Sí se olvida

Un mucha­cho hizo las pre­sen­ta­cio­nes. Otro, de la UNAM, dijo “El Movi­mien­to va a seguir a pesar de todo”; Otro del IPN: “…se ha des­per­ta­do la con­cien­cia cívi­ca y se ha poli­ti­za­do a la fami­lia mexi­ca­na”; Una mucha­cha, que impre­sio­nó por su extre­ma juven­tud, habló de las bri­ga­das. Los ora­do­res ata­ca­ron a los polí­ti­cos, a algu­nos perió­di­cos, pro­pu­sie­ron un boi­cot con­tra El Sol. Des­de el ter­cer piso se anun­ció la lle­ga­da de un gru­po de tra­ba­ja­do­res, los cua­les fue­ron reci­bi­dos con aplau­sos, con una man­ta en la que se leía: “Los ferro­ca­rri­le­ros apo­ya­mos el Movi­mien­to y des­co­no­ce­mos las plá­ti­cas Rome­ro Flo­res- GDO”.

Habló el estu­dian­te López Osu­na (Flo­ren­cio). Lue­go, cuan­do otro estu­dian­te de ape­lli­do Vega (David), anun­cia­ba que la mar­cha pro­gra­ma­da hacia el Cas­co de San­to Tomás, no se iba a lle­var al cabo, en vis­ta del des­plie­gue de fuer­zas públi­cas y de la posi­ble repre­sión, sur­gie­ron en el cie­lo las luces de ben­ga­la. Enton­ces se oye­ron los pri­me­ros dis­pa­ros. La gen­te se alar­mó. A pesar de que los líde­res del CNH, des­de el ter­cer piso del edi­fi­cio Chihuahua — en par­ti­cu­lar Eduar­do Valle, El Búho, ter­cer ora­dor pro­gra­ma­do, que ya no habló — gri­ta­ban por mag­na­voz: “No corran com­pa­ñe­ros, no corran,…no se vayan…calma,…es una pro­vo­ca­ción,…”, la des­ban­da­da fue gene­ral. Huían des­pa­vo­ri­dos, muchos caían en las rui­nas pre­his­pá­ni­cas, fren­te a la igle­sia de San­tia­go Tla­tre­lol­co. Se oía el fue­go cerra­do. La Pla­za de las Tres Cul­tu­ras, se con­vir­tió en un infierno.

Los dis­pa­ros sur­gían por todos lados, las ráfa­gas zum­ba­ban por todas par­tes, lo mis­mo de lo alto de un edi­fi­cio de la Uni­dad Habi­ta­cio­nal que de la calle, don­de las fuer­zas mili­ta­res en (unos 300) tan­ques lige­ros, yips y vehícu­los blin­da­dos, lan­za­ban ráfa­gas de ame­tra­lla­do­ra casi inin­te­rrum­pi­da­men­te. Repe­lían, dije­ron, el fue­go de fran­co­ti­ra­do­res apos­ta­dos en las azo­teas de los edi­fi­cios. El mis­mo Gene­ral José Her­nán­dez Tole­do, uno de los Jefes del ope­ra­ti­vo, fue heri­do en el pecho. Se cal­cu­la que par­ti­ci­pa­ron unos 5 mil efec­ti­vos, entre sol­da­dos y poli­cías de civil. Tenían como con­tra­se­ña un pañue­lo envuel­to en la mano dere­cha. El fue­go inten­so duró 29, 30 minu­tos ó más. Lue­go dis­mi­nu­yó. A la media noche aún se oían espo­rá­di­cos balazos.

Hubo heri­dos, en cali­dad de dete­ni­dos (400 se lle­gó a decir) en la Cruz Roja, en la Cruz Ver­de, en el Hos­pi­tal Cen­tral mili­tar, en el Cam­po Mili­tar núme­ro Uno. Tam­bién hubo muer­tos. Y dos mil dete­ni­dos, aun­que al final solo que­da­ron 165, pur­gan­do  “deli­tos”. Cua­tro días des­pués, un mani­fies­to fir­ma­do por el CNH afir­ma­ba que “…el sal­do de la masa­cre es que han muer­to cer­ca de 100 per­so­nas, los heri­dos cuen­tan por miles”. Aun­que el mis­mo día por la tar­de, el mis­mo CNH afir­mó que “las fuer­zas repre­si­vas cau­sa­ron la muer­te a 150 civi­les y 40 mili­ta­res”. The Guar­dian, dia­rio inglés, dio otro dato: “hubo pro­ba­ble­men­te 325 muer­tos”. Ese mis­mo dato apa­re­ce en Pos­da­ta, poe­ma de Octa­vio Paz. Y en una can­ción del Chi­leno Víc­tor Jara: “…para que nun­ca se olvi­den las glo­rio­sas Olim­pia­das, man­dó matar el gobierno 400 camaradas…”. 

En Méxi­co no se logró pre­ci­sar el núme­ro real de muer­tos. Has­ta la fecha. Entre datos ofi­cia­les y repor­tes perio­dís­ti­cos, el núme­ro osci­la entre 20 y 28. Y en la Pla­za de las Tres Cul­tu­ras, en Tla­te­lol­co, hay una pla­ca con los nom­bres de los caí­dos el 2 de octu­bre; son 27 personas.

De cual­quier for­ma, no solo ese día, el 2 de octu­bre de 1968, sino todo el Movi­mien­to, sem­bró semi­llas liber­ta­rias, demo­crá­ti­cas, cuyos fru­tos en gran medi­da, hoy los mexi­ca­nos, dis­fru­ta­mos. Esto decía (y recor­da­ba) yo, al públi­co asis­ten­te a la Mesa Redon­da titu­la­da “El Movi­mien­to Estu­dian­til de 1968, Ante­ce­den­tes y Con­se­cuen­cias”, lle­va­da al cabo el pasa­do 27 de sep­tiem­bre en el Museo Casa de las Cul­tu­ras, Pasión por Izta­pa­la­pa. Ahí tuve el honor de acom­pa­ñar a dos diri­gen­tes his­tó­ri­cos de dicho Movi­mien­to, y hoy dos de mis gran­des cua­tes, Luís Tomás Cer­van­tes Cabe­za de Vaca y Sal­va­dor Ruíz Villegas.

Sir­va lo dicho, estimados
cua­tro o cin­co lec­to­res, para recor­dar algo de lo que no debe­mos olvi­dar, ya que como están las cosas — con todo y las mar­chas ritua­les que cada año ocu­rren — en una de esas el 2 de Octu­bre sí se olvi­da. ¿O no?

(*) El tex­to ante­rior es un resu­men, de un rela­to de “E.P.”, que apa­re­ce en el libro La Noche de Tlal­te­lol­co, de Ele­na Ponia­tows­ka, pp., 166 a 170. Edi­to­rial Era, 3ª reim­pre­sión, 2000.

Noti­tas.- Una.- Que, aun­que fal­ta el Vo. bo., de la Cáma­ra de Sena­do­res, la de Dipu­tados apro­bó lo que se dio en lla­mar la Refor­ma Labo­ral (la pri­me­ra en 42 años), con un sal­do defi­ci­ta­rio: la liber­tad y la demo­cra­cia sin­di­ca­les y el Sala­rio Míni­mo Gene­ral SUFI­CIEN­TE, siguen sin nacer en Méxi­co; el cha­rris­mo y la opa­ci­dad de los gran­des sin­di­ca­tos, siguen igual de cam­pan­tes. Por su par­te, quie­nes se dicen defen­so­res de los tra­ba­ja­do­res, las izquier­das, no solo vota­ron en con­tra de la dero­ga­ción de la cláu­su­la de exclu­sión y algu­nos otros cam­bios bené­fi­cos, sino se les olvi­dó que los deba­tes se ganan con ideas, argu­men­tos y pro­pues­tas, no con insul­tos, des­ca­li­fi­ca­cio­nes y tomas de tri­bu­na. Y, de paso, ini­cian así, ¡otra vez!, la dila­pi­da­ción de su capi­tal polí­ti­co elec­to­ral gana­do el 1 de julio. Dos.- Que el perió­di­co Ima­gen de Vera­cruz y su Sitio Ima­gen del Gol­fo, me die­ron hos­pe­da­je como arti­cu­lis­ta duran­te diez meses. Ya no. Se cerró un ciclo. Y yo, como dios man­da, les doy las gra­cias. Tres.- Que el mar­tes 9 de octu­bre, a las 19 horas, el Maes­tro Jor­ge A. Villa­mil Rivas, impar­te la Con­fe­ren­cia “El Fenó­meno Reli­gio­so”. Esta­mos invi­ta­dos. El domi­ci­lio del even­to es calle Con­cep­ción Béis­te­gui 107, colo­nia del Valle, en Méxi­co DF. Orga­ni­za: “Por el Cam­bio con Dig­ni­dad AC”. Cua­tro.- Que, por octa­va oca­sión, vuel­ve a Méxi­co, el Si Fu Shi Yan Ming, “Hijo Pró­di­go del Tem­plo Shao­lín”, según la Revis­ta Time, ó  “el Núme­ro Uno del Arte Mar­cial” según Peo­ple and Arts, Natio­nal Geo­graphic y Dis­co­very Chan­nel, ó “El Núme­ro Uno de los Super­hu­ma­nos”, de Stan Lee en His­tory Chan­nel, ó “El Mon­je del Kung Fu”, la “Joya Cul­tu­ral de Chi­na”, el Ex Jefe de entre­na­do­res de los Legen­da­rios Mon­jes del Tem­plo Shao­lín,  de Chi­na, a diri­gir otro Reti­ro de Artes Mar­cia­les Chi­nas (Kung Fu, Tai Chi, Chi Kung). Es del 18 al 21 de octu­bre. Que están todos invi­ta­dos. Y como es mi maes­tro, pues ahí esta­ré. ¿Van? Solo recuer­den, mis esti­ma­dos (as), que tal Reti­ro equi­va­le a correr cua­tro mara­to­nes en cua­tro días. Cin­co.- Que se murió a los 95, Eric Hobs­bawm, gran his­to­ria­dor y filó­so­fo, que con sus 4 tomos “La Era de…”, se dedi­có a expli­car­nos el mun­do de los siglos XIX y XX. Seis.- Que uste­des a quién le van en Vene­zue­la (7 de octu­bre), ¿a Chá­vez o a Capri­les? Yo mejor no apuesto.

Email: hernandez-jimenez2012@hotmail.com

Méxi­co D. F. a 1 de octu­bre de 2012.

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