Carta abierta por el asesinato de Juan Sicilia en Cuernavaca

Adria­na Mata­lon­ga de la lis­ta de dis­cu­sión com­par­te la siguien­te car­ta. Por favor, envíen sus res­pues­tas al siguien­te correo edhurt@prodigy.net.mx. Gra­cias.

A quien corresponda:

El ase­si­na­to en Cuer­na­va­ca de sie­te civi­les, entre ellos el hijo del escri­tor y perio­dis­ta Javier Sici­lia, rei­vin­di­ca­do por el cár­tel del Gol­fo en una nota halla­da en el lugar de los hechos, es una expre­sión más de la inope­ran­te estra­te­gia dise­ña­da por el gobierno de Méxi­co para com­ba­tir el nar­co­trá­fi­co, así como del con­se­cuen­te fra­ca­so de una gue­rra cuya ver­da­de­ra natu­ra­le­za se quie­re ocul­tar a tra­vés de diver­sas manio­bras, como la de bau­ti­zar­la con eufe­mis­mos des­ti­na­dos a velar la reali­dad: lucha, com­ba­te, ofen­si­va y varios más. Como se ha vuel­to cos­tum­bre, de inme­dia­to se ha inten­ta­do iden­ti­fi­car a las per­so­nas ase­si­na­das como miem­bros de algún gru­po de delin­cuen­tes. Dado que hace ape­nas un par de días nume­ro­sos medios del país, pre­si­di­dos por Tele­vi­sa en un acto que se mon­tó y trans­mi­tió como uno más de sus pro­gra­mas de entre­te­ni­mien­to, fir­ma­ron un con­ve­nio entre cuyos acuer­dos está el de no refe­rir “deta­lles” que repre­sen­ten algún tipo de publi­ci­dad que le haga el jue­go al cri­men orga­ni­za­do, es pro­ba­ble que estos hechos no se divul­guen, o que al hacer­lo se escon­dan los datos que dela­tan lo que en últi­ma ins­tan­cia cons­ti­tu­yen: un acto de terro­ris­mo ende­re­za­do con­tra la pobla­ción civil. Esta pala­bra, terro­ris­mo, asus­ta al gobierno fede­ral, que ha deci­di­do vetar­la a toda cos­ta. A la luz del ante­di­cho pac­to, es muy posi­ble que perio­dis­tas y locu­to­res opten por sumar­se al veto a nom­bre de una supues­ta defen­sa del bien común. Esta es una medi­da que colin­da con la auto­cen­su­ra y que no bene­fi­cia al ciu­da­dano de a pie, cuyas posi­bi­li­da­des de defen­der­se y tomar pre­vi­sio­nes depen­den del cabal cono­ci­mien­to de las for­mas de ope­rar de los cri­mi­na­les, así como de las con­se­cuen­cias de una tác­ti­ca de gue­rra dise­ña­da sobre las rodi­llas y por lo tan­to inefi­cien­te. Hoy más que nun­ca es pre­ci­so que los ciu­da­da­nos de todo el país nos una­mos a dis­tin­tos nive­les (gre­mia­les, labo­ra­les, veci­na­les, ete­cé­te­ra) para denun­ciar hechos como el que aquí se men­cio­na, pero tam­bién para exi­gir que se les de la difu­sión que mere­cen y que sean aten­di­dos, por par­te de las ins­ti­tu­cio­nes res­pon­sa­bles, como lo que son: actos de vio­len­cia que las dis­tin­tas orga­ni­za­cio­nes del nar­co­trá­fi­co empie­zan a come­ter en con­tra de la socie­dad civil. Quie­nes fir­ma­mos esta car­ta, miem­bros de la comu­ni­dad inte­lec­tual y artís­ti­ca del país, deman­da­mos la inves­ti­ga­ción y el escla­re­ci­mien­to de los acon­te­ci­mien­tos que aquí se mencionan.

Ali­cia Gar­cía Ber­gua,
Bere­ni­ce Man­ja­rrez Veri­cat,
Eduar­do Herre­ra,
Lilia­ne Hoth,
Miguel Valen­cia,
Adria­na Mata­lon­ga,
Mari­sol Fer­nán­dez Alon­so, Ilus­tra­do­ra, tepoztlán, More­los
Ricar­do Ocam­po
Mar­co Eduar­do Murueta

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