¡Gracias estudiantes de Normales, del Yo soy 132 y CNTE, que nos enseñan a luchar en las calles!

2. Los empre­sa­rios, el gobierno, los medios de infor­ma­ción, todos los sec­to­res dere­chis­tas, quie­ren ver a los estu­dian­tes y a la CNTE siem­pre obe­de­cien­do órde­nes y arro­di­lla­dos pidien­do ser favo­re­ci­dos; pero estas luchas en las calles y las pla­zas ense­ñan que los diá­lo­gos jamás se abren, o sim­ple­men­te valen un cara­jo, si no están res­pal­da­dos por el movi­mien­to de masas. La bur­gue­sía ha demos­tra­do que sólo dia­lo­ga con sus cole­gas que for­man la mis­ma cla­se en el poder. ¿Aca­so pue­de olvi­dar­se que los estu­dian­tes duran­te más de seis meses estu­vie­ron pidien­do diá­lo­go y cuan­do al fin se los die­ron a rega­ña­dien­tes que­rían obli­gar­los a acep­tar los pro­gra­mas que exi­gían los empre­sa­rios? Esto es un diá­lo­go entre amos y escla­vos, es el “diá­lo­go” al que todos están acos­tum­bra­dos y no les da ver­güen­za aceptarlos.

3. La toma de auto­bu­ses, pero sobre todo de vehícu­los de poli­cía y de gobierno, ha sido una mag­ní­fi­ca estra­te­gia, ya his­tó­ri­ca, de pre­sión; aun­que hay que cui­dar­los para que no sean incen­dia­dos por los mis­mos agen­tes de la poli­cía, como siem­pre ha suce­di­do. Segu­ra­men­te el gobierno fas­cis­ta muy pron­to hará apro­bar una ley para encar­ce­lar a quie­nes secues­tren camio­nes y demás; pero siem­pre habrá otras tác­ti­cas de pre­sión como tomas de sedes de gobierno, dele­ga­cio­nes, emba­ja­das, y demás ofi­ci­nas o ins­ti­tu­cio­nes públi­cas o pri­va­das. Hablar de diá­lo­go es hacer dema­go­gia mien­tras no sir­ven para resol­ver los pro­ble­mas, y quie­nes sigan acu­dien­do a ellos ‑sin el res­pal­do de movi­mien­to de masas- son unos ton­tos incu­ra­bles. ¿Se olvi­da aca­so que los pobres elec­tri­cis­tas des­pe­di­dos del SME fue­ron enga­ña­dos (sus­pen­dien­do accio­nes) tres o cua­tro veces por Gobernación?

4. La lucha de Michoa­cán ense­ñó : a) que pri­me­ro hay que for­ta­le­cer el movi­mien­to de masas ponién­do­lo real­men­te en acti­vi­dad en todas par­tes; b) qué el diá­lo­go es abso­lu­ta­men­te secun­da­rio y que quien debe soli­ci­tar­lo es el gobierno a par­tir de su mie­do ante la exten­sión del movi­mien­to; c) que la poli­cía y el ejér­ci­to actúan bajo las órde­nes del Esta­do y que hay tam­bién que apren­der a luchar con­tra ellos con palos, pie­dras y lo que se encuen­tre al paso; d) que el esta­ble­ci­mien­to de casas de cam­pa­ña es esen­cial para coor­di­nar accio­nes de pro­pa­gan­da y de míti­nes entre la pobla­ción, que sólo deben cesar cuan­do se han logra­do los obje­ti­vos; e) que los gran­des medios de infor­ma­ción como Tele­vi­sa y TV Azte­ca deben ser cer­ca­dos y obli­ga­dos a no fal­si­fi­car la infor­ma­ción, tal como siem­pre lo hacen.

5. Las bata­llas de Michoa­cán no solo fue­ron con­tra el gobierno del PRI y de su alia­do el PAN, sino que no con­ta­ron con apo­yos de par­ti­dos y polí­ti­cos. Lo mis­mo suce­dió en 2006 en Oaxa­ca cuan­do el funes­to gobierno del PRI de Uli­ses Ruiz reci­bió el apo­yo del pre­si­den­te Fox y más tar­de de Cal­de­rón; pero tam­po­co los par­ti­dos apo­ya­ron el movi­mien­to; no apo­yan por­que como ins­ti­tu­cio­nes de Esta­do tie­nen mie­do a los movi­mien­tos socia­les que no con­tro­lan y no son elec­to­re­ros. La toma de la repre­sen­ta­ción de Michoa­cán por los estu­dian­tes del Yo soy 132 y por los Nor­ma­lis­tas, así como las de alcal­días, fue­ron defi­ni­ti­vas para que sean libe­ra­dos los últi­mos ocho estu­dian­tes que per­ma­ne­cie­ron en la cár­cel más de una sema­na. Feli­ci­ta­cio­nes a los com­pa­ñe­ros de la sec­ción 18 de la CNTE y a todos los com­pa­ñe­ros que acu­die­ron a apo­yar en solidaridad.

6. No deben preo­cu­par­se los estu­dian­tes por la “liber­tad con­di­cio­nal” que les colo­can en sus expe­dien­tes por­que es una for­ma de pre­sión o chan­ta­je que usa el gobierno como ame­na­za con­tra los lucha­do­res socia­les. Noso­tros –como par­te del pue­blo explo­ta­do y opri­mi­do- jamás esta­re­mos “lim­pios” en los funes­tos archi­vos de los dic­ta­do­res. Por eso en todas las revo­lu­cio­nes ver­da­de­ras uno de los pri­me­ros pasos de los revo­lu­cio­na­rios debe ser des­truir y que­mar los archi­vos don­de jamás figu­ran los nom­bres de los explo­ta­do­res y opre­so­res que man­tie­nen al pue­blo en la mise­ria. La reali­dad es que siem­pre esta­re­mos agra­de­ci­dos a estas luchas por­que nos ense­ñan mucho al exhi­bir el
com­por­ta­mien­to de la cla­se gober­nan­te, empre­sa­rial y sus laca­yos. (24/X/12)

Ver el blog: http://pedroecheverriav.wordpress.com

pedroe@cablered.net.mx

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