Elecciones y participación ciudadana

Se tra­ta de una elec­ción inter­me­dia, que sal­vo cuan­do se con­jun­ta  con la elec­ción de gober­na­do­res y pre­si­den­tes muni­ci­pa­les, tra­di­cio­nal­men­te refle­ja un  mayor índi­ce de abs­ten­cio­nis­mo, y más aho­ra que exis­te una cre­cien­te des­con­fian­za y des­ilu­sión hacía los par­ti­dos, la polí­ti­ca y los políticos. 

El voto ciu­da­dano como úni­ca expre­sión demo­crá­ti­ca, por medio del cual dele­ga­mos en otros nues­tra repre­sen­ta­ción y sobe­ra­nía, y todo el apa­ra­to del Esta­do que se ha cons­trui­do a su alre­de­dor, no alcan­zan ya para satis­fa­cer las cre­cien­tes exi­gen­cias ciu­da­da­nas de par­ti­ci­pa­ción demo­crá­ti­ca en los asun­tos públicos.

Por ello, la  exi­gen­cia de pasar a otras for­mas de demo­cra­cia direc­ta  que amplíen los dere­chos demo­crá­ti­cos, y que impul­sen la demo­cra­cia tam­bién en todas las enti­da­des cor­po­ra­ti­vas, como lo son las orga­ni­za­cio­nes socia­les, sin­di­ca­les, patro­na­les, igle­sias, medios de comu­ni­ca­ción y universidades.

Sin embar­go, des­de el poder y a&
uacute;n des­pués de haber con­se­gui­do esta­ble­cer la alter­nan­cia, el nue­vo gobierno ema­na­do del Par­ti­do Acción Nacio­nal se ha nega­do a avan­zar hacia una nue­va eta­pa democrática.

Aho­ra bien, sin espe­rar refor­mas jurí­di­cas y con las nor­mas exis­ten­tes o sin ellas, des­de hace algu­nos años, muchas orga­ni­za­cio­nes y ciu­da­da­nos vie­nen tra­ba­jan­do, des­de aba­jo, otras for­mas de orga­ni­za­ción y par­ti­ci­pa­ción democrática.

Es más, la con­cien­cia de la nece­si­dad de estruc­tu­ras alter­na­ti­vas, cada día es mayor y en muchas regio­nes de la repú­bli­ca, miles de acti­vis­tas rea­li­zan tareas orga­ni­za­ti­vas comu­ni­ta­rias, sea de carác­ter cope­ra­ti­vo,  ambien­ta­les, edu­ca­ti­vas,  cul­tu­ra­les,  de con­su­mi­do­res, círcu­los de estu­dio, e inclu­so por medio de internet.

Tales cami­nos se opo­nen a las estruc­tu­ras tra­di­cio­na­les de orga­ni­za­ción de la socie­dad, y al mis­mo tiem­po que cues­tio­nan,  com­ba­ten y son anti­sis­té­mi­cas, crean espa­cios de acción para con­tri­buir a la trans­for­ma­ción pací­fi­ca del país, de aba­jo hacia arriba.

Por ello, aun­que el 2009 es un año elec­to­ral y habrá quie­nes se vin­cu­len y estruc­tu­ren para esa for­ma de par­ti­ci­pa­ción ciu­da­da­na, habrá otros que con­ti­núen por  cami­nos alter­na­ti­vos, que tam­bién son váli­dos. Nos vemos has­ta al año pró­xi­mo salu­dos y feliz nue­vo año.

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