des­cri­to se eva­lúe el cum­pli­mien­to que estas enti­da­des tie­nen con los prin­ci­pios de la izquierda.

El sis­te­ma no debe per­der de vis­ta la esen­cia de la izquier­da, los prin­ci­pios fun­da­men­ta­les y la razón de ser de la mis­ma. La izquier­da nació luchan­do con­tra la injus­ti­cia, con­tra la con­cen­tra­ción de pode­res en unos cuan­tos que se decían desig­na­dos por Dios; nació luchan­do por el esta­ble­ci­mien­to de los dere­chos huma­nos, por los dere­chos de todo ser humano para vivir libre y con el mayor bien­es­tar; para vivir con dignidad.

La izquier­da no pue­de tole­rar la inep­ti­tud, la corrup­ción, el nepo­tis­mo o el com­pa­draz­go. Ser de izquier­da se opo­ne al apo­yo a los gobier­nos tota­li­ta­rios y represivos.

La izquier­da lucha por pre­ser­var el medio ambien­te, por pre­ser­var la vida y la belle­za de nues­tro planeta.

Oja­la que la
comu­ni­dad del MTS ten­ga los arres­tos y la ins­pi­ra­ción para que con sus pro­pues­tas, la izquier­da y nues­tro Méxi­co se recu­pe­ren de las tre­men­das cri­sis en que se encuen­tran inmer­sas. Oja­la que la ins­pi­ra­ción nos lle­ve a supe­rar los sen­ti­mien­tos de mez­quin­dad y egoís­mo para cons­truir la socie­dad del afecto.

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