Del levantamiento armado del EZLN, al cese al fuego

Más de mil indí­ge­nas del Ejer­ci­to Zapa­tis­ta de Libe­ra­ción Nacio­nal toman por asal­to la ciu­dad de San Cris­tó­bal de las Casas; al mis­mo tiem­po se pose­sio­nan de las cabe­ce­ras muni­ci­pa­les de Oco­sin­go, Alta­mi­rano y las Margaritas.

Primero de enero

En San Cris­tó­bal de las Casas los zapa­tis­tas des­tru­yen archi­vos de los juz­ga­dos, de la pro­cu­ra­du­ría del esta­do, saquean far­ma­cias, la dele­ga­ción del ISSS­TE y los ban­cos de la ciu­dad. Se dan enfren­ta­mien­tos con la poli­cía muni­ci­pal, de segu­ri­dad públi­ca y la judi­cial del esta­do; los que son derro­ta­dos, toma­dos pri­sio­ne­ros y des­po­ja­dos de sus armas.

Se ini­cian los ata­ques al cuar­tel gene­ral de la XXXI zona mili­tar. Los zapa­tis­tas toman el cuar­tel y se apo­de­ran del arma­men­to, la zona mili­tar esta­ba infil­tra­da por zapa­tis­tas que meses atrás se habían dado de alta en él ejer­ci­to; y la mayo­ría de los demás sol­da­dos, fes­te­ja­ba con sus fami­lias, fue­ra de la zona la lle­ga­da del año nuevo.

En Oco­sin­go ocu­pan el Pala­cio Muni­ci­pal, eje­cu­tan al jefe de la poli­cía judi­cial, saquean la sucur­sal de Bana­mex, alma­ce­nes comer­cia­les, incen­dian ofi­ci­nas guber­na­men­ta­les, vehícu­los ofi­cia­les y toman la radio­di­fu­so­ra local para dar a cono­cer su proclama.

En Alta­mi­rano y las Mar­ga­ri­tas con­quis­tan los edi­fi­cios muni­ci­pa­les y se enfren­tan con la policía.

En las pla­zas dan a cono­cer la Pri­me­ra Decla­ra­ción de la Sel­va Lacan­do­na en la que pre­sen­tan la jus­ti­fi­ca­ción his­tó­ri­cas de la rebe­lión y los obje­ti­vos de su lucha entre los que exi­gen tra­ba­jo, tie­rra, techo, ali­men­ta­ción, salud, edu­ca­ción, inde­pen­den­cia, liber­tad, jus­ti­cia y paz.

En esta pri­me­ra decla­ra­ción orde­nan a sus tro­pas “avan­zar hacia la capi­tal del país ven­cien­do al ejér­ci­to fede­ral mexi­cano, pro­te­gien­do en su avan­ce libe­ra­dor a la pobla­ción civil”

2 de enero

Los zapa­tis­tas aban­do­nan San Cris­tó­bal de las Casas.En la reti­ra­da ata­can nue­va­men­te el cuar­tel mili­tar de Ran­cho Nue­vo; se apo­de­ran del Cen­tro de Readap­ta­ción Social (CERE­SO) núme­ro 5 y libe­ran a 178 presos.

En Oxchuc 300 insur­gen­tes des­tru­yen los loca­les de la Pre­si­den­cia Muni­ci­pal, del PRI y de la CNC, tam­bién con­tro­lan el muni­ci­pio de Huixtán.

El ejér­ci­to fede­ral repe­le el ata­que al cuar­tel mili­tar, ata­ca Oco­sin­go con tro­pas pro­ce­den­tes de Tabas­co y Campeche.

Heli­cóp­te­ros arti­lla­dos ame­tra­llan a com­ba­tien­tes, ata­can un micro­bús en el que mue­ren 14 mili­cia­nos. Tres avio­nes lan­zan bom­bas en los alre­de­do­res de San Cris­tó­bal y en la zona del chi­ve­rio bom­bar­dean con morteros.

3 de enero

Los zapa­tis­tas secues­tran al exgo­ber­na­dor Absa­lón Cas­te­lla­nos en su rancho.

Duran­te el día y la noche con­ti­núan ata­ques inte­mi­ten­tes al cuar­tel de la XXXI zona mili­tar. Fren­te a dicho cuar­tel es ame­tra­lla­da una cara­va­na de vehícu­los, don­de resul­ta heri­do el corres­pon­sal de pren­sa Ismael Romero.

4 de enero

Per­sis­ten los ata­ques al cuar­tel de Ran­cho Nuevo.

El Ejér­ci­to fede­ral rea­li­za bom­bar­deos en diver­sas regiones.En el Corra­li­to el ata­que dura 45 minu­tos, fren­te a la zona mili­tar es acri­bi­lla­da una com­bi murien­do todos sus ocu­pan­tes. En San Cris­tó­bal son lle­va­dos al cam­po de béis­bol 30 cadá­ve­res que son tras­la­da­dos en heli­cóp­te­ros con rum­bo desconocido.

En Oco­sin­go con­ti­núan los enfren­ta­mien­tos, se infor­ma que se com­ba­te casa por casa. El ejér­ci­to fede­ral cuen­ta con el apo­yo de heli­cóp­te­ros que ata­can con ráfa­gas de ametralladora.En la dispu­ta por el cen­tro de la pobla­ción falle­cen dece­nas de insurrectos

En Oco­sin­go el ejér­ci­to fede­ral toma el con­trol de las calles. Apa­re­cen los cadá­ve­res de 45 gue­rri­lle­ros; se cie­rran los acce­sos a la ciudad.

5 de enero

De acuer­do con un bole­tín de la SDN, una com­pa­ñía de fusi­le­ros es embos­ca­da en las mon­ta­ñas y es daña­do un auto­gi­ro de la fuer­za aérea, varios heli­cóp­te­ros entran en acción para apo­yar a una com­pa­ñía de 90 sol­da­dos que son ata­ca­dos por los zapatistas.

Avio­nes de la fuer­za aérea dis­pa­ran 14 pro­yec­ti­les y rea­li­zan fuer­tes ata­ques de
arti­lle­ría sobre la zona del cerro de Tzontehuitz.

La ofi­ci­na de Comu­ni­ca­ción Social del gobierno fede­ral dio a cono­cer cua­tro con­di­cio­nes para la nego­cia­ción y el cese del enfren­ta­mien­to. El cese de agre­sio­nes a los pue­blos y per­so­nas; entre­ga de armas inclu­yen­do mil 500 kilo­gra­mos de dina­mi­ta; la devo­lu­ción de rehe­nes secues­tra­dos; y la iden­ti­fi­ca­ción de inter­lo­cu­to­res y diri­gen­tes del gru­po armado.

6 de enero

Son derri­ba­das dos torres de alta ten­sión de 40 mil vol­tios en Urua­pan, Michoa­cán y en Tehua­cán, Puebla.

San Cris­tó­bal se encuen­tra ocu­pa­da por el ejér­ci­to fede­ral, se han colo­ca­do ame­tra­lla­do­ras en todas las calles que lle­gan al par­que central.

Car­los Sali­nas decla­ra que en Chia­pas no hay un alza­mien­to indí­ge­na; atri­bu­ye las accio­nes a “un gru­po vio­len­to, que está en con­tra de la tran­qui­li­dad de las comu­ni­da­des, la paz públi­ca y las ins­ti­tu­cio­nes de gobierno”; cali­fi­ca a los diri­gen­tes de pro­fe­sio­na­les de la vio­len­cia; y ase­gu­ra que en las accio­nes de la gue­rri­lla hay mexi­ca­nos y un gru­po de extran­je­ros que están con­tra México.

7 de enero

Un coche bom­ba explo­ta duran­te la madru­ga­da en el esta­cio­na­mien­to sub­te­rrá­neo de Pla­za Uni­ver­si­dad en la Ciu­dad de México.

8 de enero

Otro coche bom­ba explo­ta fren­te a uno de los acce­sos de Cam­po Mili­tar Núme­ro Uno, cer­ca del vehícu­lo des­tro­za­do son encon­tra­dos dos misiles.

Una car­ga explo­si­va es lan­za­da en una torre de elec­tri­ci­dad en el pobla­do de Tepo­ja­ca Cuahu­titlán Izcalli.

El Pala­cio Fede­ral de Aca­pul­co es ata­ca­do con gra­na­das, el PRO­CUP se atri­bu­ye ese y otros atentados.

El Pre­si­den­te Sali­nas anun­cia la crea­ción de una Comi­sión Espe­cial for­ma­da por Era­clio Zepe­da, Andrés Fábre­gas y Eduar­do Robledo.

El EZLN pro­po­ne como inter­me­dia­rios a Rigo­ber­ta Men­chu, a Julio She­rer y a Samuel Ruiz.

9 de enero

Con­ti­núan com­ba­tes en Ran­cho Nue­vo, en las ori­llas de San Cris­tó­bal y en Oco­sin­go. El EZLN cor­ta el abas­te­ci­mien­to de ener­gía eléc­tri­ca en la región de los altos.

Los mili­ta­res ata­can en Gua­da­lu­pe Tepe­yac, en las Mar­ga­ri­tas, a don­de movi­li­zan 40 tan­ques de guerra.

En Tex­co­co, tres explo­sio­nes dañan una torre de 400 kilo­va­tios, En Gua­te­ma­la una bom­ba esta­lla en el Con­su­la­do Gene­ral de México.

La SEDE­NA seña­la que has­ta el día 9 de enero han muer­to nue­ve ofi­cia­les y sol­da­dos, 29 han resul­ta­do heri­dos y que por par­te de los zapa­tis­tas suman 61 los muer­tos y 107 detenidos.

Por su par­te el EZLN habla de más de mil bajas entre mili­cia­nos y sol­da­dos del ejér­ci­to federal.

10 de enero

Renun­cia de Patro­ci­nio Gon­zá­lez Garri­do como Secre­ta­rio de Gober­na­ción. Desig­na­ción de Manuel Cama­cho como Comi­sio­na­do para la Paz y la Recon­ci­lia­ción de Chiapas.

El EZLN recha­za los tér­mi­nos de la con­cer­ta­ción for­mu­la­da por el gobierno, y pro­po­ne a su vez el reco­no­ci­mien­to de las tro­pas rebel­des como par­te beli­ge­ran­te; el cese al fue­go de ambos ban­dos; el reti­ro de las tro­pas fede­ra­les loca­li­za­das en Chia­pas, el cese de bom­bar­deos en las zonas rura­les y la for­ma­ción de una Comi­sión Nacio­nal de Intermediación.

11 de enero

Manuel Cama­cho seña­la que aun­que no es la posi­ción ofi­cial del gobierno, es un hecho que exis­te el EZLN. Ade­más afir­ma que los obis­pos cató­li­cos de la región chia­pa­ne­ca son un fac­tor de recon­ci­lia­ción, y con­si­de­ra que es fun­da­men­tal que nin­gu­na nación par­ti­ci­pe en el con­flic­to, ni en el pro­ce­so de pacificación.

La SEDE­NA infor­ma que dis­mi­nu­ye­ron nota­ble­men­te los enfren­ta­mien­tos duran­te el día.

12 de enero

El Pre­si­den­te de la Repú­bli­ca decre­tó el cese uni­la­te­ral del fue­go por par­te del Ejér­ci­to fede­ral; seña­lan­do que sólo res­pon­de­rá si es ata­ca­do y reite­ra su ofre­ci­mien­to de per­dón para quie­nes acep­ten la paz y la legalidad.

Por su par­te el EZLN salu­da la deci­sión pre­si­den­cial del cese uni­la­te­ral del fue­go, y a su vez orde­na a sus tro­pas sus­pen­der toda ope­ra­ción ofen­si­va. Sin embar­go, seña­la que de nin­gu­na, mane­ra entre­ga­rán sus armas, ni ren­di­rán sus fuer­zas al gobierno. Ade­más se
des­lin­da de los aten­ta­dos en dis­tin­tas par­tes de la República.

Enero de 2014

Han pasa­do 20 años del levan­ta­mien­to arma­do y la mayo­ría de las cau­sas que le die­ron ori­gen per­ma­ne­cen, tan­to en lo nacio­nal como en lo local. El esta­do de Chia­pas a pesar del incre­men­to de los pre­su­pues­tos y de una fra­ca­sa­da alter­nan­cia, sigue man­te­nien­do los más altos índi­ces de pobre­za en el país, con el 74 por cien­to de pobres, de los casi cin­co millo­nes de habitantes.

La enti­dad se ubi­ca en el pri­mer lugar en anal­fa­be­tis­mo; 87 de los 119 muni­ci­pios son con­si­de­ra­dos de alta y muy alta marginación.

El EZLN en estos años ha deja­do la acción arma­da y desa­rro­lla­do la lucha social y polí­ti­ca en sus terri­to­rios; segu­ra­men­te han mejo­ra­do sus con­di­cio­nes de vida y están for­ta­le­cien­do sus expe­rien­cias auto­ges­ti­vas y autó­no­mas de orga­ni­za­ción eco­nó­mi­ca, en la edu­ca­ción, la salud y nue­vas for­mas de gobierno, han avan­za­do en for­ta­le­cer el gra­do de con­cien­cia de indi­vi­duos y comunidades.

Al mis­mo tiem­po han des­car­ga­do al Esta­do de la res­pon­sa­bi­li­dad de aten­der las nece­si­da­des de las comu­ni­da­des indí­ge­nas zapa­tis­tas y les es impo­si­ble cami­nar hacia afue­ra, con nue­vas reglas den­tro de este sis­te­ma capi­ta­lis­ta. Son en el terri­to­rio nacio­nal una peque­ña frac­ción del terri­to­rio don­de se les per­mi­te prac­ti­car sus pro­pias for­mas de orga­ni­za­ción, inclu­yen­do el ser­vi­cio militar.

Han rea­li­za­do esfuer­zos, pero no han podi­do con­cre­tar sus inten­cio­nes de estruc­tu­ra­ción nacio­nal y no han logra­do exten­der sus prác­ti­cas de auto­no­mía; más bien, se han asi­la­do de las deman­das nacio­na­les y de la defen­sa de la soberanía.

Su meri­to mayor ha sido hacer mirar a Méxi­co hacía los pue­blos indios y con ello for­ta­le­cer nues­tra iden­ti­dad, nacio­na­li­dad y espí­ri­tu comu­ni­ta­rio; la defen­sa del terri­to­rio, de la tie­rra y de la naturaleza.

Han esta­ble­ci­do el tema de la auto­no­mía como pri­mor­dial y plan­tea­do una serie de valo­res de carác­ter éti­co, indis­pen­sa­bles para el queha­cer polí­ti­co como son los que se refie­ren al; para todos, todo para noso­tros nada; o el de man­dar obedeciendo.

Inclu­so han sis­te­ma­ti­za­do su prin­ci­pios para el buen gobierno, en un decá­lo­go que les orien­ta en el sen­ti­do de : obe­de­cer, y no man­dar; repre­sen­tar, no suplan­tar; pro­po­ner, y no impo­ner; ser­vir, no ser­vir­se; bajar, no subir; unir, no divi­dir; cons­truir, no des­truir; reve­lar, no ocul­tar; defen­der, no ven­der; entre­gar la vida, no quitarla.

Para 2014, des­pués de once años sin diá­lo­go; según el Comi­sio­na­do Jai­me Mar­tí­nez Veloz, se espe­ra reto­mar el asun­to de los Acuer­dos de San Andrés y las comu­ni­da­des indí­ge­nas. Afir­ma JMV que el gobierno de la Repú­bli­ca tie­ne inte­rés en el tema. Vere­mos pron­to si es cier­to, y en qué términos.

Lo que es indis­cu­ti­ble es que el EZLN está pre­sen­te 20 años des­pués de su apa­ri­ción públi­ca en la vida nacio­nal y lle­gó para que­dar­se en nues­tra his­to­ria; ha dado y dará mucho de qué hablar, refle­xio­nar y escribir.

 jorgemoscosopedrero@yahoo.com.mx

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *