Alianzas oscuras y lucha electoral

A par­tir del acuer­do de alian­zas elec­to­ra­les entre el PAN y los par­ti­dos que con­for­man el DIA inte­gra­dos por el PRD, PT y Con­ver­gen­cia, se ha gene­ra­do una fuer­te dis­cu­sión entre diver­sos sec­to­res polí­ti­cos, socia­les entre inte­lec­tua­les, aca­dé­mi­cos y periodistas.

Algu­nas de las empre­sas encues­ta­do­ras han infor­ma­do que cuan­do se ha con­sul­ta­do con carác­ter nacio­nal, la mayo­ría de las per­so­nas des­aprue­ba las alian­zas, aun­que cuan­do los encues­ta­dos per­te­ne­cen a las enti­da­des don­de se rea­li­za­rán elec­cio­nes, como es el caso de Oaxa­ca e Hidal­go, el resul­ta­do se invier­te y hay una mayo­ría a favor de las mismas

Las alian­zas por si solas no garan­ti­zan el resul­ta­do anti­ci­pa­do, a ellas se suma el valor agre­ga­do que pro­por­cio­nan los can­di­da­tos y las cam­pa­ñas en si mismas.

Pero ade­más el triun­fo de los alian­cis­tas no garan­ti­za nin­gún cam­bio de fon­do en las enti­da­des don­de en el pasa­do, se ha derro­ta­do al PRI. Es más, aun­que la opo­si­ción vaya sola enar­bo­lan­do sus prin­ci­pios y pro­gra­mas sean de dere­cha o de izquier­da, poco se han dife­ren­cia­do unos de otros en el ejer­ci­cio del poder.

Por ello las elec­cio­nes que en este año se rea­li­za­rán en las dis­tin­tas enti­da­des fede­ra­ti­vas, debe­mos ana­li­zar­las en el con­tex­to de la elec­ción pre­si­den­cial a cele­brar­se en el 2012 .

Ape­nas hace unos meses y por  los resul­ta­do de las elec­cio­nes loca­les y fede­ra­les de 2006 a 2009, el PRI venía ganan­do de todas, todas y en la opi­nión públi­ca nacio­nal se man­te­nía la impre­sión del inmi­nen­te regre­so de ese par­ti­do a la pre­si­den­cia de la república.

En muchos sec­to­res ya se le daba a Peña Nie­to tra­to de jefe de esta­do y den­tro de ese par­ti­do nadie duda­ba que sería ungi­do como can­di­da­to pre­si­den­cial, con el bene­plá­ci­to de TELE­VI­SA, los empre­sa­rios y la cla­se polí­ti­ca tra­di­cio­nal, apa­re­cía inven­ci­ble por el nivel de popu­la­ri­dad que le daban las casas encuestadoras.

Las alian­zas se gene­ran cuan­do las fuer­zas que se unen care­cen  de posi­bi­li­dad, para por sí solas derro­tar a un contrincante.

Esta alian­za entre el  PANDIA, han saca­do a relu­cir como el PAN y el PRI acor­da­ron inter­cam­biar el incre­men­to de impues­tos, afec­tan­do a millo­nes de mexi­ca­nos, por evi­tar alian­zas en el país y en el esta­do de Méxi­co, favo­re­cien­do a Peña Nieto.

Pero ade­más se hicie­ron evi­den­tes las dife­ren­cias inter­nas en  el PRI en don­de el blo­que de Man­lio Fabio Bel­tro­nes, con­de­nó el acuer­do, y dejó que Bea­triz Pare­des y Peña Nie­to asu­mie­ran su res­pon­sa­bi­li­dad y el cos­to de nego­cia­cio­nes semejantes.

Es evi­den­te que el pac­to entre el PRI y el PAN se rom­pió y que las  alian­zas han modi­fi­ca­do el pano­ra­ma polí­ti­co nacio­nal, y que según sean los resul­ta­dos de las mis­mas, inci­di­rán en la  con­tien­da presidencial.

Ello no impli­ca que tan­to el PRI como el PAN con­ti­nua­rán coin­ci­dien­do en el sos­te­ni­mien­to del actual sis­te­ma eco­nó­mi­co, polí­ti­co y social y vota­rán jun­tos en muchos de los temas cen­tra­les tan­to en el Sena­do como en la Cáma­ra de Diputados.

Tam­po­co es una garan­tía de que PRI será de ante­mano derro­ta­do para la elec­ción de 2012 o que se abri­rá el camino para el triun­fo de un can­di­da­to de la izquierda.

Fal­ta toda­vía tiem­po en el que segu­ra­men­te vere­mos cómo las éli­tes polí­ti­cas se dispu­tan el con­trol del país y hacen evi­den­tes nue­vas con­tra­dic­cio­nes y alianzas

Por ello la orga­ni­za­ción de los mexi­ca­nos es fun­da­men­tal, para que des­de aba­jo y por medio de sus diver­sas for­mas de orga­ni­za­ción y lucha, se empu­je a una trans­for­ma­ción de fon­do  que per­mi­ta ter­mi­nar con la pobre­za y lograr una ver­da­de­ra demo­cra­cia y dis­tri­bu­ción de la riqueza.

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