Cómo empezar una revolución

Una his­to­ria sobre el poder de la gen­te para cam­biar el mun­do y sobre un hom­bre que duran­te más de 50 años ha ayu­da­do a los pue­blos a derro­car a sus dic­ta­do­res. Su nom­bre es Gene Sharp y aun­que él sea un des­co­no­ci­do en muchos luga­res del mun­do, sus 198 méto­dos para hacer una revo­lu­ción han encen­di­do la mecha en varios rin­co­nes del planeta.

El poder de la resistencia no violenta

Des­de muy joven, su for­ma­ción le lle­vó a que­rer trans­for­mar el mun­do en un lugar mejor y a dejar­lo en mejo­res con­di­cio­nes que cuan­do lo encon­tró. Tenía muy cla­ro que la mejor mane­ra de luchar con­tra los regí­me­nes auto­ri­ta­rios era hacer­lo a tra­vés de la resis­ten­cia no vio­len­ta. Su sen­ci­llo manual “De la dic­ta­du­ra a la demo­cra­cia”, tra­du­ci­do a 30 idio­mas, ha tras­pa­sa­do fron­te­ras clan­des­ti­na­men­te. Las últi­mas tec­no­lo­gías lo han exten­di­do como la pól­vo­ra y su idea de que exis­te una pode­ro­sa alter­na­ti­va al con­flic­to vio­len­to ha pren­di­do en revo­lu­cio­nes como la ser­bia, la ucra­nia­na, la ira­ní o las más actua­les de la “pri­ma­ve­ra árabe”.

Armas económicas, psicológicas y sociales contra la opresión

Como empe­zar una revo­lu­ción” ilus­tra con tes­ti­mo­nios y archi­vo, algu­nas de las for­mas de rebe­lión como el boi­cot eco­nó­mi­co, la des­obe­dien­cia civil o las pro­tes­tas, apli­ca­das en dife­ren­tes con­tex­tos polí­ti­cos. Los acti­vis­tas de las revo­lu­cio­nes ser­bia, ucra­nia­na o la egip­cia nos cuen­tan cómo siguie­ron los méto­dos de Gene Sharp y derro­ca­ron a sus tira­nos. Com­ba­tie­ron con armas eco­nó­mi­cas, psi­co­ló­gi­cas y socia­les, la lucha más pode­ro­sa con­tra la opre­sión, la injus­ti­cia y la violencia.

Protagonismo recuperado gracias a internet

Las teo­rías de este eru­di­to ame­ri­cano de 83 años con­ti­núan trans­mi­tién­do­se masi­va­men­te en la actua­li­dad a tra­vés de inter­net. Des­de Bir­ma­nia a Túnez, los logros han sido incues­tio­na­bles y gobier­nos como el de Vene­zue­la o Irán le han acu­sa­do de tra­ba­jar para la CIA, en favor de la polí­ti­ca expan­sio­nis­ta de Esta­dos Unidos.

Los actua­les líde­res de las revo­lu­cio­nes ára­bes, que en este momen­to se están lle­van­do a cabo, cuen­tan cómo las teo­rías de Sharp calan en el pue­blo y pro­vo­can, que la gen­te opri­mi­da pue­da alcan­zar la liber­tad de for­ma autosuficiente.

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