Hacia un movimiento por la ciudadanización del país

HACIA UN MOVI­MIEN­TO POR LA CIU­DA­DA­NI­ZA­CIÓN DEL PAÍS, POR LA REN­DI­CIÓN DE CUEN­TAS / REVO­CA­CIÓN DEL MAN­DA­TO Y CAN­DI­DA­TU­RAS INDEPENDIENTES

AL PUE­BLO MEXICANO

A LAS ORGA­NI­ZA­CIO­NES SOCIA­LES Y POLÍTICAS

A LOS PUE­BLOS ORIGINARIOS

A LOS CIU­DA­DA­NOS EN GENE­RAL

 

El pasa­do mes de diciem­bre el Titu­lar del Eje­cu­ti­vo Fede­ral envió al Con­gre­so de la Unión un paque­te de ini­cia­ti­vas de ley para lle­var a cabo una refor­ma polí­ti­ca que con­si­de­re la reelec­ción de dipu­tados loca­les y fede­ra­les, pre­si­den­tes muni­ci­pa­les y jefes dele­ga­cio­na­les. Plan­tea asi­mis­mo redu­cir el núme­ro de inte­gran­tes de las cáma­ras de Sena­do­res y Dipu­tados, aumen­tar del 2 al 4 por cien­to el por­cen­ta­je reque­ri­do por los par­ti­dos polí­ti­cos para man­te­ner su regis­tro, incor­po­rar la figu­ra de la ini­cia­ti­va ciu­da­da­na y las can­di­da­tu­ras inde­pen­dien­tes, al mis­mo tiem­po que esta­ble­cer la segun­da vuel­ta en las elec­cio­nes pre­si­den­cia­les hacién­do­la coin­ci­dir con la elec­ción legis­la­ti­va. Tam­bién pro­po­ne facul­tar a la Supre­ma Cor­te de Jus­ti­cia de la Nación para que pue­da pre­sen­tar ini­cia­ti­vas de ley en el ámbi­to de su com­pe­ten­cia y auto­ri­zar al Pre­si­den­te de la Repú­bli­ca para pre­sen­tar dos ini­cia­ti­vas pre­fe­ren­tes al ini­cio de cada perio­do ordi­na­rio de sesio­nes del Con­gre­so de la Unión  y facul­tar­lo para efec­tuar obser­va­cio­nes par­cia­les o tota­les a los pro­yec­tos de ley apro­ba­dos por el Con­gre­so y al Pre­su­pues­to de Egre­sos de la Fede­ra­ción apro­ba­do por la Cáma­ra de Diputados.

Del aná­li­sis de esas pro­pues­tas se con­clu­ye que de apro­bar­se for­ta­le­ce­rían al Pre­si­den­te de la Repú­bli­ca y a la Supre­ma Cor­te de Jus­ti­cia de la Nación, debi­li­ta­rían al Con­gre­so de la Unión y rever­ti­rían el avan­ce del plu­ra­lis­mo polí­ti­co en nues­tro país al eli­mi­nar a los par­ti­dos mino­ri­ta­rios, así como excluir al blo­que de cen­troiz­quier­da para de esa mane­ra hacer avan­zar al bipar­ti­dis­mo PRI­PA­NIS­TA. Tam­bién abri­rían la puer­ta a las can­di­da­tu­ras inde­pen­dien­tes y a la ini­cia­ti­va ciudadana.

Evi­den­te­men­te, de apro­bar­se esas ini­cia­ti­vas de ley no habría con­di­cio­nes sufi­cien­tes para que  avan­za­rá   la   ciu­da­da­ni­za­ción del país y regre­sa­ra a la socie­dad el poder de deci­sión que le arre­ba­ta­ron los pode­res fác­ti­cos gober­nan­tes. La expe­rien­cia nos dice que la figu­ra de la ini­cia­ti­va ciu­da­da­na resul­ta intras­cen­den­te y las  can­di­da­tu­ras   inde­pen­dien­tes  difí­cil­men­te triun­fa­rían si no cuen­tan con mucho dine­ro y el apo­yo deci­di­do de los medios de comu­ni­ca­ción, lo que no impli­ca des­co­no­cer la deman­da que exis­te en amplios sec­to­res de la pobla­ción para que se implan­ten. El artícu­lo 39 de nues­tra cons­ti­tu­ción seña­la que la sobe­ra­nía radi­ca en el pue­blo y al artícu­lo 35 reco­no­ce al dere­cho de todos los mexi­ca­nos a votar y ser vota­dos. Sin embar­go el artícu­lo 41 lo limi­ta al fijar una con­di­ción para que el ciu­da­dano inde­pen­dien­te, o la aso­cia­ción de ciu­da­da­nos, pue­da par­ti­ci­par ya que tie­nen que hacer­lo de acuer­do con los pro­gra­mas, prin­ci­pios e ideas que pos­tu­lan los par­ti­dos polí­ti­cos, lo que sig­ni­fi­ca una con­tra­dic­ción entre lo esta­ble­ci­do por las frac­cio­nes I,II,III del  articu­lo 35 cons­ti­tu­cio­nal y el con­te­ni­do del párra­fo segun­do de la frac­ción I del cita­do 41 de nues­tra Ley Supre­ma, que muchas voces ciu­da­da­nas exi­gen que se  corri­ja, para garan­ti­zar a todos los mexi­ca­nos y las mexi­ca­nas su dere­cho no solo a votar sino a ser votados.

¿Qué habría que hacer enton­ces? A nues­tro jui­cio refor­zar aque­lla par­te que tie­ne que ver con el avan­ce ciu­da­dano para lo cual habrá que pug­nar por que se aprue­ben disposiciones
legis­la­ti­vas que aca­ben con la simu­la­ción y con­vier­tan en reali­dad la ren­di­ción  de cuen­tas
de todos los ser­vi­do­res públi­cos, de los tres pode­res de la unión y dis­tin­tos nive­les de gobierno. Tam­bién hay que exi­gir que se implan­te la revo­ca­ción del man­da­to para que se pue­da des­ti­tuir a los gober­nan­tes que no cum­plan con su deber. De igual mane­ra habrá que luchar por­que las  can­di­da­tu­ras inde­pen­dien­tes se con­vier­tan en reali­dad, al tiem­po que dar­les via­bi­li­dad. Para lograr­lo podrían apro­bar­se coa­li­cio­nes ciu­da­da­nas a nivel de dis­tri­to, muni­ci­pio, esta­do o de todo el país con carác­ter tem­po­ral que reu­nie­ran el 0.5 % de fir­mas de apo­yo del padrón elec­to­ral res­pec­ti­vo lo que les per­mi­ti­ría pos­tu­lar can­di­da­tos en un mar­co de equi­dad, con finan­cia­mien­to, acce­so a medios de comu­ni­ca­ción, repre­sen­ta­ción, medios de impug­na­ción y demás pre­rro­ga­ti­vas que dis­fru­tan los par­ti­dos polí­ti­cos, sin que su apro­ba­ción  sig­ni­fi­ca­ra un alud inma­ne­ja­ble de pro­ble­mas elec­to­ra­les sino la garan­tía de un legí­ti­mo derecho.

Por todo ello es nece­sa­rio poner en mar­cha un movi­mien­to ciu­da­dano que pug­ne por­que se esta­blez­can las refor­mas legis­la­ti­vas nece­sa­rias para que nues­tros gober­nan­tes rin­dan cuen­tas en for­ma efec­ti­va y si no cum­plen se les pue­da revo­car su man­da­to. La dis­cre­cio­na­li­dad y los actos de corrup­ción, fre­cuen­tes  en la admi­nis­tra­ción públi­ca de todos los nive­les de gobierno, hacen impe­ra­ti­vo que la socie­dad se orga­ni­ce en for­ma con­cer­ta­da con las fuer­zas polí­ti­cas que luchan por el cam­bio para poner un has­ta aquí a los abu­sos de poder que tie­nen a nues­tro país al bor­de del abis­mo. De igual modo se requie­re esta­ble­cer las refor­mas lega­les que hagan efec­ti­vos a los ciu­da­da­nos su dere­cho a com­pe­tir por car­gos de elec­ción popu­lar en igual­dad de con­di­cio­nes que los par­ti­dos polí­ti­cos. Lle­gó la hora de aca­bar con las exclu­sio­nes y garan­ti­zar que todos los ciu­da­da­nos coad­yu­ven a ende­re­zar el rum­bo de la nación.

Invi­ta­mos a entre­la­zar la comu­ni­ca­ción entre las orga­ni­za­cio­nes y los ciu­da­da­nos para impul­sar este movi­mien­to ciu­da­dano. A nivel de calle, colo­nia, barrio, pue­blo, comu­na, muni­ci­pio, etc., para que en fecha pró­xi­ma efec­tue­mos una gran reu­nión que nos per­mi­ta su concreción.

 

¡Jus­ti­cia, equi­dad, fra­ter­ni­dad, libertad!

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