NUEVOS PARADIGMAS PARA LA IZQUIERDA

El dis­tin­gui­do filó­so­fo, de renom­bre inter­na­cio­nal y lum­bre­ra inte­lec­tual des­de el cam­po de la izquier­da, acu­dió ama­ble y entu­sias­ta a la invi­ta­ción de la cita­da agru­pa­ción de ciu­da­da­nos quie­nes tie­nen ante­ce­den­tes “pre­his­tó­ri­cos” (como Villo­ro), es decir, des­de el Par­ti­do Mexi­cano de los Tra­ba­ja­do­res (1974 – 1987),  cuya labor prin­ci­pal ha sido la de orga­ni­zar ese tipo de foros con ponen­tes renom­bra­dos, cono­ce­do­res de algún tema, para acer­car el cono­ci­mien­to y con ello pro­vo­car la refle­xión de los asistentes.

Lue­go de su intere­san­te expo­si­ción – a la que me refe­ri­ré a lo lar­go de este tex­to  — ini­ció la sesión de pre­gun­tas. Ense­gui­da se die­ron las res­pues­tas del Dr. En una de estas, Villo­ro expli­ca­ba su extra­ñe­za con una serie de hechos vio­len­tos ocu­rri­dos en Chia­pas, en con­tra de comu­ni­da­des iden­ti­fi­ca­das con el Ejér­ci­to Zapa­tis­ta de Libe­ra­ción Nacio­nal (EZLN) y a car­go de gru­pos iden­ti­fi­ca­dos con el Par­ti­do de la Revo­lu­ción Demo­crá­ti­ca (PRD) y con el movi­mien­to de López Obrador. 

Aún no ter­mi­na­ba de hablar cuan­do una per­so­na, mujer, le inte­rrum­pió aira­da, dicien­do: “El que tie­ne que pedir dis­cul­pas a Andrés Manuel es  Mar­cos, por todas las crí­ti­cas que le ha hecho y…” . La pero­ra­ta duró segun­dos, pero fue­ron sufi­cien­tes para “calen­tar” la sesión pues de inme­dia­to, otra per­so­na, tam­bién mujer, salió en defen­sa del Sub­co­man­dan­te Insur­gen­te. Por momen­tos, el audi­to­rio pare­cía divi­di­do: a nues­tra dere­cha (un ser­vi­dor con­du­cía la sesión a un lado de don Luis), esta­ban ubi­ca­dos los “amlis­tas”. A nues­tra izquier­da, los “zapa­tis­tas”. Curio­sa­men­te la polé­mi­ca gira­ba alre­de­dor de dos per­so­nas y ambos “ban­dos”, cri­ti­ca­ban a quien, en ese momen­to, nadie defen­día, el PRD

El inci­den­te, menor, si se toma en cuen­ta la rique­za de lo que ahí se dijo sobre el tema, me hizo recor­dar una inter­ven­ción que, sobre el mis­mo tema, había hecho 29 años antes, por supues­to en otro sitio de la Ciu­dad de Méxi­co, otro per­so­na­je, Deme­trio Valle­jo Mar­tí­nez. Quien fue­ra legen­da­rio diri­gen­te del movi­mien­to ferro­ca­rri­le­ro de 1958–59,  y, en el momen­to de aque­lla plá­ti­ca, Secre­ta­rio de Orga­ni­za­ción del PMT, expli­ca­ba en aque­lla oca­sión„ pre­gun­tán­do­se: “¿A qué izquier­da se refie­ren uste­des, com­pa­ñe­ri­tos?. ¿A la mar­xis­ta, a la leni­nis­ta, a la sta­li­nis­ta, a la maois­ta, a la gue­va­ris­ta, a la cas­tris­ta, a la pol­po­tis­ta? ¡Si  has­ta hay priís­tas que se dicen de izquier­da!. Ade­más, esa bola de izquier­dis­tas, siem­pre están divi­di­dos y se la pasan pelean­do entre sí,  y por nada”. 

Eran otros tiem­pos pero… a veces pare­ce que no.

COMO ESTATUAS DE SAL

Infor­tu­na­da­men­te (o afor­tu­na­da­men­te, según la ópti­ca des­de la que se vea) actual­men­te segui­mos sin poder hablar de la izquier­da. Tene­mos que seguir hablan­do de las izquier­das – y no por ser tole­ran­tes y plu­ra­lis­tas, sino por­que son auto­ri­ta­rias y se exclu­yen entre sí — así, en plu­ral, y de sus dife­ren­cias y plei­tos. Y, por ello, de sus debilidades.

¿Por qué a las izquier­das mexi­ca­nas les cues­ta tan­to tra­ba­jo dejar atrás sus “ata­vis­mos ances­tra­les”, por qué siguen miran­do hacia atrás, hacia el pasa­do, por qué no se actua­li­zan y miran al futu­ro?  Me arries­go a una res­pues­ta: por­que para ello, requie­re adop­tar nue­vos para­dig­mas. Con los que ha vivi­do, ya se hicie­ron vie­jas. El mun­do cam­bió, sigue cam­bian­do y esas izquier­das siguen pen­san­do y actuan­do como hace trein­ta años o má
s. Corren el ries­go de con­ver­tir­se en esta­tuas de sal. 

 Dicho retra­so se nota a sim­ple vis­ta, ellas no lo notan pues se creen per­fec­tas), Van algu­nos ejem­plos de índo­le diversa: 

1.- Ten­go un mon­tón de amis­ta­des de aque­lla épo­ca que en pleno siglo XXI, temen pren­der y usar una compu­tado­ra, cuan­do dicho ins­tru­men­to es de uso común entre niños y ado­les­cen­tes. Dichos ami­gos tal vez creen que al uti­li­zar la com­pu, les dará toques. .

2.- Lue­go de los comi­cios fede­ra­les del 2006, la izquier­da derro­ta­da orga­ni­zó un plan­tón en pleno Paseo de la Refor­ma, en el DF, “para pro­tes­tar por el frau­de elec­to­ral”. Haber acu­di­do ahí fue como salir del túnel del tiem­po y ate­rri­zar en …¡el pasa­do!. Ahí esta­ba con sus bara­ti­jas, arte­sa­nías, músi­ca, artis­tas, poe­mas, tea­tre­ros, acti­vis­tas, y has­ta su moda de.…¡hace trein­ta años!. 

3.- Sím­bo­los ¿o feti­ches? , de aque­lla épo­ca, siguen sién­do­lo para estas izquier­das. En sus ves­ti­men­tas traen la ima­gen del Ché Gue­va­ra o en sus casas apa­re­cen las fotos de Car­los Marx, Fede­ri­co Engels, Lenin, creo que con vela­do­ras pren­di­das, pues para todo lo que dicen apa­re­ce la invo­ca­ción a (San) Car­los Marx y ban­da que le acompaña . 

4.- Su dis­cur­so es el mis­mo de hace déca­das: los otros son los malos, los pobres siguen sien­do pobres debi­do a los com­plots que arman los ricos en su contra. 

5.- Hace trein­ta o cua­ren­ta años (o mas, si se quie­re) las mani­fes­ta­cio­nes o mar­chas eran un ins­tru­men­to efi­caz y has­ta popu­lar, para hacer­se escu­char. Con el tiem­po y su abun­dan­cia esas for­mas de pro­tes­ta se gas­ta­ron al gra­do que ya no gene­ran sim­pa­tía sino recha­zo de la ciu­da­da­nía. Las izquier­das han sido inca­pa­ces de crear otras for­mas de protesta.

Para enten­der la con­tra­dic­ción (dicen luchar por el futu­ro pero se la pasan miran­do para atrás) en la que coexis­ten las izquier­das, tal vez ayu­de un poco cla­si­fi­car­las, ya no en mar­xis­tas y leni­nis­tas, sta­li­nis­ta, gue­va­riasts. cas­tris­tas. Con este cri­te­rio hoy ten­drían que deno­mi­nar­se cha­vis­tas, lulis­tas,  cas­tris­tas, psois­tas, en fin. Se requie­re otra cla­si­fi­ca­ción más gene­ral. A con­ti­nua­ción inten­to una cla­si­fi­ca­ción un poco ideo­ló­gi­ca y tal vez dema­sia­do sencilla 

UNA  CLASIFICACION

Las cin­co izquier­das que exis­ten en Méxi­co son las siguientes:

Mar­xis­ta Leni­nis­ta. Nacio­na­lis­ta Revo­lu­cio­na­ria. Teo­lo­gis­ta. Indi­ge­nis­ta-Ter­cer­mun­dis­ta. Social­de­mó­cra­ta. Y hay que tomar en cuen­ta que cada una se sub­di­vi­de en otra u otras, corrien­tes, nada finas. Una por una ¿qué son?

1.-La Izquier­da mar­xis­ta Leni­nis­ta es la pura. La orto­do­xa. Fiel a las escri­tu­ras sagra­das escri­tas por don Car­los, don Fede­ri­co y don Vla­di­mir. Aquí se ins­cri­ben tam­bién los maois­tas, gue­va­ri­sas, cas­tris­tas, cha­vis­tas y un lis­ta­do mayor de “istas” de todos colo­res y sabo­res.  No creen ni acep­tan nada de lo crea­do por la bur­gue­sía, los ricos y el impe­ria­lis­mo yan­qui. Así, recha­zan la demo­cra­cia repre­sen­ta­ti­va, el esta­do de dere­cho, el libre mer­ca­do, la liber­tad indi­vi­dual como eje  de la per­so­na. En con­tra­par­ti­da, pug­nan por la pla­ni­fi­ca­ción esta­tal, la dic­ta­du­ra del pro­le­ta­ria­do, la revo­lu­ción pro­le­ta­ria, el socia­lis­mo cien­tí­fi­co, la revo­lu­ción vio­len­ta “por­que el sufra­gio efec­ti­vo no sir­ve para nada”. 

2.-La Izquier­da ter­cer­mun­dis­ta-indi­ge­nis­ta par­te de tesis simi­la­res a las de la ante­rior pero revi­sa­das y “actua­li­za­das”.  Acep­tan que como des­apa­re­ció la Unión Sovié­ti­ca, la revo­lu­ción pro­le­ta­ria y el socia­lis­mo cien­tí­fi­co son tesis que han sido supe­ra­das por la reali­dad. Como los obre­ros como cla­se no dan una (esto lo inter­pre­to yo) le apues­tan al cam­bio  basa­dos en los
movi­mien­tos y rei­vin­di­ca­cio­nes comu­ni­ta­rias. Fren­te al pro­gre­so occi­den­tal colo­can la cul­tu­ra y valo­res de la comu­ni­dad, ances­tra­les. Igno­ro cómo resuel­ven  la con­tra­dic­ción ideo­ló­gi­ca que apa­re­ce cuan­do San Car­los Marx pre­go­na­ba que la cien­cia, la téc­ni­ca y la racio­na­li­dad, par­tes impor­tan­tes de la cul­tu­ra occi­den­tal, eran el sopor­te de un futu­ro mejor. Pero esta izquier­da tien­de a defen­der a toda cos­ta, los usos y cos­tum­bres de las comu­ni­da­des, usos y cos­tum­bres que muchas veces son opre­so­ras. Pero, en con­tra­po­si­ción a la glo­ba­li­za­ción, son alter­mun­dis­tas. Algo así como el inter­na­cio­na­lis­mo pro­le­ta­rio de los ideó­lo­gos originales. 

3.-La Izquier­da teo­lo­gis­ta o reli­gio­sa (en el fon­do todas pare­cen reli­gio­sas, pues todas tie­nen espe­cies de dio­ses y de san­tos) es la que ha segui­do el camino de los pobres, según la Teo­lo­gia de la Libe­ra­ción, la que nacie­ra con los Papas Juan XXIII y Juan Pabla I, jerar­cas inno­va­do­res de la todo­po­de­ro­sa Igle­sia Cató­li­ca y que fue­ra su eter­na disi­den­te. Reco­no­cen como váli­dos algu­nos de los plan­tea­mien­tos de las dos izquier­das ante­rio­res. Has­ta se jun­tan con ellas, pero no se revuel­ven. Su camino es la opción por los pobres. Su Biblia de cabe­ce­ra en reali­dad es un cacho de ella, el lla­ma­do Libro del Ëxo­do. Quie­nes se opo­nen a dicha opción, por los pobres, se enfren­tan a la pala­bra de Dios y pobres de ellos. Aun­que son la par­te civi­li­za­da de la Igle­sia cató­li­ca, eno­ja­dos se acer­can a, los usos y cos­tum­bres, de quie­nes pro­mue­ven una gue­rra santa. 

4.-La izquier­da nacio­na­lis­ta revo­lu­cio­na­ria es un pro­duc­to hecho en Méxi­co. Y, en este caso, no está bien hecha. Su ideo­lo­gía es la del PRI y, de algu­na mane­ra, la del PRD. En este últi­mo con­flu­yen dos auto­ri­ta­ris­mos, el que pro­vie­ne del PRI y el que pro­vie­ne de la vie­ja izquier­da socia­lis­ta, la del PCM, des­cen­dien­tes y ane­xos. Cree en un Esta­do fuer­te, en la alian­za de las cla­ses media para aba­jo con­tra la de arri­ba. Aun­que con esta final­men­te nun­ca se pelea. Al con­tra­rio. Pug­na por la pla­ni­fi­ca­ción y la defi­ni­ción de la nación como pro­pie­ta­ria ori­gi­nal de todo. Esta izquier­da es esta­tis­ta, pro­tec­cio­nis­ta, pater­na­lis­ta, cor­po­ra­ti­vis­ta y clien­te­lar. Se cree here­de­ra natu­ral del movi­mien­to revo­lu­cio­na­rio de 1910. (y creo que tam­bién del de 1810) Care­ce de con­vic­ción demo­crá­ti­ca, pues cuan­do pier­de, siem­pre bus­ca arrebatar. 

 5.-La izquier­da social­de­mó­cra­ta al pare­cer está nacien­do. En Euro­pa esta ten­den­cia, rom­pió con la izquier­da pura y a dife­ren­cia de esta, acep­ta la eco­no­mía de mer­ca­do, el esta­do de dere­cho y la demo­cra­cia. Pero, a dife­ren­cia de la euro­pea, la mexi­ca­na está nacien­do enana. Es que fun­da­men­tal­men­te se ocu­pa de los asun­tos de las mino­rías. Y esto no está mal; lo insu­fi­cien­te es que solo se ocu­pa de eso y no de otras cuestiones. 

Pocas veces se han jun­ta­do estas izquier­das, aun­que nun­ca en su tota­li­dad.  En 1987, gran par­te de ellas, fun­da­ron el PMS. En 1988, casi todas ellas apo­ya­ron a Cár­de­nas. En 1994, con la irrup­ción públi­ca del EZLN, casi todas lo apo­ya­ron. En la lucha con­tra el des­afue­ro de AMLO  casi todas ahí anda­ban.  Y ya. 

En otros asun­tos la fal­ta de uni­dad de las izquier­das mexi­ca­nas, ha sido mas que evi­den­te. De ahí en ade­lan­te, se pue­de decir que las izquier­das mexi­ca­nas, están cor­ta­das por el mis­mo auto­ri­ta­ris­mo. Esta, su prin­ci­pal coin­ci­den­cia, es lo que las repe­le entre sí. Se exclu­yen entre sí. Com­pi­ten entre ellas y solo una (o uno) pue­de estar al fren­te. La que lo logra, pur­ga a las otras. Las expul­sa, para usar un tér­mino menos antiguo. 

Esas izquier­das tie­nen otras coin­ci­den­cias. Por ejem­plo, su con­cep­to de demo­cra­cia. Su con­cep­to es “a la japo­ne­sa” (con per­dón de Japón por uti­li­zar esta alu­sión que nada tie­ne que
ver con el país del sol nacien­te) Estas izquier­das, apli­can la demo­cra­cia como pre­gun­tán­do­se ¿cómo se dice demo­cra­cia en japo­nés? Se dice “siyo­ke­do”. ¿Y anti­de­mo­cra­cia? “siyo­no­ke­do”.  Para ejer­cer la demo­cra­cia, han olvi­da­do que deben cubrir un requi­si­to. Deben saber per­der y no solo saber ganar y por des­con­tón. Las elec­cio­nes inter­nas del PRD, auto­de­no­mi­na­do prin­ci­pal par­ti­do de las izquier­das,  son un cla­ro ejem­plo de esto. 

Todas ellas tie­nen otra coin­ci­den­cia. Sus inte­gran­tes, en sus asam­bleas o reunio­nes, hablan has­ta por los codos. Y creo que has­ta por las rodi­llas. Y no es que no los pue­dan callar sino que ellos saben ini­ciar un dis­cur­so – gene­ral­men­te en una espe­cie de len­gua­je críp­ti­co — pero no saben cómo ter­mi­nar­lo. Muchas de sus sesio­nes se resuel­ven por “horas nal­ga”, es decir, ter­mi­nan dichas reunio­nes, has­ta que se cansan. 

Otra de sus coin­ci­den­cias, es su menos­pre­cio por el esta­do de dere­cho o la lega­li­dad exis­ten­te. Pare­cen decir, “si una reso­lu­ción legal me bene­fi­cia, la res­pe­to, si no, la man­do a volar” (y digo que se tra­ta de un complot) . 

Se les pue­de pre­gun­tar a cual­quie­ra de las izquier­das por qué no se unen, como en Espa­ña o Chi­le. Y cual­quie­ra va a res­pon­der que sus dife­ren­cias son insal­va­bles. Pero no. Las dife­ren­cias son de deta­lle, de for­ma, de esti­lo, creo yo. 

LOS NUEVOS PARADIGMAS

Por reali­da­des como las seña­la­das, cuan­do dos o más izquier­das coin­ci­den en una reu­nión, se topan, se pelean, dis­cu­ten, se divi­den. Como en la sesión con Luis Villoro. 

En aque­lla oca­sión, el filó­so­fo hizo una pre­ci­sión, una diser­ta­ción y una pro­pues­ta interesantes. 

La pre­ci­sión fue sobre el con­cep­to de izquier­da. ¿Qué es izquier­da? Se pre­gun­tó y el mis­mo dio una res­pues­ta, que a todos dejó boquia­bier­tos. La izquier­da no es una ins­ti­tu­ción ni un par­ti­do ni un gobierno, ni siquie­ra es una ideo­lo­gía o sis­te­ma ideo­ló­gi­co. Nada de eso. La izquier­da es una acti­tud, una for­ma o elec­ción de vida, una mane­ra de ser per­so­nal. Enton­ces un par­ti­do, un gobierno o una ins­ti­tu­ción de izquier­da ¿no exis­ten como tales? No. ¿Por qué?, Por­que el cam­po natu­ral de la izquier­da no es el gobierno o deter­mi­na­da ins­ti­tu­ción, sino la socie­dad. Mas o menos como los peces: salen del agua y dejan de ser peces para con­ver­tir­se en pescados. 

Aho­ra bien, si ser de izquier­da repre­sen­ta una acti­tud, ésta se debe dar ante cual­quier for­ma de opre­sión o domi­na­ción. Esto es ser de izquier­da, una acti­tud rebel­de ante cual­quier for­ma de opre­sión. En este sen­ti­do, la izquier­da es una acti­tud moral. 

A lo lar­go de la his­to­ria de la huma­ni­dad, muchas per­so­nas han dado sus vidas, su bien­es­tar, su liber­tad, en su lucha por un  obje­ti­vo social noble, no por una doc­tri­na cien­tí­fi­ca o filo­só­fi­ca  Fue una pasión y una espe­ran­za: la indig­na­ción por la estu­pi­dez y la injus­ti­cia huma­nas y la urgen­cia por cons­truir una socie­dad fra­ter­na. Des­pués vie­ne la teo­ría o la ideo­lo­gía o el partido. 

Esa acti­tud de rebel­día ante cual­quier for­ma de opre­sión o domi­na­ción, es lo que sub­sis­te, lo que pro­mue­ve los cam­bios. Y adop­ta for­mas dife­ren­tes. El libe­ra­lis­mo fue impul­sa­do por acti­tu­des de izquier­da. Fue de izquier­da cuan­do aca­bó con la monar­quía. Pero se trans­for­mó en con­ser­va­dor al ser­vir de base al desa­rro­llo del capi­ta­lis­mo. El mar­xis­mo fue impul­sa­do por acti­tu­des de izquier­da con­tra el capi­ta­lis­mo sal­va­je, Pero lue­go se trans­for­mó en ins­tru­men­to de una cla­se buro­crá­ti­ca opre­si­va. Los socia­lis­mos refor­mis­tas trans­for­ma­ron el capi­ta­lis­mo sal­va­je en un esta­do de bien­es­tar mas jus­to pero, a
menu­do, se han con­ver­ti­do en cóm­pli­ces de un sis­te­ma de domi­nio basa­do en la desigualdad. 

Y al con­tra­rio. Doc­tri­nas que han ser­vi­do a la domi­na­ción, por momen­tos se han con­ver­ti­do en ins­tru­men­tos libe­ra­do­res. Las reli­gio­nes por ejem­plo. Mahat­ma Gandhi, ;Mar­tin Luther King y los teó­lo­gos de la libe­ra­ción, han impul­sa­do, con sus acti­tu­des de izquier­da, cam­bios pro­fun­dos en sus sociedades. 

Con­fun­dir izquier­da con una doc­tri­na ideo­ló­gi­ca (o con un par­ti­do o gobierno) ha cau­sa­do su per­ver­sión. Para ser de izquier­da, dicen, hay que abra­zar un cre­do (o un par­ti­do o un gobierno). Si no lo abra­zas, eres reac­cio­na­rio, con­ser­va­dor, tráns­fu­ga y hay que expul­sar­te. Y enton­ces nacen el sec­ta­ris­mo y la into­le­ran­cia. Por si fue­ra poco, si a la izquier­da se le con­fun­de con una doc­tri­na, solo quie­nes la inter­pre­tan correc­ta­men­te, pue­den por­que “saben”, diri­gir­la. Esto es pri­vi­le­gio de un gru­po. Enton­ces la acti­tud trans­for­ma­do­ra, pro­pia de la izquier­da,  se esfu­ma y en su lugar apa­re­ce la mera adhe­sión a dicho gru­po selec­to, que se tro­ca en un gru­po opresor. 

Este es el gran pro­ble­ma de las izquier­das, con­fun­dir­las con una doc­tri­na o ideo­lo­gía o peor aun, con un par­ti­do o un gobierno. 

Un apun­te más. La izquier­da está obli­ga­da a reco­no­cer al otro, aún si ese otro es el domi­na­dor. Si no lo hace se vuel­ve el cuen­to de nun­ca aca­bar. Es decir, la izquier­da bus­ca evi­tar la domi­na­ción y cuan­do lo logra ¿pasa a ser el domi­na­dor, el opre­sor? Es una espe­cie de ven­gan­za. Como si dije­ra, aho­ra me toca a mi. 

Enton­ces, que­da cla­ra el con­cep­to de izquier­da. Uno.- No es una doc­tri­na o una ideo­lo­gía, muchos menos un par­ti­do o gobierno. Dos.- Si es una acti­tud ante la vida, una acti­tud colec­ti­va en con­tra de toda for­ma de domi­na­ción u opre­sión. Tres.- Es vital reco­no­cer al otro, para aca­bar con un circu­lo vicio­so y entrar a un circu­lo vir­tuo­so. Este paso solo lo pue­de dar la izquierda. 

De aquí el Dr. Villo­ro sugie­re que ser de izquier­da en estos tiem­pos, requie­re adop­tar en la prác­ti­ca tres ideas fuer­za o prin­ci­pios (yo los lla­mo para­dig­mas). El pri­me­ro es “man­dar obe­de­cien­do”. Esto es, esta­ble­cer un poder social y polí­ti­co que no es de domi­na­ción hacia los otros. En don­de el poder se vive como un ser­vi­cio. Como no se pue­de dis­tin­guir entre los repre­sen­tan­tes y los repre­sen­ta­dos, no es una demo­cra­cia repre­sen­ta­ti­va sino una demo­cra­cia direc­ta. Las per­so­nas par­ti­ci­pan en el poder en la medi­da en la que par­ti­ci­pan en el servicio. 

El segun­do expre­sa la idea  de comu­ni­dad. Por el tra­ba­jo en comu­ni­dad pero sobre todo  repre­sen­ta el reco­no­ci­mien­to del otro. Y se expre­sa en la fra­se de “para todos, todo, nada para nosotros”. 

Y el ter­ce­ro es la idea de la plu­ra­li­dad: “un mun­do en el que que­pan muchos mundos”. 

Estos deben ser los nue­vos para­dig­mas de las izquierdas. 

De lo con­tra­rio, segui­rán divi­di­das, pelán­do­se entre si, y peor tan­ti­to, impreg­na­das de lo peor de la cul­tu­ra polí­ti­ca, la cul­tu­ra polí­ti­ca del PRI. Qui­zá por esto últi­mo, cuan­do per­so­nas que se dicen de izquier­da asu­men posi­cio­nes de poder, se com­por­tan igual que los del PRI

Ah, de la sesión con Villo­ro salió una idea, en for­ma de pre­gun­ta: ¿Adop­tan­do los para­dig­mas cita­dos y ela­bo­ran­do una pro­pues­ta pro­gra­má­ti­ca que ten­ga como ejes la éti­ca y la lucha con­tra la domi­na­ción, bas­ta­ría para unir a las izquierdas? 

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