Manuel Velasco contra la libertad de expresión

Las con­ce­sio­nes de radio y tele­vi­sión son otor­ga­das a incon­di­cio­na­les del régi­men, quie­nes en la mayo­ría de los casos,  sos­tie­nen al sis­te­ma impe­ran­te y domi­nan la con­cien­cia de millo­nes de ciudadanos.

Es prác­ti­ca común pre­ten­der con­tro­lar la dis­tri­bu­ción de los perió­di­cos median­te las unio­nes de vocea­do­res, o com­prar las tira­jes com­ple­tos de dia­rios y revis­tas con el fin de impe­dir que la infor­ma­ción lle­gue a la sociedad.

Es en el ámbi­to de los esta­dos de la Repu­bli­ca,  don­de son más evi­den­tes estas prác­ti­cas; tal es el caso del esta­do de Chia­pas, don­de aho­ra se nos pre­sen­ta el tema de que al gober­na­dor MVC,   no le agra­dan las crí­ti­cas que se han publi­ca­do en el dia­rio Con­tra Poder;  perió­di­co al que se me ha invi­ta­do a cola­bo­rar, y des­de el cual, con toda liber­tad  y sin cen­su­ra he escri­to fuer­tes cues­tio­na­mien­tos a la actua­ción  polí­ti­ca y públi­ca del actual eje­cu­ti­vo del estado.

Lo he seña­la­do de inca­paz, de frí­vo­lo, de fal­to de sen­si­bi­li­dad, de inex­per­to, de que ha defrau­da­do a muchos de los que en él con­fia­ron. Al igual que otros perio­dis­tas, lo he acu­sa­do de cóm­pli­ce y pro­tec­tor de las tra­pa­ce­rías de Juan Sabi­nes; he afir­ma­do que su gobierno care­ce de capa­ci­dad polí­ti­ca, que sus pla­nes no ate­rri­zan y que no hay obra  públi­ca o pro­yec­tos polí­ti­cos o de infra­es­truc­tu­ra rele­van­tes para la entidad.

Ade­más he afir­ma­do que su afi­ción a apa­re­cer en las revis­tas del jet set, depar­tien­do a todo lujo con la éli­te polí­ti­ca y empre­sa­rial, resul­tan una ofen­sa al pue­blo de chia­pas,  que  se ubi­ca entre los más pobres de México

Es por esas crí­ti­cas que soy corres­pon­sa­ble y soli­da­rio de la suer­te del dia­rio, del mis­mo modo que  con el ata­que del gobierno al perió­di­co, me sien­to cen­su­ra­do y agredido.

Me resul­ta absur­do ver como el gobierno del esta­do en lugar de aten­der la reco­men­da­ción de la Comi­sión Esta­tal  de Dere­chos Huma­nos para resol­ver el pro­ble­ma, pre­ten­de con­ti­nuar impi­dien­do la dis­tri­bu­ción del perió­di­co,  con la cla­ra pre­ten­sión de que los chia­pa­ne­cos no pue­dan infor­mar­se y leer los cues­tio­na­mien­tos y crí­ti­cas al gober­na­dor y sus funcionarios.

Con esa acti­tud se lesio­na la liber­tad de expre­sión que es la pri­ma­ria y más impor­tan­te de las liber­ta­des demo­crá­ti­cas, sin la cual no pue­den exis­tir otras

La Decla­ra­ción  de Prin­ci­pios sobre la Liber­tad  de Expre­sión de la Comi­sión Inter­ame­ri­ca­na de Dere­chos Huma­nos, cla­ra­men­te esta­ble­ce que: “La Con­so­li­da­ción y desa­rro­llo de la demo­cra­cia depen­de de la exis­ten­cia de la liber­tad de expresión”.

Ade­más el mis­mo docu­men­to seña­la: “cuan­do se obs­ta­cu­li­za el libre deba­te de las ideas y opi­nio­nes se limi­ta la liber­tad de expresión”.

Es su artícu­lo 5, la decla­ra­ción tex­tual­men­te dice: “La Cen­su­ra pre­via, inter­fe­ren­cia o pre­sión direc­ta o indi­rec­ta, sobre cual­quier expre­sión, opi­nión o infor­ma­ción difun­di­da a tra­vés de cual­quier medio de comu­ni­ca­ción, oral, escri­to, artís­ti­co, visual o elec­tró­ni­co, debe estar prohi­bi­da por la ley”.

Y por si no se entien­de, se agre­ga: “Los medios de comu­ni­ca­ción social tie­nen dere­cho a rea­li­zar su labor en for­ma inde­pen­dien­te. Pre­sio­nes direc­tas o indi­rec­tas, diri­gi­das a silen­ciar la labor infor­ma­ti­va de los comu­ni­ca­do­res son incom­pa­ti­bles con la liber­tad de expresión”.

Aun­que sea el bra­zo eje­cu­tor, no es sólo la Secre­ta­ria de Gobierno a car­go Eduar­do Jimé­nez la res­pon­sa­ble de inter­fe­rir y ejer­cer pre­sión sobre el perió­di­co, sino direc­ta­men­te el gober­na­dor Manuel Velas­co Coello, que está hacien­do el pro­ble­ma más grande.

Al gober­na­dor y a la socie­dad les con­vie­nen medios crí­ti­cos y vigi­lan­tes de la acción de gobierno y sus fun­cio­na­rios, los adu­la­do­res paga­dos que hoy los vito­rean, maña­na serán sus detrac­to­res, así ha sido y así será.

Des­afor­tu­na­da­men­te pare­ce que en este caso, la sober­bia, la impe­ri­cia o el capri­cho domi­nan las deci­sio­nes del actual gobierno. Espe­ro se rectifique.

jorgemoscosopedrero@yahoo.com.mx

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *