Al carnal Marcelo

     El caso es que poco tiem­po des­pués, sin avi­so de por medio, el PRD en el DF, entre­gó la Meda­lla al Méri­to Heber­to Cas­ti­llo. El GDF, igual sin avi­so alguno, entre­gó “Los Pre­mios anua­les Heber­to Cas­ti­llo” a dife­ren­tes per­so­na­li­da­des. ¿El PRD y el GDF se “fusi­la­ron” nues­tras ideas? Tal vez. Eso es lo de menos. Lo que impor­ta es que las cosas se hagan. Pero ¿y la escul­tu­ra? Por eso ya ni recla­mo por eso.

     Pero por lo que si pro­ce­de el recla­mo (creo acom­pa­ña­do de algu­nos millo­nes de ciu­da­da­nos capi­ta­li­nos), es por el tira­de­ro que tie­ne don MEC en la capi­tal de la Repú­bli­ca. Me ima­gino que al car­nal le han de zum­bar los oídos todo el día y todos los días actual­men­te, debi­do a que a cada paso que uno da, por la gran urbe, se acuer­da uno de él. Y es que por nin­gún lado se pue­de pasar. Hay “cue­llos de bote­lla” por aquí, “cue­llos de bote­lla” por allá, “cue­llos de bote­lla” más allá. Todo debi­do, más bien agra­va­do, a que exis­ten gran­des ave­ni­das cerra­das al trá­fi­co vehicular.

     Y es que don MEC se aven­tó la pun­ta­da de rea­li­zar obras – 350, según dice — que debie­ron hacer­se hace diez años (y que sus ante­ce­so­res quién sabe por que no rea­li­za­ron) y todas de un jalón. Si a eso se agre­ga las obras de las Dele­ga­cio­nes, pues resul­ta que por todas par­tes vemos maqui­na­ria pesa­da, mon­ta­ñas de tie­rra suel­ta, tra­ba­ja­do­res cerran­do el paso por don­de se les anto­ja, mate­rial de cons­truc­ción de todo tipo, gigan­tes­cas nubes de pol­vo, áreas ver­des sepul­ta­das por cas­ca­jo y cemen­to y un trá­fi­co vehi­cu­lar o infer­nal, que a duras penas avan­za como a diez kiló­me­tros por hora, situa­ción que, a su vez, agra­va de paso la con­ta­mi­na­ción ambiental.

     Lo peor va a suce­der cuan­do se lle­guen a inau­gu­rar las tales obras, den­tro de uno, dos o tres años, y …¡ya no sean sufi­cien­tes, para agi­li­zar el trá­fi­co!. Por­que la can­ti­dad de vehícu­los sigue cre­cien­do cada día. Des­de hace déca­das, su majes­tad, el auto­mó­vil, hace de las suyas en la Ciu­dad de Méxi­co con el apo­yo de nues­tras autoridades.

     La per­la más recien­te, se dio des­de la Secre­ta­ria del Medio ambien­te del GDF.  Para com­ba­tir la con­ta­mi­na­ción que pro­vo­can los vehícu­los auto­mo­to­res – eso dicen — esa depen­den­cia aca­ba de estre­nar ¡cien vehícu­los mas!, unas camio­ne­ti­tas mar­ca Renault. Pare­ce que esa mar­ca fran­ce­sa es la de la era Ebrard pues en la era pasa­da pre­do­mi­nó el Suru, de pre­fe­ren­cia color blan­co ¿se acuer­dan mis esti­ma­dos cua­tro o cin­co lectores?

     Así que ¿cuán­do vas a levan­tar tu tira­de­ro licen­cia­do Ebrard?  Por­que si no lo haces pron­to, no solo no vas a ser can­di­da­to a la Pre­si­den­cia para el 2012, sino que ni siquie­ra podrás echar­le la mano a tu com­pe­ti­dor mas fuer­te, a don Peje. Y no es lo mis­mo no dar res­pues­ta for­mal a un ciu­da­dano de a pie, como es mi caso, por aque­llo de no haber dado res­pues­ta a nues­tra peti­ción de cons­truir una escul­tu­ra en honor a Heber­to Cas­ti­llo, que no dar res­pues­ta a millo­nes de capi­ta­li­nos que están har­tos del tira­de­ro en toda la ciudad.

     (Y un comer­cial o recor­da­to­rio a mis esti­ma­dos: nos vemos el mar­tes 14 de abril, a las 19 horas, para la con­fe­ren­cia “El Futu­ro de la Izquier­da”, con el Dr. Luis Villo­ro Toran­zo. La cita es en Con­cep­ción Beis­te­gui 107, colo­nia del Valle, Méxi­co D.F)

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