Será el Legislativo cómplice de la entrega de nuestro territorio…

Como lo hemos dicho en otras oca­sio­nes, la cri­sis de Méxi­co vie­ne de tiem­po atrás, pero se ha pro­fun­di­za­do des­de el ini­cio de la déca­da de los ochen­ta, cuan­do un gru­po de poten­ta­dos, sin­tién­do­se due­ños del mun­do, orde­nó a sus téc­ni­cos y a sus polí­ti­cos, dise­ñar y apli­car un mode­lo que les per­mi­tie­ra apo­de­rar­se por com­ple­to de los esta­dos nacio­na­les, de los recur­sos natu­ra­les y de los bie­nes de la inmen­sa mayo­ría de los seres humanos. 

Para ello, los ideó­lo­gos de la dere­cha inven­ta­ron una serie de rece­tas y reco­men­da­cio­nes que, macha­co­na­men­te, con el apo­yo de los medios de comu­ni­ca­ción, fue­ron impo­nien­do en la men­te de millo­nes de per­so­nas para tra­tar de jus­ti­fi­car su polí­ti­ca de pillaje. 

Así, divul­ga­ron y con­vir­tie­ron en dog­mas, cri­te­rios como el de la dic­ta­du­ra del mer­ca­do; lle­ga­ron a pro­cla­mar el fin de la his­to­ria; la des­re­gu­la­ción por com­ple­to de la eco­no­mía y del sis­te­ma finan­cie­ro; hicie­ron de las pri­va­ti­za­cio­nes la pana­cea; la uti­li­za­ción del Esta­do sólo para pro­te­ger y res­ca­tar a las mino­rías pri­vi­le­gia­das, y la con­ten­ción sala­rial y la can­ce­la­ción de la segu­ri­dad social. 

Tam­bién pos­tu­la­ban, y siguen sos­te­nien­do, que el nacio­na­lis­mo eco­nó­mi­co es una expre­sión retró­gra­da que debía des­apa­re­cer; que la sobe­ra­nía nacio­nal es un con­cep­to cadu­co que esta­ba supe­ra­do y en vías de diso­lu­ción; que los poten­ta­dos y los tec­nó­cra­tas no son corrup­tos; que el capi­tal inter­na­cio­nal es la solu­ción; que debía pre­do­mi­nar lo eco­nó­mi­co sobre lo polí­ti­co y lo social; que debían bajar­se los impues­tos a los de arri­ba y cobrar más a los de aba­jo; que el Esta­do aban­do­na­ra su res­pon­sa­bi­li­dad social y que, auto­má­ti­ca­men­te, si le iba muy bien a los de arri­ba, les iría bien a los de aba­jo; que si llo­vía fuer­te arri­ba, gotea­ba aba­jo, como si la rique­za en sí mis­ma fue­se permea­ble o contagiosa. 

Con todos estos lla­ma­dos “para­dig­mas”, que no son más que una reta­ce­ría de men­ti­ras sin fun­da­men­to teó­ri­co ni cien­tí­fi­co, los baro­nes del dine­ro y sus ideó­lo­gos lle­ga­ron a impo­ner el orden del día, la agen­da, las lla­ma­das “refor­mas estruc­tu­ra­les”, los mar­cos lega­les y las polí­ti­cas de los gobier­nos, hacien­do a un lado o some­tien­do a los pode­res públi­cos nacio­na­les e internacionales. 

En el caso de Méxi­co, estas polí­ti­cas fue­ron secun­da­das y lle­va­das a la prác­ti­ca por un gru­po de tra­fi­can­tes de influen­cias, espe­cu­la­do­res, ban­que­ros y polí­ti­cos corruptos. 

Aquí no sólo se adop­ta­ron todos estos dog­mas de mane­ra orto­do­xa, sino que se uti­li­za­ron como para­pe­to para lle­var a cabo el peor saqueo de las rique­zas y de los bie­nes de la nación que se haya regis­tra­do en toda la his­to­ria de nues­tro país. 

A esta polí­ti­ca de pilla­je se debe la actual tra­ge­dia nacio­nal. El sal­do ha sido devas­ta­dor. Hoy Méxi­co es un país en rui­nas, cuyo extra­or­di­na­rio pue­blo ha sido con­de­na­do a la sobrevivencia. 

Ya no hay movi­li­dad social, y aho­ra, para salir ade­lan­te, sólo han deja­do el camino de la migra­ción. Millo­nes de fami­lias están pade­cien­do por la fal­ta de empleo o por­que sus ingre­sos no les alcan­zan ni siquie­ra para lo más indispensable. 

A los jóve­nes se les ha can­ce­la­do el futu­ro, pues son recha­za­dos en las uni­ver­si­da­des públi­cas y no tie­nen para pagar las cuo­tas de las uni­ver­si­da­des pri­va­das; tam­po­co tie­nen tra­ba­jo, por lo que se les ori­lla a migrar o a tomar el camino de las con­duc­tas antisociales. 

Muchos mexi­ca­nos viven haci­na­dos, enfer­mos y sin segu­ri­dad social. Las colo­nias exclu­si­vas don­de viven los poten­ta­dos, los centros
turís­ti­cos, las pla­zas comer­cia­les y un cor­to etcé­te­ra, no son más que islo­tes en un océano de mar­gi­na­ción y pobreza. 

Y, des­de lue­go, los res­pon­sa­bles de toda esta infa­mia tie­nen nom­bre y ape­lli­do. Por ejem­plo, ten­go prue­bas, y las he entre­ga­do ya a los medios de comu­ni­ca­ción, de cómo el prin­ci­pal ase­sor de Car­los Sali­nas de Gor­ta­ri, José Cór­do­ba Mon­to­ya, y Clau­dio X. Gon­zá­lez, tam­bién sali­nis­ta y actual pre­si­den­te del Con­se­jo Mexi­cano de Hom­bres de Nego­cios, están aso­cia­dos en una empre­sa que le ven­de ener­gía a la Comi­sión Fede­ral de Elec­tri­ci­dad y man­tie­ne con­tra­tos con Pemex Gas y Petro­quí­mi­ca Básica. 

Ima­gí­nen­se cuán­ta inmo­ra­li­dad hay en todo esto, si en el gobierno de Sali­nas se hizo la refor­ma para pri­va­ti­zar la indus­tria eléc­tri­ca y aho­ra el que era jefe de su ofi­ci­na y prin­ci­pal ase­sor, es empre­sa­rio del sec­tor energético. 

Y esa es la situa­ción de Cal­de­rón, Mou­ri­ño, César Nava, Gas­tón Azcá­rra­ga, Rober­to Her­nán­dez, José Luis Barra­za, de los hijos de la seño­ra Martha Saha­gún, espo­sa de Vicen­te Fox, y de otros muchos más. 

Y este es el mal, para hablar con toda cla­ri­dad, que más aque­ja y ator­men­ta a la Nación. La corrup­ción polí­ti­ca es lo que ha dado al tras­te con todo, es la cau­sa prin­ci­pal de la des­igual­dad social y de la des­igual­dad económica. 

Esta corrup­ción es lo que más ha gene­ra­do des­igual­dad en nues­tro país, esto es lo que ha esta­do hun­dien­do a Méxi­co. Por eso, pre­ci­sa­men­te, es que esta­mos pade­cien­do más de la cuen­ta ante el derrum­be del mode­lo eco­nó­mi­co neoliberal. 

Todo esto que, des­gra­cia­da­men­te, está pasan­do, lo adver­ti­mos des­de la cam­pa­ña por la Pre­si­den­cia de la Repú­bli­ca. Diji­mos, una y otra vez, que había que cam­biar la polí­ti­ca eco­nó­mi­ca neo­li­be­ral, abo­lir los pri­vi­le­gios y cor­tar de tajo con la corrup­ción impe­ran­te. Que el prin­ci­pal obje­ti­vo del gobierno debía ser impul­sar las acti­vi­da­des pro­duc­ti­vas, crear empleos y garan­ti­zar el bien­es­tar del pueblo. 

Sin embar­go, des­pués del frau­de y de que nos roba­ron la Pre­si­den­cia de la Repú­bli­ca, este gru­po ha segui­do dominando. 

A pesar del rotun­do fra­ca­so de las polí­ti­cas neo­li­be­ra­les y del daño que están cau­san­do a la mayo­ría del pue­blo y a la nación, siguen afe­rra­dos a lo mis­mo y no están dis­pues­tos a ceder en nada, aun­que ter­mi­nen de des­truir a México. 

No quie­ren acep­tar el hecho de que pro­cu­rar el aca­pa­ra­mien­to eco­nó­mi­co de (unos) pocos con el sacri­fi­cio y la mise­ria de (otros) muchos, no sólo pro­du­ce una mons­truo­sa des­igual­dad eco­nó­mi­ca y social, sino que des­ata la inse­gu­ri­dad y la vio­len­cia e impi­de la gober­na­bi­li­dad democrática. 

Por esta razón, es por lo que millo­nes de mexi­ca­nos hemos deci­di­do seguir luchan­do has­ta lograr la trans­for­ma­ción de la vida públi­ca de Méxi­co y esta­ble­cer una nue­va eco­no­mía, una nue­va for­ma de hacer polí­ti­ca y una nue­va con­vi­ven­cia social, más huma­na, más jus­ta y más igua­li­ta­ria. Y tene­mos como obje­ti­vo defen­der al pue­blo y defen­der al patri­mo­nio nacio­nal. En este mar­co enten­de­mos que la lucha por la defen­sa de la eco­no­mía popu­lar, está estre­cha­men­te vin­cu­la­da con la defen­sa del petróleo. 

Ten­ga­mos pre­sen­te que la deva­lua­ción del peso y la actual cri­sis eco­nó­mi­ca y finan­cie­ra ya ha pro­vo­ca­do, en sólo 30 días, la pér­di­da del 25 por cien­to de los ingre­sos y de los bie­nes de la mayo­ría del pue­blo de México. 

Tene­mos que luchar para que se fre­ne de inme­dia­to este dete­rio­ro, por­que des­gra­cia­da­men­te todo indi­ca que
las cosas van a empeorar. 

No pode­mos cru­zar­nos de bra­zos, no pode­mos acep­tar pasi­va­men­te que, como ya lo están hacien­do (con el uso de las reser­vas inter­na­cio­na­les del país), se uti­li­ce al Esta­do sólo para res­ca­tar a los de arri­ba; tam­po­co pode­mos per­mi­tir que se recu­rra de nue­vo a orga­nis­mos finan­cie­ros inter­na­cio­na­les, al Fon­do Mone­ta­rio Inter­na­cio­nal para apli­car las rece­tas de siem­pre que, una y otra vez, han fracasado. 

Se tra­ta de esta­ble­cer un mane­jo de la cri­sis, apli­can­do un mode­lo pro­pio que ten­ga como ele­men­tos fun­da­men­ta­les lo siguiente: 

1. Evi­tar des­pi­dos de tra­ba­ja­do­res y un mayor des­em­pleo. Para este pro­pó­si­to, cual­quier apo­yo de cré­di­to que otor­gue el gobierno a las empre­sas, debe estar con­di­cio­na­do a que no des­pi­dan tra­ba­ja­do­res. Asi­mis­mo, es urgen­te que se lle­ve a cabo un pro­gra­ma emer­gen­te de cons­truc­ción de obras públi­cas para reac­ti­var la eco­no­mía y gene­rar empleos. 

2. Se debe esta­ble­cer el con­ge­la­mien­to de pre­cios de los ali­men­tos, de impues­tos y de ser­vi­cios y se debe lograr la reduc­ción del cos­to de los ener­gé­ti­cos. Vamos a luchar para que se con­ge­len los pre­cios de la tor­ti­lla, pan, agua, leche, hue­vo, fri­jol, len­te­ja, arroz, acei­te, car­ne de res, de cer­do y de pollo, café, azú­car, pas­tas para sopa, telé­fono, trans­por­te públi­co, medi­ca­men­tos, ren­ta de vivien­das, cole­gia­tu­ras, pre­dial y pea­jes de carre­te­ras. Todos estos ali­men­tos, bie­nes y ser­vi­cios han aumen­ta­do en pro­me­dio 100 por cien­to. Inclu­si­ve, vamos a luchar para que bajen de inme­dia­to el pre­cio de las gaso­li­nas, el die­sel, el gas y la ener­gía eléc­tri­ca. Van 24 aumen­tos a la gaso­li­na en lo que va del año y estos aumen­tos se tra­ta de jus­ti­fi­car­los, dicien­do que esta­ba muy alto el pre­cio del petró­leo en el mer­ca­do inter­na­cio­nal. Aho­ra que ha baja­do el pre­cio del petró­leo, tie­ne que bajar de inme­dia­to el pre­cio de la gaso­li­na, del gas, la ener­gía eléc­tri­ca y del diesel 

3. Vamos a exi­gir que el Esta­do inter­ven­ga de inme­dia­to para fre­nar la caí­da de los aho­rros o de los fon­dos de pen­sio­nes de los tra­ba­ja­do­res que, de for­ma irres­pon­sa­ble tam­bién por las polí­ti­cas pri­va­ti­za­do­ras, éstos fon­dos que sig­ni­fi­can el patri­mo­nio de millo­nes de mexi­ca­nos, se colo­ca­ron en las Bol­sas de Valo­res, y que con el derrum­be finan­cie­ro, han per­di­do en estos últi­mos días del 20 al 30 por cien­to de su valor. Esta­mos hablan­do de las pen­sio­nes con las que van a vivir el día de maña­na los tra­ba­ja­do­res de Méxi­co. Es urgen­te evi­tar una mayor pér­di­da en el patri­mo­nio de 39 millo­nes de tra­ba­ja­do­res y de la cla­se media. 

4. Deman­da­mos que aumen­te el pre­su­pues­to des­ti­na­do al cam­po; que se esta­blez­can pre­cios de garan­tía y sub­si­dios al fer­ti­li­zan­te y a otros insu­mos. Debe garan­ti­zar­se, en estas cir­cuns­tan­cias de cri­sis, la auto­su­fi­cien­cia ali­men­ta­ria, que impli­ca tam­bién un cam­bio, un vira­je, ya no apos­tar a estar com­pran­do los ali­men­tos en el extran­je­ro, hay que apo­yar a los pro­duc­to­res, eji­da­ta­rios y peque­ños pro­pie­ta­rios para lograr la auto­su­fi­cien­cia ali­men­ta­ria y crear una reser­va de gra­nos básicos. 

5. Se debe esta­ble­cer el Esta­do de Bien­es­tar, otor­gan­do becas a todos los estu­dian­tes de pre­pa­ra­to­ria del país, hay que dar­le un tra­to espe­cial a los jóve­nes que se les han cerra­do las puer­tas y no tie­nen posi­bi­li­da­des ni de tra­ba­jo ni de estu­dio; hay que aumen­tar el pre­su­pues­to a todas las uni­ver­si­da­des públi­cas, no debe haber recha­za­dos, todos los jóve­nes que están en posi­bi­li­dad y en edad de estu­diar, tie­nen que tener acce­so a la edu­ca­ción, sin impor­tar su con­di­ción eco­nó­mi­ca o social de los padres, el Esta­do tie­ne que garan­ti­zar la edu­ca­ción públi­ca, gra­tui­ta y de cali­dad en todos los nive­les esco­la­res; se deben entre­gar pen­sio­nes ali­men­ta­rias a todos los adul­tos mayo­res del
país, así como apo­yos a madres sol­te­ras y becas para per­so­nas con dis­ca­pa­ci­dad; se debe garan­ti­zar, en esta situa­ción difí­cil, la aten­ción médi­ca y los medi­ca­men­tos gra­tui­tos a quie­nes no cuen­tan con segu­ri­dad social; tam­bién deben devol­ver­se los aho­rros a los ex bra­ce­ros y debe can­ce­lar­se la lla­ma­da Alian­za Edu­ca­ti­va, que agre­de al sec­tor magisterial. 

¿Y por qué expon­go este tema ante uste­des? Por­que esta Cáma­ra de Dipu­tados tie­ne la facul­tad exclu­si­va de apro­bar el pre­su­pues­to públi­co y, de acuer­do a las nor­mas, a la ley, tie­nen que tener apro­ba­do este pre­su­pues­to a más tar­dar el 15 de noviem­bre, uste­des ten­drán que deci­dir cómo se orien­ta el pre­su­pues­to en estas cir­cuns­tan­cias de cri­sis económica. 

Tie­nen uste­des esta posi­bi­li­dad de orien­tar ade­cua­da­men­te el pre­su­pues­to públi­co, que es dine­ro de todo el pue­blo de Méxi­co, van a apro­bar un pre­su­pues­to de alre­de­dor de tres billo­nes de pesos. 

Mucho se pue­de hacer si hay una ade­cua­da orien­ta­ción de este pre­su­pues­to. Uste­des van a tener en sus manos esta deci­sión, tie­nen que ver hacia dón­de se orien­ta este pre­su­pues­to, si se va a seguir orien­tan­do para res­ca­tar y pro­te­ger a los de arri­ba o se va a uti­li­zar el pre­su­pues­to para apo­yar y pro­te­ger al pueblo. 

Por ejem­plo, tie­nen uste­des la opor­tu­ni­dad que de se reduz­ca el gas­to super­fluo del gobierno, se pue­de hacer una reduc­ción de gas­to super­fluo, des­ti­na­do a la alta buro­cra­cia, del orden de 200 mil millo­nes de pesos, es una bol­sa importante. 

Pue­den uste­des, por ejem­plo, ter­mi­nar con todos los pri­vi­le­gios de la alta buro­cra­cia, empe­zan­do por bajar a la mitad los suel­dos de los altos fun­cio­na­rios públi­cos, inclu­yen­do el del pre­si­den­te usur­pa­dor, los suel­dos de los minis­tros de la Cor­te, jue­ces y magis­tra­dos, y los suel­dos de uste­des, los dipu­tados fede­ra­les, y senadores. 

Hay que supri­mir las par­ti­das de gas­tos médi­cos pri­va­dos y el fon­do de aho­rro espe­cial para latos fun­cio­na­rios públi­cos, que sig­ni­fi­can 12 mil millo­nes de pesos del pre­su­pues­to. Así mis­mo, deben can­ce­lar­se las pen­sio­nes millo­na­rias para los expre­si­den­tes y apli­car un plan de aus­te­ri­dad repu­bli­ca­na. Nun­ca, menos aho­ra, un gobierno rico con pue­blo pobre. 

Sería ofen­si­vo y un insul­to más que, ante esta gra­ve cri­sis eco­nó­mi­ca, ni siquie­ra se toma­ra una medi­da de esta naturaleza. 

Aho­ra bien, como dije al prin­ci­pio, en medio de esta cri­sis eco­nó­mi­ca y de des­com­po­si­ción social, tene­mos que seguir defen­dien­do el petróleo. 

Es cla­ro y del domi­nio públi­co que lo has­ta aho­ra logra­do se debe en lo fun­da­men­tal a nues­tro movimiento. 

No olvi­de­mos que tan­to la pro­pues­ta ini­cial de Cal­de­rón como la del PRI, iban orien­ta­das a pri­va­ti­zar casi toda la indus­tria petro­le­ra. Ten­ga­mos pre­sen­te que que­rían lega­li­zar la pri­va­ti­za­ción de la refi­na­ción, el trans­por­te, los duc­tos y el alma­ce­na­mien­to de petro­lí­fe­ros. Y eso lo para­mos. Así como tam­bién se avan­zó en otras demandas. 

Sin embar­go, como es sabi­do, por deci­sión mayo­ri­ta­ria el pasa­do miér­co­les en el Hemi­ci­clo a Juá­rez, de mane­ra demo­crá­ti­ca, se deci­dió ini­ciar las accio­nes de la resis­ten­cia civil has­ta lograr que se inclu­yan en la refor­ma en mate­ria de petró­leo, las deman­das pen­dien­tes de nues­tro movi­mien­to, sobre todo –sub­ra­yo— la prohi­bi­ción expre­sa para no per­mi­tir la asig­na­ción a com­pa­ñías nacio­na­les o extran­je­ras, de blo­ques o áreas del terri­to­rio o de las aguas nacio­na­les para la explo­ra­ción y pro­duc­ción de petróleo. 

Aquí quie­ro infor­mar que este tema, ade­más de haber­lo plan­tea­do públi­ca­men­te con anti­ci­pa­ción, me tocó comen­tar­lo con nues­tros sena­do­res de
las comi­sio­nes de Ener­gía y de Asun­tos Legis­la­ti­vos, cuan­do se esta­ban ela­bo­ran­do los dictámenes. 

Me cons­ta que Pablo Gómez y Dan­te Del­ga­do insis­tie­ron en que se acep­ta­ra la frac­ción sép­ti­ma del Artícu­lo 60 de la Ley de Petró­leos Mexi­ca­nos, para incor­po­rar la prohi­bi­ción expre­sa de entre­gar áreas o blo­ques del terri­to­rio, en exclu­si­va, a com­pa­ñías extranjeras. 

Sin embar­go, tan­to los sena­do­res del PRI como los del PAN siem­pre ter­mi­na­ron por recha­zar esta peti­ción, a pesar de que con­sul­ta­ron, quién sabe con quién y dón­de. Lo cual, como es lógi­co, nos gene­ra una gran sospecha. 

¿Qué sig­ni­fi­ca esto de los blo­ques? Voy a tra­tar de expli­car­lo. En esen­cia, se pre­ten­de que en toda la zona petro­le­ra del país —terres­tre y marí­ti­ma— la tie­rra y el agua, sobre todo en el Gol­fo de Méxi­co, se hagan par­ce­las, que se divi­da el terri­to­rio petro­le­ro en lotes, para con­ce­der estas par­ce­las, estos lotes y estos blo­ques a empre­sas extran­je­ras que mane­ja­rían, en exclu­si­va, la explo­ra­ción y la pro­duc­ción de petróleo. 

Con este pro­yec­to, por ejem­plo, el área cla­si­fi­ca­da como Aguas Pro­fun­das, que abar­ca una super­fi­cie de 575 mil kiló­me­tros cua­dra­dos en el Gol­fo de Méxi­co, y que sig­ni­fi­ca más de una cuar­ta par­te del terri­to­rio nacio­nal, sería cua­dri­cu­la­da y divi­di­da en 115 blo­ques o lotes de 5 mil kiló­me­tros cua­dra­dos cada uno. 

Es como ceder a peda­zos nues­tro terri­to­rio a empre­sas extran­je­ras. Para tener una idea: cada blo­que sería del tama­ño de esta­dos como Tlax­ca­la, More­los, Coli­ma o Aguascalientes. 

Este modo de ope­rar de las com­pa­ñías petro­le­ras extran­je­ras ya se apli­ca en el Gol­fo de Méxi­co en el terri­to­rio de Esta­dos Uni­dos, así como en Rusia, Cuba, Ecua­dor, Vene­zue­la, Bra­sil, Perú y Boli­via, entre otros paí­ses pro­duc­to­res de hidrocarburos. 

Nada más que es nece­sa­rio acla­rar que, en la mayo­ría de estos paí­ses, este tipo de con­tra­tos se sus­cri­bie­ron cuan­do había gobier­nos de dere­cha, some­ti­dos a intere­ses extranjeros. 

No obs­tan­te, los actua­les gobier­nos están can­ce­lan­do estos con­tra­tos y están recu­pe­ran­do su sobe­ra­nía. Es decir, aquí quie­ren impo­ner lo que en el mun­do ya vie­ne de regreso. 

En poco tiem­po todo se ha veni­do acla­ran­do. Recor­de­mos que el mis­mo jue­ves que se apro­bó en lo gene­ral dicha refor­ma en la Cáma­ra de Sena­do­res, legis­la­do­res de los par­ti­dos del Fren­te Amplio Pro­gre­sis­ta pidie­ron que se dis­cu­tie­ra en lo par­ti­cu­lar este asun­to de la con­ce­sión de blo­ques de nues­tro territorio. 

Sin embar­go, a pesar de que se reser­vó el Artícu­lo 60, para ser dis­cu­ti­do, a la hora de la hora, por vota­ción mayo­ri­ta­ria de los sena­do­res del PRI y del PAN, se dese­chó esta dis­cu­sión, sin argu­men­to alguno, es decir no quie­ren dis­cu­tir este tema. 

Hemos pro­pues­to que todo esto se resol­ve­ría con la frac­ción sép­ti­ma del artícu­lo 60 de la Ley de Petró­leos Mexi­ca­nos, en don­de se acla­re que no se entre­ga­rán áreas o blo­ques del terri­to­rio nacio­nal para la explo­ra­ción y pro­duc­ción de petró­leo, de mane­ra exclu­si­va, a empre­sas extranjeras. 

Es más, al día siguien­te de la apro­ba­ción de las refor­mas en el Sena­do, el vier­nes en la colum­na Capi­ta­nes de la sec­ción Nego­cios del perió­di­co Refor­ma, publi­ca­da bajo la res­pon­sa­bi­li­dad edi­to­rial de ese dia­rio, se dio a cono­cer una infor­ma­ción que deja total­men­te al des­cu­bier­to la gran tram­pa “escon­di­da” en la refor­ma petro­le­ra apro­ba­da en el Sena­do de la República. 

Les voy a leer el frag­men­to de esta infor­ma­ción. Repi­to, el jue­ves se
aprue­ba la refor­ma en el Sena­do, al día siguien­te apa­re­ce como nota prin­ci­pal de la sec­ción Nego­cios del perió­di­co Refor­ma esta nota que les voy a leer. 

Dice así:

PETRO­LE­RAS PENDIENTES 

Calla­das pero cabil­dean­do. Así andan las hues­tes de gran­des petro­le­ras como Shell, Exxon Mobil, Petro­bras, Sta­toil Hydro y has­ta Chevron. 

Aun­que no han fija­do una pos­tu­ra abier­ta­men­te, está cla­ro que no des­car­ta­ron de fac­to su posi­ble inter­ven­ción en la pro­duc­ción de hidro­car­bu­ros bajo las reglas de la refor­mi­ta que ya pasó el Senado. 

La pri­me­ra tarea que encar­ga­ron a su equi­po en Méxi­co está en manos de fir­mas de abo­ga­dos loca­les, agre­mia­dos en la Aso­cia­ción Mexi­ca­na de Dere­cho Ener­gé­ti­co, que pre­si­de Tomás Mue­ller Gastell. 

Su misión: inter­pre­tar los esque­mas con­trac­tua­les que deto­na­rán los cam­bios rea­li­za­dos a la Ley Regla­men­ta­ria del 27 cons­ti­tu­cio­nal en el ramo petrolero. 

La segun­da tarea está en manos de las áreas de desa­rro­llo de negocios. 

Estas ana­li­zan la con­ve­nien­cia de entrar a las nue­vas opcio­nes que dará Pemex, bajo la moda­li­dad legal de con­tra­tos de servicio. 

Antes de eso fal­ta un últi­mo paso. 

Aho­ra que las leyes están casi plan­cha­das, sigue el regla­men­to de la Comi­sión Nacio­nal de Hidrocarburos. 

Esta deci­di­rá sobre la asig­na­ción de blo­ques para la explo­ra­ción y pro­duc­ción de hidro­car­bu­ros, el tiem­po de adju­di­ca­ción median­te con­tra­tos de ser­vi­cios y las medi­das para la asig­na­ción de incen­ti­vos económicos. 

Así que las extran­je­ras no pier­den de vis­ta el pro­ce­so, pues no des­car­tan que pese a la “refor­ma chi­qui­ta” –por­que ya aquí están dan­do como hecho de que fue para ellos una gran refor­ma— al final toda­vía pue­de salir algún nego­cio interesante”. 

Has­ta aquí la nota del periódico. 

El sába­do pasa­do, cuan­do dimos a cono­cer esta infor­ma­ción en un mani­fies­to publi­ca­do en el perió­di­co La Jor­na­da, plan­tee las siguien­tes inte­rro­gan­tes: ¿qué dirán aho­ra nues­tros detrac­to­res con estas evi­den­cias, con estas prue­bas? ¿Se atre­ve­rán a reco­no­cer con hones­ti­dad que nos asis­te la razón? 

Dipu­tadas y dipu­tados:
Dipu­tado Duarte: 

Acep­té com­pa­re­cer ante uste­des, por­que toda­vía están a tiem­po de evi­tar que se come­ta el mayor agra­vio al pue­blo de Méxi­co y a la Nación, en la his­to­ria recien­te de nues­tro país. 

Están por apro­bar leyes que no sólo con­tra­vie­nen el espí­ri­tu y la letra de la Cons­ti­tu­ción, sino que abren la puer­ta para que empre­sas y gobier­nos extran­je­ros pue­dan explo­rar y explo­tar en exclu­si­va nues­tro petró­leo tan­to en tie­rra como en las aguas patrimoniales. 

Es evi­den­te la inten­ción que se tie­ne y la tram­pa que hay en las refor­mas lega­les que uste­des pre­ten­den apro­bar. Se tra­ta, como se dice en la colum­na perio­dís­ti­ca, de apli­car la moda­li­dad de con­tra­tos de ser­vi­cios, con la asig­na­ción de blo­ques para la explo­ra­ción y la pro­duc­ción de hidro­car­bu­ros, por un tiem­po de 20 a 25 años, y con incen­ti­vos eco­nó­mi­cos especiales. 

Y da la casua­li­dad que en la legis­la­ción que uste­des, espe­ro no aprue­ben, no hay limi­tan­tes de tiem­po en con­tra­tos y exis­te en el capí­tu­lo titu­la­do “Moda­li­da­des espe­cia­les de con­tra­ta­ción”, en el artícu­lo 61, la auto­ri­za­ción para otor­gar compensaciones. 

Esto es, de acuer­do a nues­tros ante­ce­den­tes his­tó­ri­cos, pare­ci­do a lo que se hizo en el gobierno de Miguel Alemán,
que de 1947 a 1951 se entre­ga­ron con­tra­tos a cin­co gran­des empre­sas extran­je­ras, que lle­ga­ron a domi­nar en los esta­dos del Gol­fo de Méxi­co, de Tamau­li­pas a Cam­pe­che, en una exten­sión de cer­ca de cua­tro millo­nes de hectáreas. 

Esto lle­vó al pre­si­den­te Ruiz Cor­ti­nes a modi­fi­car la Ley regla­men­ta­ria del artícu­lo 27 cons­ti­tu­cio­nal y lle­vó tam­bién al pre­si­den­te Adol­fo López Mateos a modi­fi­car el artícu­lo 27 cons­ti­tu­cio­nal en el ramo del petró­leo. Y fue has­ta 1970, sien­do don Jesús Reyes Hero­les padre, direc­tor de Pemex, que se pudie­ron can­ce­lar estos con­tra­tos. Es decir, nos tar­da­mos 20 años para poder can­ce­lar estos contratos. 

Pue­den decir tam­bién que esto de los blo­ques no está per­mi­ti­do en la Cons­ti­tu­ción, por­que últi­ma­men­te se vie­ne dicien­do eso, que no está per­mi­ti­do, noso­tros lo que que­re­mos es que se prohí­ba expre­sa­men­te. Les voy a decir por qué. 

No está per­mi­ti­do ni en la Cons­ti­tu­ción ni en las leyes que están por apro­bar­se, pero nada más les recuer­do que ya en nues­tro país, en el 2003, el señor Feli­pe Cal­de­rón, como secre­ta­rio de Ener­gía, entre­gó los pri­me­ros blo­ques de terri­to­rio nacio­nal, sin estar per­mi­ti­do, sin estar en la Constitución. 

Enton­ces ¿con qué atri­bu­ción legal Cal­de­rón lici­tó y entre­gó a empre­sas extran­je­ras ocho blo­ques de nues­tro terri­to­rio nacio­nal, por cin­cuen­ta mil kiló­me­tros cua­dra­dos en la región de Bur­gos, corres­pon­dien­tes a los esta­dos de Coahui­la, Nue­vo León y Tamau­li­pas para la extrac­ción de gas? 

¿Cuál fue la ley uti­li­za­da para res­pal­dar la asig­na­ción de blo­ques, si esto va en con­tra de lo que seña­la nues­tra Constitución? 

Enton­ces no es nada más de que no esté per­mi­ti­do, por­que ya se ha hecho. Se nece­si­ta prohi­bir de mane­ra expresa. 

Tam­bién se dirá que entre­gar blo­ques a empre­sas extran­je­ras, en exclu­si­va, es la úni­ca for­ma que tene­mos de explo­tar el petró­leo, por­que care­ce­mos de tecnología. 

Para con­tes­tar a esto, bas­te decir, como lo saben todos los téc­ni­cos petro­le­ros, que Pemex pue­de lle­var a cabo estas acti­vi­da­des como lo ha hecho siem­pre, con­tra­tan­do con empre­sas la per­fo­ra­ción de pozos explo­ra­to­rios y de pro­duc­ción, sin entre­gar en exclu­si­va, áreas del terri­to­rio nacio­nal a com­pa­ñías petro­le­ras extranjeras. 

De modo que, ciu­da­da­nas y ciu­da­da­nos dipu­tados, está en sus manos dejar en cla­ro este asun­to. De lo con­tra­rio, van a con­ver­tir­se en cóm­pli­ces de la entre­ga de nues­tro terri­to­rio y de la vio­la­ción a la sobe­ra­nía nacional. 

Esto sig­ni­fi­ca que van a vio­lar el jura­men­to que han hecho de cum­plir y hacer cum­plir la Constitución. 

De mane­ra res­pe­tuo­sa, les pedi­mos que antes de apro­bar en el pleno la Ley del Petró­leo y la Ley Regla­men­ta­ria del artícu­lo 27 cons­ti­tu­cio­nal, se regre­sen estos dos pro­yec­tos a comi­sio­nes, para incluir la prohi­bi­ción expre­sa de entre­gar blo­ques en exclu­si­va a empre­sas petro­le­ras extranjeras. 

¿Cuál es la pri­sa? Vamos a ven­ti­lar este asun­to con toda res­pon­sa­bi­li­dad, vamos a resol­ver de acuer­do a lo que mejor le con­vie­ne a Méxi­co y lo que garan­ti­ce que no se va a entre­gar nues­tro terri­to­rio y nues­tra soberanía. 

Si uste­des revi­san el mapa de explo­ta­ción de Petró­leo y Gas de los Esta­dos Uni­dos de Nor­te­amé­ri­ca, van a encon­trar que ya todo el Gol­fo de Méxi­co, del lado esta­dou­ni­den­se, está cua­dri­cu­la­do y que, en gran par­te, ya fue repar­ti­do a las empre­sas petro­le­ras. Ya cada lote tie­ne asig­na­da una empre­sa petrolera. 

Esa es real­men­te la inten­ción que tie­nen los pro­mo­to­res de este
plan entre­guis­ta. Quie­ren ane­xar­nos con el asun­to del petró­leo y algo que es muy grave. 

Nada más pón­gan­se a pen­sar, que una vez que estén las empre­sas extran­je­ras en el Gol­fo de Méxi­co, del lado nues­tro, del lado mexi­cano, ale­gan­do la defen­sa de sus intere­ses y asun­tos de segu­ri­dad, los Esta­dos Uni­dos van a que­rer cus­to­diar nues­tros mares y nues­tras cos­tas con su Arma­da, como lo hacían antes de la expro­pia­ción petrolera. 

Muchos de los que nos están vien­do y escu­chan­do, uste­des mis­mos, cono­cen bien esta his­to­ria, de como siem­pre esta­ban las caño­ne­ras extran­je­ras en las cos­tas de Tamau­li­pas y de Vera­cruz, para cui­dar el área petro­le­ra que tenían las compañías. 

No debe­mos dar cabi­da a este inter­ven­cio­nis­mo. No acep­te­mos nin­gu­na ocu­pa­ción a nues­tro terri­to­rio. Méxi­co debe seguir sien­do un país libre, inde­pen­dien­te y sobe­rano. No que­re­mos con­ver­tir­nos en colonia. 

En este asun­to tan impor­tan­te, lo que está en jue­go es pre­ci­sa­men­te eso: ser país o con­ver­tir­nos en colonia. 

Dipu­tadas y diputados: 

Vamos a estar allá afue­ra, espe­ran­do la deci­sión que tomen en cuan­to a la Refor­ma Petro­le­ra y les ade­lan­to, de mane­ra res­pe­tuo­sa, que vamos a regre­sar antes del 15 de noviem­bre, antes de que se aprue­be el pre­su­pues­to fede­ral de 2009, para defen­der nues­tros pun­tos, defen­der nues­tros plan­tea­mien­tos rela­cio­na­dos con la defen­sa de la eco­no­mía popular. 

La lucha por la defen­sa de nues­tro petró­leo será per­ma­nen­te y siem­pre actua­re­mos de mane­ra pací­fi­ca. Que que­de cla­ro: este movi­mien­to ha sido, es y segui­rá sien­do pací­fi­co. No vamos a caer nun­ca en la tram­pa de la vio­len­cia, por­que nos asis­te la razón. 

Hay millo­nes de mexi­ca­nos, muje­res y hom­bres, libres y con­cien­tes, como los que están afue­ra de esta Cáma­ra, y muchos más, que no per­mi­ti­re­mos dejar sin patri­mo­nio a las nue­vas gene­ra­cio­nes, ni con­de­nar­los, a nues­tros hijos y a nues­tros nie­tos, a ser escla­vos en su pro­pia tierra. 

No olvi­den uste­des que son repre­sen­tan­tes popu­la­res y no sim­ples ins­tru­men­tos al ser­vi­cio de intere­ses crea­dos. Tie­nen la opor­tu­ni­dad his­tó­ri­ca de actuar con leal­tad al pue­blo y con patriotismo. 

La vida, como todos sabe­mos, es dema­sia­do cor­ta, para que la ensu­cie­mos deján­do­nos domi­nar por la codi­cia y el inte­rés per­so­nal o de grupo. 

Y recuer­den siem­pre lo que decía el gene­ral Láza­ro Cár­de­nas del Río, el mejor pre­si­den­te del Siglo XX: “Gobierno o indi­vi­duo que entre­ga los recur­sos natu­ra­les a empre­sas extran­je­ras, trai­cio­na a la patria”. 

La patria no se ven­de, la patria se ama y se defiende. 

Muchas gra­cias.

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