Discurso AMLO y Alejandro Encinas 25 de Enero

Lle­va­mos más de dos años resis­tien­do y avan­zan­do en nues­tro pro­pó­si­to de trans­for­mar la vida públi­ca de Méxi­co y poco a poco se ha ido reafir­man­do la impor­tan­cia de nues­tra lucha.

Actual­men­te, los que nun­ca deja­ron de creer en nues­tro pro­yec­to, están más con­ven­ci­dos y los que duda­ban, han empe­za­do a des­per­tar, a refle­xio­nar con más dis­po­si­ción de enten­der lo que real­men­te está sucediendo.

Inde­pen­dien­te­men­te de nues­tra ente­re­za y tra­ba­jo coti­diano, mucho ha con­tri­bui­do en la toma de con­cien­cia de los ciu­da­da­nos, la tris­te reali­dad que esta­mos enfren­tan­do la inmen­sa mayo­ría de los mexicanos.

Hoy, se pade­ce por el des­em­pleo, la cares­tía, la pobre­za, la inse­gu­ri­dad y la vio­len­cia pero, sobre todo, exis­te incer­ti­dum­bre y empie­za a mani­fes­tar­se la angus­tia y la frus­tra­ción. Y todo ello en un ambien­te de insen­si­bi­li­dad, de indo­len­cia, inca­pa­ci­dad y cinis­mo de las autoridades.

Por eso, nues­tro movi­mien­to tie­ne que man­te­ner viva la lla­ma de la espe­ran­za. El men­sa­je debe de ser cla­ro y preciso.

Decir a los cua­tro vien­tos que sí pode­mos, con la par­ti­ci­pa­ción de todos, encon­trar sali­das; que sí pode­mos, con solu­cio­nes colec­ti­vas, remon­tar este perio­do deca­den­te; que sí pode­mos devol­ver la con­fian­za y la feli­ci­dad que mere­ce nues­tro pue­blo; que sí pode­mos sal­var a México.

Nues­tro opti­mis­mo, no es recur­so retó­ri­co, ni bue­nos deseos, se sus­ten­ta en la enor­me for­ta­le­za cul­tu­ral de nues­tro pue­blo, en su voca­ción de tra­ba­jo y en su inmen­sa bon­dad. Tam­bién, nues­tro opti­mis­mo se basa en el gran poten­cial de los recur­sos natu­ra­les del país. A pesar de que Méxi­co ha sido saquea­do por siglos, toda­vía tene­mos oro, pla­ta, cobre, petró­leo, gas, agua en abun­dan­cia, bue­nas tie­rras para la pro­duc­ción agro­pe­cua­ria, bos­ques, sel­vas, lito­ra­les, y nues­tro terri­to­rio es uno de los más bellos del mundo.

Ade­más, pode­mos salir ade­lan­te por­que tene­mos un buen diag­nós­ti­co de los males que aque­jan a la nación y le impi­den su pros­pe­ri­dad. Sabe­mos que la cri­sis de Méxi­co se ori­gi­na por dos gran­des pro­ble­mas: la corrup­ción y la des­igual­dad, que al final de cuen­tas se resu­men en uno solo: el mal gobierno.

Tam­bién sabe­mos que los res­pon­sa­bles de la tra­ge­dia nacio­nal, son quie­nes se han apo­de­ra­do del gobierno y de las ins­ti­tu­cio­nes, y han con­ver­ti­do al Esta­do en un comi­té al ser­vi­cio de una mino­ría, sin impor­tar­les el des­tino del país y mucho menos el sufri­mien­to de la mayo­ría de nues­tro pueblo.

En nues­tro país exis­te una repú­bli­ca apa­ren­te, simu­la­da, fal­sa; hay pode­res cons­ti­tu­cio­na­les, pero en los hechos un gru­po ha con­fis­ca­do todos los pode­res. Esta espe­cie de dic­ta­du­ra encu­bier­ta, no sólo ha nuli­fi­ca­do la vida demo­crá­ti­ca, sino que ha cau­sa­do una pro­fun­da des­igual­dad eco­nó­mi­ca y social. Hay pocos que tie­nen mucho y muchos que tie­nen poco.

Es para­dó­ji­co y, a todas luces, inmo­ral, que un puña­do de baro­nes del dine­ro y de la polí­ti­ca se hayan enri­que­ci­do, como nun­ca, de mane­ra impu­ne y des­ca­ra­da, mien­tras el país se ha hun­di­do en uno de los perio­dos más lar­gos de estan­ca­mien­to eco­nó­mi­co en toda su his­to­ria y el pue­blo ha sido con­de­na­do a la sobrevivencia.

Esta gran injus­ti­cia se ha lle­va­do a cabo al ampa­ro del poder públi­co y median­te el des­po­jo de bie­nes de la nación y del pue­blo, con la pro­tec­ción de mono­po­lios, con la uti­li­za­ción fac­cio­sa del pre­su­pues­to y con la corrup­ción en con­tra­tos de obras y ser­vi­cios.
A la par de este gran pilla­je, han veni­do impo­nien­do una polí­ti­ca eco­nó­mi­ca, que lo úni­co que ha oca­sio­na­do es la tre­men­da cri­sis de bien­es­tar y de segu­ri­dad, que hoy ago­bia a
la mayo­ría de los mexi­ca­nos y que ame­na­za con gene­rar más ines­ta­bi­li­dad polí­ti­ca y social.

La cri­sis actual, no olvi­de­mos, se pre­ci­pi­ta lue­go de 26 años sin cre­ci­mien­to eco­nó­mi­co. En este tiem­po, Méxi­co ha sido uno de los paí­ses que menos ha pro­gre­sa­do en el mundo.

Este perio­do se ha carac­te­ri­za­do por el aban­dono al cam­po y el mane­jo irres­pon­sa­ble de nues­tros recur­sos energéticos.

Des­de 1983, se dejó sin apo­yo a los pro­duc­to­res del sec­tor agro­pe­cua­rio y se optó por com­prar los ali­men­tos en el extran­je­ro. Y aho­ra como resul­ta­do hay tie­rras ocio­sas, potre­ros aban­do­na­dos, se ha des­po­bla­do el medio rural y millo­nes de cam­pe­si­nos se han vis­to obli­ga­dos a emigrar.

En cuan­to al sec­tor ener­gé­ti­co, todo se ha cen­tra­do en la sobre­ex­plo­ta­ción de los yaci­mien­tos petro­le­ros para expor­tar mate­ria pri­ma y com­prar afue­ra gaso­li­nas, die­sel y pro­duc­tos petro­quí­mi­cos, todo ello por­que se des­cui­dó deli­be­ra­da­men­te la indus­tria petro­le­ra para privatizarla.

Tan­to por la impor­ta­ción de ali­men­tos como por la com­pra de pro­duc­tos deri­va­dos del petró­leo, el año pasa­do se tuvie­ron que des­ti­nar 75 mil millo­nes de dóla­res, lo que ha lle­va­do a incre­men­tar cada vez más el défi­cit comer­cial. En otras pala­bras, se ha deja­do pasar la opor­tu­ni­dad de apro­ve­char el poten­cial del cam­po y del sec­tor ener­gé­ti­co, que podrían estar sien­do los pila­res del desa­rro­llo del país y las fuen­tes prin­ci­pa­les de cre­ci­mien­to, empleo y bien­es­tar de la población.

En con­tras­te con la des­aten­ción a las acti­vi­da­des pro­duc­ti­vas, se ha regis­tra­do un cre­ci­mien­to des­me­su­ra­do del apa­ra­to buro­crá­ti­co y se ha crea­do una cla­se para­si­ta­ria de altos fun­cio­na­rios públi­cos y polí­ti­cos que gozan de pri­vi­le­gios como no suce­de en otras par­tes del mun­do. Duran­te los dos gobier­nos panis­tas, el gas­to corrien­te aumen­tó en 72 por cien­to y en los dos años del actual gobierno usur­pa­dor, ha cre­ci­do en 400 mil millo­nes de pesos.

A pesar de la cri­sis que está gol­pean­do a la mayo­ría de los mexi­ca­nos, los altos fun­cio­na­rios públi­cos están ganan­do has­ta 600 mil pesos men­sua­les, tie­nen aten­ción médi­ca pri­va­da, fon­do de aho­rro espe­cial y gozan de muchos otros privilegios.

Aho­ra bien, si no ha habi­do cre­ci­mien­to eco­nó­mi­co, si exis­te una pro­fun­da des­igual­dad social y se pade­ce de una dic­ta­du­ra encu­bier­ta, cómo es, enton­ces, que no ha habi­do un esta­lli­do social. La res­pues­ta tie­ne que ver con la noble­za y la voca­ción paci­fis­ta de nues­tro pue­blo, y con el papel de vál­vu­las de esca­pe que han juga­do la eco­no­mía infor­mal y el fenó­meno migratorio.

Esto últi­mo ha sido deter­mi­nan­te. Ima­gi­ne­mos qué hubie­se pasa­do si no salie­ran del país alre­de­dor de 600 mil mexi­ca­nos cada año, a bus­car­se la vida del otro lado de la frontera.

Aún cuan­do no se ha des­bor­da­do el des­con­ten­to, la mani­fes­ta­ción más ine­quí­vo­ca del fra­ca­so de la actual polí­ti­ca eco­nó­mi­ca, es el cre­ci­mien­to tan preo­cu­pan­te de la inse­gu­ri­dad y de la violencia.

El fla­ge­lo de la delin­cuen­cia es pro­duc­to de la fal­ta de cre­ci­mien­to eco­nó­mi­co, de opor­tu­ni­da­des de empleo y de bien­es­tar y, como es obvio, este pro­ble­ma no se va a resol­ver con poli­cías y sol­da­dos, con cár­ce­les, ame­na­zas de mano dura y penas más lar­gas, sino a par­tir de un cam­bio pro­fun­do en todos los orde­nes de la vida públi­ca de México.

Sin embar­go, este cam­bio no ven­drá de la actual cla­se gober­nan­te que sigue empe­ci­na­da en el lucro, en el dis­cur­so de la men­ti­ra y en el des­dén, pen­san­do que con el con­trol de los medios de comu­ni­ca­ción se va a seguir imponiendo.

Por eso todo apun­ta a que la situa­ción va a empeo­rar. La cri­sis de Estados
Uni­dos nos va a afec­tar más de la cuen­ta por la debi­li­dad de nues­tra eco­no­mía. En pocos meses el peso se deva­luó en 40 por cien­to; este año el cre­ci­mien­to esta­rá por deba­jo de cero; ya hay des­pi­dos masi­vos de tra­ba­ja­do­res y el des­em­pleo cre­ce de mane­ra alarmante.

Y ante esta difí­cil cir­cuns­tan­cia, el gobierno usur­pa­dor no tie­ne ni volun­tad, ni capa­ci­dad para enfren­tar este desa­fío. Cal­de­rón, está atra­pa­do en la red de com­pli­ci­da­des y com­po­nen­das que se tejió des­de el frau­de elec­to­ral. Ade­más, es muy inepto.

Pri­me­ro habló de que no nos preo­cu­pá­ra­mos, que si en Esta­dos Uni­dos les daba pul­mo­nía, a noso­tros nada más nos iba a dar gri­pe, y aho­ra que los efec­tos de la cri­sis son inne­ga­bles y obli­ga­do en mucho por nues­tro movi­mien­to, sale a decir que pon­drá en mar­cha un plan anti­cri­sis, cla­ra­men­te insu­fi­cien­te, de medi­das que son un refri­to de pro­pues­tas ante­rio­res que nun­ca ha cumplido.

No fue ni siquie­ra capaz de anun­ciar que redu­ci­ría el gas­to buro­crá­ti­co, que baja­ría los pre­cios de la gaso­li­na y del die­sel, o que qui­ta­ría el Impues­to Empre­sa­rial de Tasa Úni­ca (IETU). Algo que mos­tra­ra un poco de volun­tad del gobierno por com­par­tir el sacri­fi­cio con la sociedad.

Por eso, tene­mos que seguir pre­sio­nan­do al gobierno usur­pa­dor para obli­gar­lo a uti­li­zar todos los ins­tru­men­tos del Esta­do y pro­te­ger al pue­blo. Ten­ga­mos pre­sen­te que si no se hace nada, no sólo habrá más pobre­za, sino tam­bién más inse­gu­ri­dad y violencia.

En el terreno de la acción, nues­tro movi­mien­to debe seguir exi­gien­do el cam­bio en la polí­ti­ca eco­nó­mi­ca. Debe­mos insis­tir, una y otra vez, has­ta lograr que se apo­ye a los pro­duc­to­res del cam­po y se alcan­ce la auto­su­fi­cien­cia ali­men­ta­ria; que se uti­li­ce al sec­tor ener­gé­ti­co como palan­ca de desa­rro­llo nacio­nal, median­te la cons­truc­ción de refi­ne­rías e impul­so a la indus­tria petro­quí­mi­ca para pro­du­cir gaso­li­nas, die­sel, fer­ti­li­zan­tes y otros insu­mos, que se ofrez­can a pre­cios bajos a los con­su­mi­do­res y a las empre­sas, y per­mi­tan gene­rar empleos e impul­sar la indus­tria­li­za­ción del país.

El obje­ti­vo es cre­cer, gene­rar empleos, pro­du­cir aquí lo que con­su­mi­mos, apo­yar a pro­duc­to­res, a peque­ños y a media­nos empre­sa­rios y pro­te­ger el mer­ca­do interno.

Debe­mos seguir deman­dan­do que baje el gas­to corrien­te y se supri­man todas las par­ti­das des­ti­na­das a man­te­ner los pri­vi­le­gios de los altos fun­cio­na­rios públi­cos. Le cues­ta mucho al pue­blo man­te­ner al gobierno. No pue­de haber gobierno rico con pue­blo pobre. Es indis­pen­sa­ble la apli­ca­ción de un plan de aus­te­ri­dad para aho­rrar y des­ti­nar fon­dos al desarrollo.

De mane­ra con­cre­ta, como aquí se ha anun­cia­do, tene­mos que apli­car accio­nes de resis­ten­cia civil pací­fi­ca para lograr que baje el pre­cio de las gaso­li­nas, el die­sel, el gas y la electricidad.

Tene­mos que luchar para que se eli­mi­ne el IETU y se pro­te­jan los fon­dos de pen­sio­nes de los tra­ba­ja­do­res que han per­di­do más de 50 mil millo­nes de pesos en los últi­mos meses.

Tam­bién, tene­mos que actuar para que se garan­ti­ce, cuan­do menos, el dere­cho a la salud y a la ali­men­ta­ción del pue­blo. En este sen­ti­do, reco­no­ce­mos la deci­sión del Jefe de Gobierno, de esta­ble­cer 300 come­do­res popu­la­res para que no haya ham­bre en la Ciu­dad de Méxi­co. Tam­bién fue impor­tan­te el que se resol­vie­ra ampliar el pro­gra­ma de aten­ción médi­ca y medi­ca­men­tos gra­tui­tos a todos los habi­tan­tes del Dis­tri­to Fede­ral. Este mode­lo de aten­ción míni­ma a dos dere­chos huma­nos fun­da­men­ta­les, lo tene­mos que repro­du­cir en todos los gobier­nos esta­ta­les y muni­ci­pa­les sur­gi­dos del movi­mien­to de izquier­da nacio­nal. Y este ejem­plo exten­der­lo a todo el país, como ha suce­di­do con la pen­sión alimentaria
para los adul­tos mayores.

Del mis­mo modo, tene­mos que pro­mo­ver la ins­ta­la­ción de las casas del movi­mien­to en defen­sa de la eco­no­mía popu­lar. Se tra­ta de que haya ofi­ci­nas don­de la gen­te pue­da acu­dir y ser aten­di­da ante cobros inde­bi­dos en reci­bos de luz, pre­dial, agua, tar­je­tas de cré­di­to, hipo­te­cas o cual­quier otro abu­so de auto­ri­dad o de pres­ta­do­res de ser­vi­cios. En estas casas del movi­mien­to, no sólo se brin­da­rá infor­ma­ción y ase­so­ría, sino que se aus­pi­cia­rá la orga­ni­za­ción y habrá movi­li­za­cio­nes en la bús­que­da de solu­cio­nes colectiva.

Por cier­to, hemos reci­bi­do que­jas de muchos ciu­da­da­nos que son hos­ti­ga­dos por telé­fono, a horas inapro­pia­das, para exi­gir­les el pago de supues­tas deu­das a ban­cos y a empre­sas comer­cia­les. Tam­bién actua­re­mos al respecto.

Para lle­var a la prác­ti­ca todo este plan en defen­sa de la eco­no­mía popu­lar, debe­mos tra­ba­jar todos jun­tos para cum­plir la estra­te­gia que aquí ha sido pro­pues­ta por la Coor­di­na­do­ra Nacio­nal del Movimiento.

Les pro­pon­go que repa­se­mos el calen­da­rio de accio­nes has­ta el 22 de marzo:

1. La sema­na del 26 al 30 de enero se lle­va­rá a cabo una cam­pa­ña de difu­sión para la defen­sa de la eco­no­mía popu­lar. Para ello se hicie­ron 28 mil videos y 200 mil his­to­rie­tas, cuyos con­te­ni­dos fue­ron ela­bo­ra­dos por los inte­gran­tes de la Comi­sión de Difu­sión. Al res­pec­to les pedi­mos que estos mate­ria­les se repro­duz­can y se difun­dan casa por casa.
2. El mar­tes 3 de febre­ro, a las 5 de la tar­de, lle­va­re­mos a cabo un mitin en las ofi­ci­nas de la Secre­ta­ría de Hacien­da ubi­ca­das en la ave­ni­da Hidal­go, fren­te a la Ala­me­da Cen­tral, para exi­gir un cam­bio de rum­bo en la polí­ti­ca eco­nó­mi­ca y deman­dar que bajen los pre­cios de la gaso­li­na, el die­sel, la luz, el gas, que se dero­gue el IETU y se pro­te­jan los fon­dos de pen­sio­nes de los tra­ba­ja­do­res.
3. El miér­co­les 17 de febre­ro, a las 5 de la tar­de, se rea­li­za­rán asam­bleas del movi­mien­to fren­te a las ofi­ci­nas de Luz y Fuer­za del Cen­tro y de la Comi­sión Fede­ral de Elec­tri­ci­dad, tan­to en el Dis­tri­to Fede­ral como en todos los esta­dos del país, para pro­tes­tar por los cobros exce­si­vos en los reci­bos de luz.
4. En el trans­cur­so del mes de febre­ro se abri­rán las Casas del Movi­mien­to en los 31 esta­dos y en las 16 dele­ga­cio­nes del Dis­tri­to Fede­ral.
5. El mar­tes 3 de mar­zo, a las 5 de la tar­de, se lle­va­rá a cabo un mitin fren­te a las ofi­ci­nas de la Aso­cia­ción Mexi­ca­na de Ban­cos, ubi­ca­das en 16 de sep­tiem­bre No. 27, para pro­tes­tar por las altas tasas de inte­rés en las tar­je­tas de cré­di­to, cobros inde­bi­dos y ana­li­zar la situa­ción de la car­te­ra ven­ci­da.
6. El miér­co­les 18 de mar­zo, a las 5 de la tar­de, se cele­bra­rá una reu­nión de eva­lua­ción sobre la defen­sa del petró­leo, en el Monu­men­to al gene­ral Láza­ro Cár­de­nas del Río, ubi­ca­do en el Eje Cen­tral. Debo infor­mar a uste­des que las comi­sio­nes que se crea­ron con este pro­pó­si­to, han segui­do tra­ba­jan­do, vigi­lan­do, denun­cian­do la corrup­ción en Pemex e inter­po­nien­do recur­sos lega­les.
7. El domin­go 22 de mar­zo, a las 10 de la maña­na, se lle­va­rá a cabo, en el Hemi­ci­clo a Juá­rez, la asam­blea nacio­nal de eva­lua­ción de las accio­nes en defen­sa de la eco­no­mía popular.

Ami­gas y amigos:

Defen­der la liber­tad huma­na y prac­ti­car en todo momen­to la ver­da­de­ra soli­da­ri­dad, debe ser siem­pre el dis­tin­ti­vo de nues­tro movimiento.

En con­se­cuen­cia, des­de esta pla­za públi­ca, expre­sa­mos nues­tro apo­yo a los fami­lia­res de los 65 mine­ros que per­die­ron la vida en Pas­ta de Con­chos, Coahui­la. El día 19 de febre­ro se cum­pli­rán tres años de esa tra­ge­dia, sin que se haya hecho justicia.

Expre­sa­mos, tam­bién, nues­tro res­pal­do a los mine­ros de Cananea,
Sono­ra, que están en huel­ga des­de hace die­cio­cho meses, resis­tien­do con sus fami­lias, como en el por­fi­ria­to, el aco­so, la repre­sión y la con­fa­bu­la­ción entre auto­ri­da­des fede­ra­les, esta­ta­les y el due­ño de la acau­da­la­da com­pa­ñía deno­mi­na­da Gru­po México.

Hace poco los visi­ta­mos y nos com­pro­me­ti­mos a apo­yar­los con bri­ga­das médi­cas y des­pen­sas. Ya lo empe­za­mos a hacer con la coope­ra­ción de pro­fe­sio­nis­tas y ciu­da­da­nos de nues­tro movi­mien­to. No los deje­mos solos.

Vol­ve­mos a expre­sar nues­tra soli­da­ri­dad a quie­nes luchan con­tra la mine­ra cana­dien­se San Xavier, que está des­tru­yen­do el cerro de San Pedro en San Luis Poto­sí, sím­bo­lo de ese estado.

Des­de aquí refren­da­mos nues­tro apo­yo al pue­blo de Zima­pán, Hidal­go, que se opo­ne a que una empre­sa espa­ño­la ins­ta­le un basu­re­ro de resi­duos tóxi­cos en ese muni­ci­pio. Y como repre­sa­lia no sólo fue­ron agre­di­dos por la poli­cía, sino que hace poco el supues­to Tri­bu­nal Elec­to­ral Fede­ral, que real­men­te actúa bajo las órde­nes de la mafia polí­ti­ca del país, resol­vió anu­lar las elec­cio­nes muni­ci­pa­les, des­co­no­cien­do al pre­si­den­te muni­ci­pal elec­to, José María Lozano Moreno, con la argu­cia de que un sacer­do­te había hecho cam­pa­ña a su favor, cuan­do en reali­dad lo que está en el fon­do es la obten­ción de los per­mi­sos muni­ci­pa­les para la ope­ra­ción de dicho basurero.

Algo pare­ci­do lle­vó a cabo el Tri­bu­nal Elec­to­ral Fede­ral, al qui­tar­le el triun­fo al pre­si­den­te muni­ci­pal elec­to de San Mar­cos, Gue­rre­ro y entre­gár­se­lo al can­di­da­to del PRI, por­que está de por medio el inte­rés de polí­ti­cos y empre­sa­rios para apro­piar­se de terre­nos con poten­cial turístico.

Exi­gi­mos la liber­tad de los maes­tros: Héc­tor Manuel Lara Moreno, Car­los Anto­nio Cas­tro Gar­cía y Álva­ro K. Esca­mi­lla de Mexi­ca­li, Baja Cali­for­nia, quie­nes por enca­be­zar un movi­mien­to en con­tra de Elba Esther Gor­di­llo, fue­ron encar­ce­la­dos con la com­pli­ci­dad del gober­na­dor panis­ta José Gua­da­lu­pe Osu­na Millán.

Nues­tra soli­da­ri­dad a todos los maes­tros que luchan por la demo­cra­ti­za­ción sin­di­cal, se opo­nen a las refor­mas a la Ley del ISSS­TE y a la lla­ma­da Alian­za Educativa.

Exi­gi­mos la liber­tad de los pre­sos polí­ti­cos de Aten­co y de todos los lucha­do­res socia­les que son hos­ti­ga­dos o se encuen­tran pri­va­dos de su liber­tad por la defen­sa de cau­sas popu­la­res y del medio ambiente.

Vaya nues­tra soli­da­ri­dad a los perio­dis­tas Miguel Badi­llo y Ana Lilia Pérez, de las revis­tas Con­tra­lí­nea y For­tu­na, quie­nes son víc­ti­mas de la per­se­cu­ción por sus denun­cias a empre­sa­rios vin­cu­la­dos con Feli­pe Calderón.

Nues­tra soli­da­ri­dad con los tra­ba­ja­do­res y téc­ni­cos de Pemex, que fue­ron des­pe­di­dos por orga­ni­zar­se y defen­der sus derechos.

Nues­tro reco­no­ci­mien­to a cam­pe­si­nos y pes­ca­do­res que exi­gen con jus­ti­cia que baje el pre­cio del die­sel, que les afec­ta gra­ve­men­te en su de por sí men­gua­da economía.

Expre­sa­mos nues­tra pro­tes­ta por los daños que ya se han oca­sio­na­do a la zona arqueo­ló­gi­ca de Teo­tihua­cán, en aras de intere­ses polí­ti­cos mediá­ti­cos y mer­can­ti­les. Exi­gi­mos la can­ce­la­ción del lla­ma­do pro­yec­to “Res­plan­dor Teo­tihua­cán”, impul­sa­do por los gobier­nos fede­ral y del esta­do de México.

Ami­gas y amigos:

Como es lógi­co, los cam­bios que se nece­si­tan para reno­var a Méxi­co, no sólo tie­nen que ver con lo eco­nó­mi­co, ata­ñen tam­bién a lo polí­ti­co, a lo social y a lo moral.

Lo desea­ble es que se haga todo al mis­mo tiem­po. Por eso, habla­mos de una trans­for­ma­ción de la vida públi­ca, que impli­ca una nue­va eco­no­mía en comu­nión con la natu­ra­le­za, orien­ta­da a
la pro­duc­ción y al tra­ba­jo; una ver­da­de­ra refor­ma polí­ti­ca que haga posi­ble el fun­cio­na­mien­to de las ins­ti­tu­cio­nes con pleno ape­go a la lega­li­dad y al inte­rés gene­ral; y una con­vi­ven­cia social más huma­na, más jus­ta y más igualitaria.

Y todo ello debe ir acom­pa­ña­do del for­ta­le­ci­mien­to de nues­tros valo­res indi­vi­dua­les y colectivos.

Nada se logra­rá si con­ti­núa avan­zan­do la fal­sa creen­cia de que sólo vale el que tie­ne y de que se pue­de triun­far (entre comi­llas) sin escrú­pu­los mora­les de nin­gu­na índole.

Por eso, es indis­pen­sa­ble crear una nue­va corrien­te de pen­sa­mien­to que se sus­ten­te en la cul­tu­ra, en la noble­za y en la gene­ro­si­dad de nues­tro pue­blo, y que intro­duz­ca y refuer­ce en la socie­dad ele­men­tos como la tole­ran­cia y el res­pe­to a la diver­si­dad. En pocas pala­bras, tene­mos que enal­te­cer la hones­ti­dad y la con­gruen­cia en el queha­cer público.

De modo que es no es poca cosa lo que nos hemos pro­pues­to. A muchos les podrá pare­cer una uto­pía, pero nada que ver­da­de­ra­men­te val­ga la pena, se pue­de rea­li­zar en la vida sin ideales.

Cuan­do pen­se­mos que no se pue­de, recor­de­mos que Hidal­go ense­ñó que “el pue­blo que quie­re ser libre lo será, que el poder de los reyes es dema­sia­do débil cuan­do gobier­nan con­tra la volun­tad de los pueblos”.

Y cuan­do no ten­ga­mos lo sufi­cien­te­men­te cla­ro los moti­vos de nues­tra lucha, no olvi­de­mos las pala­bras de More­los, cuan­do les dijo a sus alle­ga­dos: “Quie­ro que haga­mos la decla­ra­ción de que no hay otra noble­za que la de la vir­tud, el saber, el patrio­tis­mo y la cari­dad; que todos somos igua­les, pues del mis­mo ori­gen pro­ce­de­mos; que no haya pri­vi­le­gios ni abo­len­gos. Que todo el que se que­je con jus­ti­cia ten­ga un tri­bu­nal que lo escu­che, lo ampa­re y lo defien­da con­tra el fuer­te y el arbitrario.

Que como la bue­na ley es supe­rior a todo hom­bre, las que dic­te nues­tro Con­gre­so deben de ser tales a que obli­guen a cons­tan­cia y patrio­tis­mo, mode­ren la opu­len­cia y la indi­gen­cia, y de tal suer­te se aumen­te el jor­nal del pobre, que mejo­re sus cos­tum­bres, ale­jan­do la igno­ran­cia, la rapi­ña y el hur­to. Que se edu­que a los hijos del labra­dor y del barre­te­ro, como a los del más rico hacen­da­do y due­ño de minas”.

Y cuan­do nece­si­te­mos for­ta­le­cer nues­tras con­vic­cio­nes, emu­le­mos a Juá­rez cuan­do decía “que el enemi­go nos ven­za o nos robe, si tal es nues­tro des­tino; pero noso­tros no debe­mos lega­li­zar un aten­ta­do entre­gán­do­le volun­ta­ria­men­te lo que nos exi­ge por la fuerza”.

Y cuan­do nos fal­te idea­lis­mo, pen­se­mos en ese extra­or­di­na­rio lucha­dor social, Ricar­do Flo­res Magón, que decía: “Cuan­do mue­ra, mis ami­gos qui­zá escri­ban en mi tum­ba: ‘aquí yace un soña­dor’, y mis enemi­gos: ‘aquí yace un loco’. Pero no habrá nadie que se atre­va a estam­par esta ins­crip­ción: ‘aquí yace un cobar­de y un trai­dor a sus ideas’”.

Ami­gas y amigos:

No per­da­mos la opor­tu­ni­dad his­tó­ri­ca de que las nue­vas gene­ra­cio­nes nos recuer­den con todos nues­tros erro­res y defec­tos, pero que recuer­den tam­bién que nues­tras vidas siem­pre estu­vie­ron ins­cri­tas en idea­les nobles, ins­pi­ra­das en el bien de nues­tros seme­jan­tes. La vida es dema­sia­do cor­ta para que la ensu­cie­mos deján­do­nos domi­nar por lo super­fluo, por lo que no tie­ne valor.

Siga­mos ade­lan­te. El camino está lleno de obs­tácu­los, pero no hay nada más humano que ejer­cer la liber­tad en pos de cau­sas justas.

¡Triun­fa­re­mos!

¡Viva el Movi­mien­to en defen­sa de la eco­no­mía popu­lar, del petró­leo y de la soberanía!

¡Viva la trans­for­ma­ción nacional!

¡Viva el pueblo!

¡Viva Méxi­co!

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